



Puesto que las necesidades de las personas de bajos recursos van más allá del tema económico, Fundación SER realizó un proceso de acompañamiento psicosocial dentro del Proyecto de Reactivación Económica de la Zona Insular de Cartagena, donde participan 150 familias de Caño de Oro, Bocachica, Ararca, Santana y Pasacaballos, gracias al convenio realizado con la Fundación Puerto Bahía y la Alcaldía de Cartagena, a través de su Plan de Emergencia Social Pedro Romero.
Junto a los componentes de generación de ingresos y fortalecimiento institucional, el componente de acompañamiento psicosocial contribuye al fomento de las capacidades productivas de los participantes, pues a partir de la intervención en temas de resolución pacífica de conflictos, límites y fronteras en la familia, se incentiva una sana convivencia comunitaria y familiar, lo que a su vez redunda en actividades laborales mucho más fructíferas.
En cuanto a la resolución pacífica de conflictos las familias han aprendido a identificar las situaciones de conflicto que se pueden presentar entre los habitantes de sus comunidades, así como las alternativas de solución a las que pueden recurrir en cada caso, por medio de la aplicación de acciones prácticas y efectivas desde la cotidianidad.
Lo anterior se complementa con la intervención de la familia, pues ésta es la base de la sociedad; por tal razón estas personas también realizaron análisis profundos sobre los límites y fronteras de la familia, con lo que han comprendido que, así como en sus hogares se presentan ciertas situaciones negativas, esto ocurre en la mayoría de los hogares, lo cual no es impedimento para tratar de superarlos y así vivir mejor.
Desde la psicología este es un proceso orientado a la delimitación de las reglas que se deben asumir por cada uno de los integrantes de la familia, sobre todo, de las normas impartidas desde los padres hacia los hijos. También hace referencia a las barreras imaginarias que existen entre estas personas, lo que permite la identificación de roles y alianzas dentro de la familia, para su adecuado manejo.
El aprendizaje y aplicación de estos conceptos, por parte de las familias participantes del proyecto influye directamente en el mejoramiento del estado de las familias como unidades integradoras, lo que a su vez repercute en el bienestar físico, mental y laboral de la persona. Más aun teniendo en cuenta que estas personas han emprendido negocios familiares desde sus hogares donde todos los integrantes de ese sistema juegan un papel muy importante en el desarrollo y en la administración de los recursos.
“Propender por una buena relación entre los miembros de la familia, influye en el buen desarrollo y funcionamiento del negocio”, explica Inés Maldonado, Trabajadora Social de Fundación SER. Es por ello que tanto en el Proyecto de Reactivación Económica de la Zona Insular como en todos sus proyectos, Fundación SER dirige su intervención hacia todo el núcleo familiar, que es desde donde se inicia el cambio y progreso social que las comunidades requieren.
HENRY BALLESTAS RUEDA
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