



LEY 916 DE 2004
ARTÍCULO 1o. El presente reglamento tiene por objeto la regulación de la preparación, organización y desarrollo de los espectáculos taurinos y de las actividades relacionadas con los mismos, en garantía de los derechos e intereses del público y de cuantos intervienen en aquellos. Los espectáculos taurinos son considerados como una expresión artística del ser humano.
Considerando el anterior artículo y el capítulo 2 de los derechos sociales, económicos y culturales de la carta magna, por el momento no podemos deslindarnos de las fiestas bravas en Colombia con un simple decreto. Si queremos no más sangre en las plazas de la tauromaquia, se tiene que modificar en el congreso los articulados que promueven esta clase de abuso a la vida.
Para muchos de nosotros, las fiestas bravas en Colombia como en los países que se deleitan de ver sangre en el ruedo al calor de la manzanilla, aguardiente, cerveza, droga, es el espectáculo macabro que hace de la vida una pordiosera mecánica que se mueve al vaivén del más fuerte. Quedando en espacio de 30 minutos la vitalidad adquirida por meses sobre el casquijo, enalteciendo la insensibilidad de los espectadores de las tribunas que ríen y aplauden al ver la faena, tras las torturas propinadas al animal por toreros que hacen las veces de feroces asesinos de la humanidad. Es el mismo episodio que ejecutan las fuerzas al margen de la ley con nuestros campesinos, para desterrarlos de sus parcelas, violarles su intimidad y derramar su sangre sobre la hierba verde de los campos.
Si tomamos un poco de frente tanto a organizadores taurinos como a comerciantes, tendremos que alrededor de estas masacres artísticas, se mueve una rentabilidad económica exagerada para la región, en el caso de las ciudades que promueven el holocausto taurino.
Como primer promotor al erario está el ganadero, que por un año o más invierte millonarios recursos en animales de lidia, para después cobrar de igual manera, dejando grandes recursos al fisco. Los pulpos cerveceros, las fábricas de licores, las empresas de Snacks, la droga consumida, los boletos de entrada, las ventas callejeras, y todo un cuerpo económico que se mueve alrededor de las plazas.
Por lo tanto, los que protegen estos eventos, son grandes entes económicos y sociales que ven en estos festines, la proyección de sus ventas para el año, y el gobierno departamental para sus arcas.
Luego, así se oponga el mandatario a estos vejámenes a la vida, tendremos fiestas aquí en la ciudad que comienzan hoy 14 de Enero, y en el resto de los pueblos de las distintas regiones.
Reprocho el asesinato de animales que se efectua frente a miles de espectadores jóvenes y niños, haciendo que la sangre insensibilice corazones y espíritus del futuro.
NO MÁS IDOLATRIA A LA MUERTE. NO MÁS ESPECTACULO A LA EFÍMERA VIDA Amén



Comentarios
luisalejandrodiaz
16 Enero de 2012
1:47 pm
Gracias a los amigos (as) anónimos que leen el texto. Feliz tarde
eugenio miltorres
15 Enero de 2012
6:33 pm
Colombia es una gran corraleja,donde el humano en unas mata y en otras le dan de su jarabe.
Va pa esa,amigo.
luifernd
15 Enero de 2012
12:28 pm
Nota seria.Felicidades!!!
Francaditalia
15 Enero de 2012
4:59 am
los anticorrida se organizan, de hecho son defensores de la causa animal, pero su combate es igualmente para aplastar un negocio de ricos ganaderos y empresarios de toros que explotan mano de obra barata y ganan sumas colosales de dinero. En el fondo, es una figura feudalista, latifundista la que vehicula la tauromaquia. Con toques machistas y de desprecio hacia los dominados, el torero y el toro, y la belleza femenina, tomada como un elemento de decoracion en las graderias.
osgir
14 Enero de 2012
7:28 pm
Pero sobretodo, NO MAS PRIMARIEDAD......