

Cuando en el 2009 un estudio reveló que Colombia era uno de los países más felices del mundo varios soltaron la risa y no es para menos ya que, en medio del conflicto, de la corrupción, de la pobreza y y del desempleo por lo menos tenemos la capacidad de reírnos de nosotros mismos.
Reflejo de esa capacidad es la exposición “La Caricatura en Colombia a partir de la Independencia”, que con más de 1300 piezas se convierte en un espacio de humor y a la vez de reflexión en el que se refleja la opinión grafica y crítica sobre la realidad nacional durante diferentes épocas.
Aunque no realiza una historia lineal del país, muestra en 20 secciones el desarrollo y aporte de la caricatura en cuanto a la formación de opinión durante 200 años. Ejemplo de esto es una frase de Osuna plasmada en uno de los espacios de la exposición.
“Para hacer caricatura no hay mejor aporte que un mal gobierno”, y se refleja en elefantes, micos y lagartos que hacen parte de este zoológico que ha rondado la política del país, de igual forma se evidencia en las diferentes versiones y transformaciones de nuestro escudo nacional con frases como “libertinaje y desorden” de Carlos Correa o “libertad es una orden”.
Algo que no se puede negar es que ante tantas ilustraciones y a pesar del esfuerzo por hacer un exposición organizada se puede llegar a perder el hilo conductor del proceso político del país ya que, solo imágenes sin un contexto puede resultar aburrido para quienes no conocen parte de la historia.
Tal vez por eso algunos de sus asistentes fijan mas su atención en aquellas caricaturas de épocas actuales como las de Cesar Gaviria comparado con el torero Cesar Rincón, el elefante del proceso 8000 o la zona de despeje. Pero para otros puede llegar a ser una simplemente una “divertida” colección de imágenes.
Pero a pesar de que algunos se pierdan en medio de tantas ilustraciones sin entender el contexto, o que otros estén a favor o contra de algunas imágenes, no cabe duda que todavía y en medio de tanta violencia, secuestro, corrupción y desplazamiento entre otros, podemos reírnos de nosotros mismos, de nuestra situación actual o de nuestro pasado. Tal vez la risa y el humor es un camuflaje para esconder lo que real nos duele como país.

