

Hace 27 años de la cruenta toma del Palacio de Justicia por todos los actores implicados en el conflicto tratando de menoscabar la memoria histórica del país, que ha marcado en dos el pulso de la Nación en busca del “borrón y cuenta nueva”, de hechos claramente punibles dentro del orden jurídico nacional e internacional, bordeando peligrosamente el camino resbaladizo y trillado dentro de los linderos deshumanizantes propios de la figura descarnada de los crímenes de guerra de lesa humanidad.
El 6 de Noviembre de 1985 el grueso de la población inerme y asombrada dio cuenta de un nuevo y trascendental hecho inexplicable propia del desajuste cotidiano de la violencia generalizada y de la ineptitud de un mandatario - que ha luces de la opinión general - no representaba un liderazgo contundente frente al acontecer nacional creando malestar en todos los círculos representativos del país, incluso dentro de la cúpula de las Fuerzas Militares, que en la época, no veía con buenos ojos su proyecto de negociación de paz con los actores armados del momento, además, de ser simplemente un observador pusilánime frente a la grave dad de los acontecimientos.
La detonación de los primeros impactos de fusil de aquella mañana dieron inicio a la masacre que se avecinaba, y sigue - hoy en día - sin respuestas ni verdades que puedan conjurar, mediante el duelo, la certeza clara de los hechos que comenzaron a suceder en aquella hora nefasta en busca de poder desenmascarar la impunidad que sigue campante, utilizando la manoseada “preclusión del delito” con dilataciones y dilaciones soterradas y manejos oscuros con visos de querer violar la verdad frente a nuestra dolida historia patria.
El resultado de los acontecimientos - conocidos por todos - dan cuenta de la inmolación de 11 magistrados de la Corte Suprema de Justicia: Alfonso Reyes Echandía, Fanny González, Fabio Calderón Botero, Horacio Montoya Gil, Ricardo Medina Moyano, Carlos Medellín Forero, Manuel Gaona Cruz, Alfonso Patiño Roselli, Pedro Elías Serrano Abadía, José Eduardo Gnecco y Darío Velázquez Gaviria, además de las muertes de 43 personas entre civiles, hombres de la Fuerza Pública y 40 guerrilleros, además del accionar misterioso del poder... empeñado en la desestabilización institucional de la mano del narcotráfico en busca de la manipulación de sus propios intereses.
Es de extrañar las recientes opiniones de los voceros del gobierno en pleno en voz de Argelino Garzón. Juan Carlos Esguerra, Germán Vargas Lleras, Jaime Arrubla, entre otros, mediante su conocimiento político, desconocido por los no informados con veracidad (la opinión pública), desestimando la petición que hace El Tribunal Superior de Bogotá, en cabeza de Marco Antonio Álvarez, quien recurrió a la Corte Penal Internacional (CPI) para que investigue al ex presidente Belisario Betancur sobre los hechos del Palacio de Justicia, ya que no hay transparencia en el mismo, evitando de tal forma, la “consagración a la impunidad que le brinda el fuero que lo protege” y que, sin esta acción es imposible esclarecer la verdad de los hechos y descubrir a los culpables directos e indirectos de los mismos.
Las cortinas de humo siguen enturbiando la verdadera realidad de los acontecimientos. Hace falta ventilar muchos interrogantes - que de seguro - quedaran en el limbo, si no se recurre a instancias internacionales por la grave dad de los acontecimientos que hirieron con puñal avieso la esencia de nuestro propio derecho violando nuestra propia seguridad frente al Estado.
¿Por qué los tanques que participaron en la toma venían a mitad de camino desde el Cantón Norte, en el preciso momento en que se oyó el primer disparo del genocidio? ¿A qué intereses obedecía la orden de Nohemí Sanín (Ministra de Comunicaciones de la época en vetar la acción periodística de los hechos?¿Por qué el Presidente no intervino en la acción dejando un vacío de poder en manos de las Fuerzas Militares que incursionaron en el lugar de los hechos?¿Qué pasó con los restantes desaparecidos? Y según Carlos Betancur presidente del Consejo de Estado de la época se pregunta ¿Por qué retiraron a la Guardia del Palacio de justicia si se preveía de antemano una incursión violenta?, ¿A qué intenciones obedeció el retiro de los cadáveres del holocausto sin identificar de Medicina Legal “porque dizque el M-19 se iba a tomar la morgue ese mismo día”, botándolos en una fosa común en el Cementerio del Sur? ¿Y el removimiento de los cadáveres que se encontraban en los pisos superiores que fueron bajados al primer piso y lavados por un militar que requerimiento querían ocultar? ¿Y la versión de un Senador de la República que en días posteriores le comentó el ingreso de varios pilones de gasolina al Palacio de Justicia por miembros de la policía, sería para limpiar las baldosas...? :”
En mi opinión y es de simple lógica El M-19 no entró a inmolarse en el Palacio y sabía que la única puerta de salida era hacia la Plaza de Bolívar. No creo que el M-19 iba a ser tan estúpido de incendiar el Palacio. Para mí el incendio vino de las armas oficiales, pues era la mejor forma de liquidarlos” Y la desentendida manifestación por parte del Presidente y nulidad de la comunicación ante el clamor de Alfonso Reyes a varios medios de comunicación antes de morir:
“Estamos en un trance de muerte. Tienen que pedirle al Gobierno que cese el fuego. Rogarle para que el Ejército y la Policía se detengan. (Los guerrilleros) nos apuntan con armas. Les ruego detengan el fuego porque están dispuestos a todo”
“He tratado de hablar con todas las autoridades. He intentando comunicarme con el señor Presidente pero él no está, No he podido hablar con él. Por favor, que el Presidente dé finalmente la orden de cese del fuego”
Ya hable con el Presidente del Senado, Álvaro Villegas. Él me prometió que no habría más tiroteo, pero el tiroteo sigue. Es como asistir a una guerra en la que todos parecen condenados a morir. Nos van a matar”.
