

UN CUENTO QUE CUENTO…
Por: Javier Santamaría
Tres años de relación tirados a la basura, definitivamente uno nunca termina de conocer a plenitud a una persona, es más, creo que tampoco someramente nos desciframos a nosotros mismos…¿Qué falló?... aún no logro encontrar una razón plena, pues todo parecía ir tan bien, siento que lo di todo…y ella…¡tan tierna, tan cariñosa, tan complaciente, tan entusiasmada con la idea de casarnos!…se veía tan enamorada como lo estoy yo…¡pero no!, ¡falsedad, pura falsedad!. Solo basto que él llegara a nuestras vidas para que todo cambiará…¡Quién lo iba a creer!, ¡mi propio hermano!, mi hermano del alma me quito a la mujer de mi vida…¡hipócritas, malditos hipócritas!.
¡No, no, no señor, no!, no les voy a dar el gustico al par de tortolitos de que me vean desecho rumiando mi dolor, ¡eso si que no!...no hay mal que por bien no venga…igual ahogar la pena en alcohol no es la mejor solución…esta noche empieza mi nueva vida, de eso no hay duda…¡y de la mejor manera!
Quizás me venga bien salir a divertirme, quiero bailar, bailar hasta el amanecer con la que yo quiera, como en los viejos tiempos, sin rendirle cuentas a nadie, ¡es más!, si no estoy mal, hoy es la inauguración de esa nueva discoteca, “Paradise Club”, creo que se llama… que ironía, tenía planeado llevarla a ella…¡no, no nada de sentimentalismos cabrones, no!, es claro que no hay reversa de ninguna manera…es hora de mirar adelante, asumir que la noche es joven y me invita a divertirme como el loco irresponsable y sin ataduras de otros tiempos…jajajajaja, ¿acaso se puede engañar al corazón?...
Lucianó abordo su vehículo y raudo tomo la avenida que conducía a la zona discotequera de la ciudad, aunque intentaba borrar de su mente la imagen de Clara Lucía, por todos lados se topaba con objetos, fotos, aromas, prendas y detalles que obligadamente le revivían aquellos intensos momentos de idilio junto a ella, la mujer que ahora es la prometida de su hermano Carlos Andrés.
Vaya, vaya…bastante bien se ve el escenario esta noche, ¡uufff que peluches Dios mío!, amiguito, amiguito, hoy tienes carta blanca para hacer de las tuyas, tres años comiendo el mismo menú¡ y para que putas!…¡guevón, fui un grandísimo guevón!, siéndole fiel a quien no lo merecía para nada…pero esta noche mi amiguito y yo nos vamos a dar ¡tremendo festín!.
Luciano ingresó a la discoteca que esta noche abría por primera vez las puertas al público rumbero, como pudo se abrió paso entre los asistentes hasta encontrar un pequeño espacio libre en medio de aquella muchedumbre animada por la estridente música que invitaba obligadamente a no quedarse quieto…extrañamente se sintió atraído por una bella mujer vestida toda de negro, de tez canela, cabellera azabache larga bien cuidada, labios carnosos muy rojos, ojeras profundas y una mirada salpicada de profunda tristeza, que yacía sentada en un rincón completamente sola, sus ojos se encontraron, ella dibujo en los labios una tenue sonrisa , a la que Luciano respondió y sin pensarlo dos veces se encamino hacia su mesa, a cada paso sentía que el corazón le latía a millón por segundo, repentinamente experimento como si todos los presentes se hubiesen esfumado y allí solo estuvieran la bella dama de negro y él.
Me sentí dominado por aquellos ojos brujos, tan lindos pero tan tristes…¡uuuf que boca tan sensual!…una mujer muy bella, como nunca había visto a ninguna otra…
La bella dama de negro se incorporó rápidamente antes de que Luciano llegara a la mesa y sin cruzar palabra lo tomo de la mano y lo llevó hasta la inmensa pista de baile, se abrazó a él con mucha fuerza, Luciano sintió que una especie de latigazo de fuego lo atravesó al estrecharla con ternura, sin apenas advertirlo sus labios se encontraron y se fundieron en un largo y apasionado beso que lo llevó a un sublime éxtasis jamás experimentado.
Aquella extraña conjugación de sensaciones le hacía pensar a Luciano que estaba soñando, que nada era verdad. Sus cuerpos danzaban al ritmo de sus emociones, absortos por completo del entorno bullicioso y rumbero.
Todas las preguntas que Luciano le hacía a la bella dama de negro al oído, eran respondidas con la misma tenue sonrisa, ella solo quería que él la besara y la abrazará fuertemente…
Era inevitable que la noche transcurriera sin que este par de nuevos amantes no cayeran presa de su recalcitrada libido, sin pensarlo más, Luciano abandono la discoteca en compañía de la bella dama de negro, de la que no sabía absolutamente nada, solo que le quería hacerle el amor locamente…Luciano pensó que mejor remedio para su despecho no podría haber encontrado.
