



El caballo ‘Segundo’ espera la orden de su dueño para seguir la marcha con dos semovientes encima de la bandeja de la carretilla, la misma que jalona a diario por las calles de Sonsón.
Los dos terneros esperan, resignados, el continuar de la marcha que los llevará a alguna finca del municipio en su zona rural. Reposan presos, encostalados como con camisa de fuerza que amarra a loco alguno.
Ahí están, pues, aburridos, con su libertad menguada por instantes, hasta que el dueño de ‘Segundo’ grite: Joo, joo y lance besos (picos) al aire, como arreo, como estímulo para tirar de la carreta.


Comentarios
Aracataka
19 Junio de 2010
3:35 pm
...la genialidad y originalidad no tienen limites! los animalitos asi viajan mas tranquilos y seguros! no sufren caidas peligrosas...y el que los arrea tambien tendra buen tiempo! ...gracias por compartir tan graciosas fotos!