(Domingo 6 de noviembre de 2005/ El Tiempo/ pág., 1-10) Especial Palacio de Justicia
Bien dice Tania Vega, esposa del coronel Plazas Vega condenado a 30 años de prisión por el Tribunal Superior: “La sentencia es absolutamente política, porque lo convirtieron en un “chivo expiatorio”...(sic). Participante de los hechos por órdenes superiores y silencios superiores..., en realidad, nadie lo ha juzgado... Su propio silencio frente a los hechos, así mismo se ha condenado.
“El muerto más importante de la toma fue el presidente Belisario”
Carlos Betancur
Presidente del Consejo de Estado
6 de Noviembre de 1985



Comentarios
eugenio miltorres
1 Febrero de 2012
10:03 pm
Si hay algo cierto en el caso del palacio de justicia ,son las verdades a medias.
Al pobre Belico ,se la plantearon plena los militares,"se aparta o lo apartamos" y dijo "aqui estoy y a un lado me quedo". fue el instinto de conservacion el prevaleció,si no fuese historia.Creo que es muy tarde para enjuiciarlo.
magnifica nota.
ESCRIBANO13
2 Febrero de 2012
12:04 am
Muy cierta su apreciacion y muy intuitiva de los hechos que realmente sucedieron a puerta cerrada en el despacho presidencial. El "aqui estoy y a un lado me quedo", lo dice todo con magistral interpretacion. Realmente creo que el Tribunal Superior de Bogota le dio un "toque" a la Corte Penal Internacional, una posibilidad que en asuntos de estas lides no lo van a desaprovechar. Estamos en un mundo globalizado y va a ser una inigualable oportunidad para asentar un precedente internacional de los alcances y los juzgamientos a todo aquel gobierno que ostente pasar las lineas peligrosas de violar los derechos humanos.
Gracias por su aporte
Feliz noche.
luisalejandrodiaz
1 Febrero de 2012
1:10 pm
Estupendo relato. En ese momento de la toma al palacio, estaba en el capitolio nacional, efectuanedo algo, y todos salimos al patio a observar los porqué de grillos y disparos. Escuché por la radio los lamentosos SOS de todos pidiendo del gobierno parar el fuego. Los que incendiaron todo el archivo, fueron las fuerzas del estado, quienes acabaron con paredes, puertas destrizadas, aniquilamiento total interno del palacio, las fuerzas estatales. Vega se limitaba a ordenar y en los videos históricos mandaba acabar con todo lo que se moviera dentro del edificio. Feliz tarde
ESCRIBANO13
1 Febrero de 2012
5:20 pm
Tal parece que los dos, mi estimado Luis Alejandro, fuimos testigos de las primeras bombas del holocausto. Yo me encontraba al lado lateral del Palacio inmolado a esa hora nefasta. Y como en pelea de perros sin dueño uno no se puede meter porque no sabe de donde viene el mordisco, preferi ausentarme en busca de mi salvacion y salir cuanto antes del cordon que comenzaba a cerrarse. Donde nos quedemos un ratico mas, a lo mejor estariamos engrosando la lista de desaparecidos.
Saludos
carmen arevalo
1 Febrero de 2012
12:55 pm
A Belisario , le faltaron pantalones, No se porto como lider, como un estadista, si no como un cobarde. Nunca olvidare la voz del presidente de la corte implorandole al presidente de la republica que parara el operativo.Cordial Saludo.
ESCRIBANO13
1 Febrero de 2012
5:25 pm
De esos esta llena la dolida y engañada patria
Gracias Carmen, por su opinion. Con cada frase, con cada palabra, con cada puntuacion no dejamos morir la Memoria Historica del Pais.
Buena tarde
osgir
1 Febrero de 2012
8:30 am
Con un atento saludo te ofrezco mi modesto artículo de hoy.
ESCRIBANO13
1 Febrero de 2012
5:31 pm
¡Muchas Gracias!
compensada estara su lectura
Francaditalia
1 Febrero de 2012
7:13 am
Diferente habría sido la historia si Belisario B hubiera asumido su rol de Jefe de Estado. Pero, dejó a los generales tomar las decisiones, prefirió mirar por una ventana para observar el volar de una paloma, en busca de inspiración para un nuevo verso, mientras que en el vecindario sonaban los cañones.
ESCRIBANO13
1 Febrero de 2012
5:35 pm
La conocida actitud pusilanime de la "Patria Boba"
Feliz tarde Francaditalia
Gracias por su aporte