La pareja llego hasta un motel a las afueras de la ciudad y ya a solas en la habitación extrañamente la dama de negro se mostró cohibida a entregarse por completo a su ansioso amante, sentada en un borde de la cama se echó a llorar inconsolable…
¡Lo que faltaba, lo que faltaba¡, y ahora a esta que le pasó, ¿Por qué llora?…¿será que es virgen?...¡o sordomuda!…no me ha dicho ni mu desde que nos encontramos en la discoteca…y yo estoy que ¡¡uuucchh!, ¡cálmate, cálmate amiguito, que no cunda el pánico!...a lo mejor esta hermosura es ¡virgencita! y le teme a su primera vez…
La bella dama de negro se quedo mirando fijamente a Luciano como pidiéndole perdón y de un momento a otro corrió hasta el baño y se encerró a llorar desconsolada ante la extrañeza del frustrado amante…
Cuando el reloj marcó las doce de la noche, Luciano no volvió a escuchar más los sollozos de la bella dama de negro, contrariado le toco a la puerta, sin encontrar la menor respuesta…al abrir el baño, se sorprendió tremendamente al no verla en el interior, ¿por dónde salió? si él había permaneció recostado en la cama viendo televisión, intentando inútilmente de menguar su malestar y frustración… pensó que quizás el sueño lo venció unos minutos, que fueron aprovechados por ella para irse sin decir adiós, por lo que de inmediato se encamino hasta la recepción para indagar por la bella dama de negro…
____/Señorita, recuerda la muchacha con la que yo entre, la que estaba vestida de negro, la bonita, de pelo azabache, largo…llegamos hace como una hora…
____/Señor, usted aquí llego solo…nadie venia con usted…
____/¡Qué, qué!, ¿usted es miope?, como es eso que yo aquí llegue solo, ¡no, no!, entramos por esa puerta ella y yo…pedimos la suite…¡no me mire así, yo no estoy borracho, ni soy un loco señorita!.
___/Señor, no estoy insinuando nada, si no me cree, pregúntele al conserje…él puede confirmarle lo que yo le estoy diciendo.
Atraído por la voz alterada de Luciano el conserje hace presencia en la recepción, trae en sus manos el periódico local de ese día el cual ojeaba para distraer un poco el sueño. La noticia titular destaca la muerte de una bella mujer en la vía principal que lleva a la zona discotequera, arrollada por un camión de carga.
Al ser cuestionado por Luciano, el conserje ratifica que él ingreso al motel completamente solo y que ninguna mujer como la que describe le acompañaba…
___/Mire señor, una hembrita como la que usted me está describiendo, murió ayer en esta misma vía, la aplasto un camión de carga…¡mire! aquí está la foto…dicen que salió de una de las discotecas y se cruzo imprudentemente la vía, el conductor del camión dice que no la vio, que apenas sintió el tremendo golpetazo …pobrecita, ¡qué muerte tan tenaz! y bien linda que si era.
Luciano toma con manos temblorosas el periódico y sus ojos se clavan en la foto de la bella mujer fallecida la noche anterior…
____/ ¡NOOOOOOOOOOOOO¡
jahesa@hotmail.com
Reservados todos los derechos



Comentarios
GINAESCHEBACK
4 Septiembre de 2010
5:36 pm
Javi q bacano, me encantó, había un mito similar en mi tierra, pero la tipa era malísima, jajaja la tuya me gustó mucho, definitivamente eres un genio de el drama y hasta suspenso. apuntate a hacer cine jajaja un abrazo
moderador
23 Agosto de 2010
5:16 pm
Qué buen relato. Muchas gracias por compartirlo con los demás usuarios de Soyperiodista.com. Tiene todos los ingredientes: bien escrito, suspenso, final inesperado, amor y despecho. En fin... Buena pieza.
criticoncolombiano
23 Agosto de 2010
7:37 pm
Gracias a todos por tomarse minutos de su valioso tiempo para leerlo, me gratifica que les haya gustado y en una próxima oportunidad les estaré compartiendo otro cuento corto en otra línea narrativa. ¡cordiales saludos a todos!
Elsa Tobon
22 Agosto de 2010
11:41 am
Hola Javier, buen cuento! Sigue así.
criticoncolombiano
22 Agosto de 2010
7:12 pm
Gracias Elsa, ahí vamos aprendiendo día a día.
numeroinverosimil
21 Agosto de 2010
5:48 pm
Sin duda tienes talento para la narración...
Un cordial saludo
Aracataka
21 Agosto de 2010
5:01 pm
...jejejeej me imagino que se le olvidó por completo el despecho!! jeejeje regio tu cuento Javier! saludos!
criticoncolombiano
21 Agosto de 2010
5:19 pm
Gracias Connie, tu siempre atenta a aportar tu granito de arena.
criticoncolombiano
21 Agosto de 2010
3:52 pm
Muchas gracias Carmen, estoy abierto a todas las criticas habidas y por haber, a las sugerencias y demas cuestionamientos, eso si dentro un plano respetuoso y donde impere la madurez y objetividad de los participantes
carmen arevalo
21 Agosto de 2010
3:40 pm
¡¡Muy buen cuento!. Y lo difícil que es escribir un cuento corto.