



En Colombia hay gente que odia la cultura y a sus artistas y sin embargo trabajan dentro de la cultura para así poder obstaculizarla; estas personas se encuentran en todas partes, dentro de las alcaldías, gobernaciones, ministerios, asociaciones, colegios, universidades; en fin no hay un rincón en Colombia libre de esta clase de personas, se hacen pasar por pintores de la nueva era, por músicos fundadores de nuevas tendencias musicales, por danzantes con ideas revolucionarias e imaginativas, por gestores artísticos con grado de avanzada mundial, por promotores de folclore fusionado, etc.
Lo hacen porque son enemigos de la tradición y de la cultura autóctona, para ellos nuestros ritmos, bailes y expresiones populares, son rancias, pasadas de moda, caducas, lo hacen porque para ellos, nuestra riqueza cultural y tradicional no representa dinero, fama, reconocimiento; lo hacen para desvirtuar a nuestros músicos, danzarines, pintores, escultores, escritores; lo hacen para poder eludir impuestos, para no pagar derechos de autor, en fin lo hacen para poder esclavizar a la cultura y a sus artistas.
Como se reconocen?: son aquellos que siempre que llega el artista a pedir ayuda o apoyo para difundir, crear u organizar algo para beneficio común, lo convencen de que esta idea, canción o evento no es viable, son aquellos que siempre invitan a un artista a exponer su obra o dar un concierto a cambio de una palmadita en la espalda y una promesa de “te voy a ayudar” acompañada de una sonrisa sospechosa; son aquellos que siempre están atentos a las leyes creadas por ellos mismos para decir que eso no se puede permitir porque tal o cual ley de tal o cual organización lo impide. Son aquellos que se la pasan haciéndole homenajes y reconocimiento a los artistas muertos, con los artistas vivos porque para ellos es mas rentable el fallecido, que promocionar al que esta vivo, son los que ser inventan un ritmo, una tendencia, una moda; son aquellos que importan e implantan un ritmo, baile, fusión o moda, llamándola civilizada y expresiva, vanagloriándose de poder traer al país lo ultimo de la tendencia cultural del mundo.
Lo mejor de ello es que están desde los principios del tiempo dentro de la cultura, porque son el comején que lentamente van derrumbando los cimientos culturales de una región, pueblo, o nación, solo les interesa dejar sin identidad cultural a un país, porque saben que un pueblo sin cultura, es un pueblo fácil de manipular, de mandar, de formar a su interés propio.
Colombia desde hace varios años perdió su identidad cultural, la perdió cuando sus artistas han permitido que personas foráneas sean las que organicen sus eventos artísticos, la perdió porque sus artistas musicales han dejado que manos de músicos extranjeros toquen, trascriban y corrijan su obra musical, con el pretexto de mejorar nuestra música, la perdió cuando dejamos que manoseen nuestras obras y las adapten a otros ritmos con el cuento de que esto se llama fusión y que es modernidad; la fusión musical no es otra cosa que la falta de estudio de un músico que no sabe tocar e interpretar un ritmo y lo mescla para disfrazar esta mediocridad, presentándola como un trofeo digno de ser promocionado pero que en la realidad esta acabando con la originalidad y el folclor de un pueblo.
Y a quien le conviene esta clase de personas anticulturales: la cultura es el medio de defender, conservar y promocionar una forma de vida; es la muestra de nuestro desarrollo, de nuestro nacimiento, es nuestro apellido, nadie puede concebir a un Cartagena de indias sin sus murallas, nadie puede reconocer las hazañas de un libertador sin su quinta de bolívar, nadie puede recordar la cultura y tradición romana, sin sus ruinas. Pero en nuestro país se ven cosas tan increíbles como la de acabar con una casa de hace trecientos años para remplazarla por una bodega, para colocar una iglesia evangélica, como esta pasando en el histórico municipio de honda, como dejar abandonado un pedazo de las murallas de Cartagena y no hacerle su mantenimiento por considerar que esta alejado de la parte turística, en fin por acabar con el legado histórico por capricho propio y para beneficio personal , de este que se dice ser el defensor de el patrimonio histórico y cultural de nuestro país. Le conviene a los medios de la comunicación ya que estos difundiendo la obra de folclores foráneos, pueden incrementar su economía, le conviene a las cadenas televisivas porque pueden realizar concursos donde la protagonista es la música colombiana, pero sus ejecutantes son los émulos de los verdaderos artistas, le conviene a una organización que fomenta un festival folclórico pero que solo habla y exige se piense como garzón y collazos, como si ellos fuesen todo el folclor y música del Tolima.
Como conclusión, mientras nosotros los artistas sigamos y dejemos en manos de esta clase de personas nuestro patrimonio cultural y folclórico, mientras sigamos y dejemos que sean ellos los que sigan manipulando nuestra creatividad, nuestras ideas, mientras sigamos creyendo en las vacas sagradas, no podremos nunca hacer de nuestras tradiciones y folclor algo digno y real de ser recordado, difundido y promocionado.
LA LEY DE LOS DERECHOS DE AUTOR "existe" pero LA LEY DEL ARTISTA COLOMBIANO "no existe", nunca ha existido, solo es una idea que algún día surgió y que si bien llego a ser ley, fue demandada y anulada por la corte suprema de justicia, ya hace muchos años, pero los trabajadores anticulturales quieren hacer creer que eso no es cierto y se inventan, tarjetas profesionales, asociaciones defensoras y sociedades que solo lo que hacen es desinformar al verdadero artista y obstaculizarlo en su pretensión por tener una vida digna y llena de estabilidad económica
Debemos pensar en grande y esto es apartándonos de esta clase de personas y eligiendo a quienes si son los verdaderos gestores culturales, los verdaderos artistas, los verdaderos representantes de la cultura y el folclor, y estos son la gente de nuestras ciudades, de nuestros campos, de nuestras comunas, no al político porque este nunca entenderá que es folclor y si lo llegase a entender seria para cambiar promesas por votos.



Comentarios
luifernd
23 Enero de 2012
10:13 am
BUENA Y SINCERA NOTA,FELICITACIONES.
colext
23 Enero de 2012
8:17 am
No solamente en el arte y en la musica existe este atropello, en la educacion, en la ciencia, y otros ambitos culturales se impone la contra-cultura para desterar,acabar y socavar los fundamentos sociales que nos quedan. Lo mas triste es que ya ni ganas de rebelarnos contra estos patrones nos quedan.