

Laura, la menor de cuatro hermanos, saludable como nadie, cumpliría sus 15, el 17 de octubre del año pasado; recibiría una fiesta sorpresa de su familia y amigos porque no quería nada de eso, como regalo solo quería un viaje. El 16 a las 6 pm, salió de su casa para asistir a un evento del colegio; a las 7 pm, dijo que tenía mucho frío y sufrió un desmayo, a las 8 pm quisieron trasladarla a otro centro asistencial donde recibiera mejor una atención médica porque no lograban hacerla reaccionar, pero a las 9 pm Laura dejó de respirar.
Si no somos tan extremistas y simplemente partimos de la actitud completamente fuera de lugar que asumimos en nuestra linda Bogotá el pasado 29 de julio, cuando inesperadamente se nos “movió el piso” (no precisamente porque hayamos visto al amor de nuestra vida), sabremos que tan irresponsable como supersticiosamente creemos que diseñar un “Plan B” es atraer la mala suerte, entonces por eso no tomamos en serio los simulacros de un sismo, por eso no tenemos guardado en nuestro celular un contacto como AA EMERGENCIA, por eso no tenemos la cultura de ahorrar, por eso alcohólicos anónimos, por eso las cárceles y por eso escribo hoy, porque quiero invitarlos a que también ustedes se pregunten para qué están preparados?
A crédito personal casi me atrevo a responder que para nada (ni emocional, ni física ni biológicamente). No estuve preparada el año pasado cuando Laura, mi hermana, se fue, hoy no estoy preparada para un sismo, ni para otro adiós, ni para perder un $emestre en la univer$idad, ni para que me roben el celular cuando salga porque pierdo casi todos mis contactos, ni para caerme en un rio porque no sé nadar, ni para un secuestro, ni para auxiliar a alguien que se atoró en el restaurante con un arroz porque no he prestado atención a los cursos de primeros auxilios, ni para "saludar a un francés que me descreste porque todavía no sé hablar el idioma".
No tengo la intención de sonar pesimista ni desanimar, solo quiero incitarlos a vivir más intensamente, a alegrarse más, a sorprenderse más, a amar con mas fuerza, a ser más felices! Y obviamente… a estar preparados.



Comentarios
NOPASANADA
6 Febrero de 2011
8:57 pm
..........Nunca estamos preparados ...............somos amateur en todo..........somos básicos....estamos apenas en evolución....
osgir
13 Noviembre de 2010
2:06 pm
???????????????????????????
Emi barrera
5 Agosto de 2010
3:10 pm
Nunca logramos estar suficientemente preparados, ni tener el control de lo que sucede a nuestro alrededor. Pero siempre tenemos en nuestras manos la reacción que vamos a tener y la oportunidad de abrir nuestra mente a lo que puede pasar.
roccis2000
5 Agosto de 2010
2:36 pm
Es un muy buen articulo, es la realidad de la vida, nunca estamos preparados para ninguna circustancia que se encuentre fuera de nuestros planes y proyectos de vida, lo importante no es espartar preparado, es saber vivir las cosas y sacarle el maximo provecho a cada instante siempre bajo la ley del amor y pensando que cada instante es único.
numeroinverosimil
4 Agosto de 2010
5:20 pm
Desafortunadamente no solemos estar preparados. Con un poco de atención en ciertos momentos evitaríamos encontrarnos en situación de no saber afrontar lo que en la vida nos sorprende.
Procuro prestar atención a la información útil, pero no tan a menudo como debiera supongo.
Ha sido grato leerla en una de tantas tristes lecciones que nos da la vida. Gracias por compartir su experiencia para animar un cambio de actitud.
Un cordial saludo
criticoncolombiano
4 Agosto de 2010
4:41 pm
¡chévere!, sustancioso y directo al grano con una magnifica moraleja para aplicar. Gracias amiga.
Aracataka
4 Agosto de 2010
4:05 pm
..uuyyy NO! cuán cierto es su comentario! me hizo Ud. erizar de pies a cabeza! pues es la cruda realidad! por más que nos preparamos, estudiamos, leemos, aprendemos, etc..JAMAS! estamos lo suficientemente preparados para enfrentar cosas inesperadas! toda la inteligencia, la astucia..todo queda reducido a la reacción mas estúpida que jamás imaginamos! por ejemplo, hace dos años, una llamada me alertó que mi hijo, había sufrido un infarto, un hombre jóven, sano, con todo en la vida!...media hora despúes la fatídica noticia...mi hijo habia muerto! mi reacción?..cómo era posible! noo eso no me pasa a mi!JAMAS lo había imaginado! solo nueve días antes el me había visitado en FLorida, todo era perfecto! pero la vida me dió la sorpresa más tenáz! y no estaba preparada! REAL!gracias!
moderador
4 Agosto de 2010
4:04 pm
Gracias por mantenernos alerta sobre los imponderables de la vida que se suelen presentar. Gracias por el aporte en Soyperiodista.com