

Dos Suboficiales y cinco soldados son la cuota de sacrificio del Ejército Nacional en el día de ayer, para garantizarles a los colombianos el ejercicio pleno de sus derechos. La banda criminal Farc en un cobarde atentado terrorista cobró la vida de estos héroes de la patria, mediante el uso de explosivos y rematando a tiros a los sobrevivientes, atacó un vehículo militar en el que se transportaban las víctimas en una función administrativa.
Los uniformados se desplazaban por una carretera rural de Caloto y tenían como misión recoger remesas para el batallón de alta montaña activado hace pocas semanas, orgánico de la Brigada 14 en el Cauca, departamento afectado por una inusitada actividad de las Farc.
La cobardía de la banda criminal Farc se oculta en sus ‘partes de victoria’ donde muestran el uso de minas antipersonal, tatucos y francotiradores, como actos de combate, cuando en realidad son cobardes acciones criminales de un enemigo que rehúye el combate, al que no le importa violar cualquier norma de los derechos humanos y el derecho internacional humanitario para defender su negocio del narcotráfico, el secuestro y la extorsión, porque ya saben que jamás alcanzarán el pretendido objetivo político para el cual se habían conformado: la toma del poder mediante acciones armadas para imponer un modelo de estado comunista.
Basta mirar algunas de sus páginas, como la llamada ‘El Polvorín’ (http://elpolvorin.over-blog.es/article-farc-la-realidad-que-se-oculta-52...), para entender que sus crímenes responden a un modelo narcoterrorista y no al de una guerrilla revolucionaria. Mostrar como asesinan a campesinos inermes mediante las minas quiebrapatas para después presentarlos como ‘paramilitares’ es su débil excusa. Con relación a los militares y policiales asesinados, no dan cuenta de un solo combate, sino de efectos de francotiradores y campos minados.
Nada diferencia el actual accionar de la banda criminal Farc con el que desarrollara en su momento Pablo Escobar y los cárteles de la droga, ni al que adelantan los Zetas, el Cártel del Golfo y otras estructuras narcotraficantes en México. Entre más sanguinarios sean creen poder presionar a la sociedad para alcanzar sus objetivos delincuenciales. Por algo las estructuras herederas del poder narcotraficante (Paisas, Rastrojos, Águilas Negras, Erpac, etc.), hoy son las principales aliadas de las bandas criminales Farc y Eln, aún cuando se presenten entre ellas mismas algunos conflictos, como en toda organización narcoterrorista, por el poder en algunas regiones.
Recientemente se hacía una radiografía internacional de la banda criminal Farc, señalándose como La historia ha demostrado que este grupo es carente de toda ideología. Su objetivo central es el cultivo manual y la producción de la coca para tráfico de cocaína. Su capital político fundamental son sus rehenes, hombres, mujeres y niños despojados de sus condiciones humanas y convertidas en esclavos sometidos a condiciones denigrantes en campos clandestinos en la selva colombiana donde tiene grandes cultivos y laboratorios de producción de cocaína. Los fondos del secuestro son su segunda fuente de ingresos. Su objetivo central es el dominio territorial de zonas en Colombia para proteger el cultivo de la droga. Tienen vínculos estrechos con los carteles de la droga colombiana e internacional[1].
No es pues un invento de la oligarquía o del imperialismo, como comúnmente lo señala el neocomunismo latinoamericano y sus agentes nacionales; es una realidad que todo el mundo conoce y que al parecer quiere olvidar nuestro gobierno y nuestro parlamento al promover leyes de rehabilitación política, indulto y amnistías disfrazados, para que los narcoterroristas no los vean como enemigos tal como apreciaban al anterior gobierno. Es el apaciguamiento melifluo que nos está haciendo retroceder velozmente a las etapas críticas anteriores al 2002.
Esta realidad política actual es una afrenta a la memoria de nuestros soldados y policías asesinados, a los miles de campesinos, afrodescendientes e indígenas asesinados para consolidar los territorios del narcotráfico.
Pese a ello, estamos seguros de que nuestros soldados y policías seguirán firmes en la defensa del Estado social de derecho, para salvaguardar los derechos fundamentales y garantías ciudadanas de todos los colombianos.
Gloria a los soldados caídos, su sangre es el fundamento de nuestra democracia.
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[1] SECRETOS DE CUBA. Fotoreportaje de las Farc. Narcoterrorismo en Colombia. En: http://secretoscuba.cultureforum.net/t6435-fotoreportaje-de-las-farc-nar...



Comentarios
La_Lectora
11 Octubre de 2011
5:53 pm
Ninguna "democracia" debe estar fundamentada en la sangre de nadie !!! entonces no sería democracia, y si sería una fétida morcilla... como lo és nuestra mal llamada democracia , que como bien lo dice Analitica, aqui gana el mafioso que mas votos compre, y que mas muertos ponga.
Ahora es muy dolorosa la muerte de cada soldado, de **** guerrillero, de cada paramilitar, muchas veces son NIÑOS !!! y antes de ser terroristas, o paracos, SON COLOMBIANOS ! que se matan estúpidamente, mientras las verdaderas celulas cancerosas, visten de corbata y se les llama Honorables padres de la Patria..
Esta m***da NO es democracia !
analitica25
11 Octubre de 2011
12:20 pm
Los soldados de neustra patria NO dan la vida, a ellos se la quitan en un conflicto absurdo, y estèril que no conduce a nada.
Esa sangre derramada No es el fundamento de ninguna democracia, ¿cual democracia? si a qui los MAFIOSOS son los que se hacen elegir a : sangre, fuego, coca, tamal y tejas... No nos engañemos y llamemos las cosas por su nombre