

Los autores del atentado del exministro Londoño lograron su cometido: dividir el país del Sagrado Corazón de Jesús.
A la fecha no cesan la especulaciones de aquí y de allá, por desgracia para los colombianos, en relación al reciente atentado que sufriera el exministro colombiano Fernando Londoño. Eso era lo que pretendían las fuerzas oscuras, casi de ultratumba, que aprovecharon la falta de acuerdo entre el Presidente Santos y Álvaro Uribe, por los asuntos internos del país. “Divide y reinarás”, es un viejo adagio que algunos utilizan en procura de una tercera intención. Desmedido propósito.
La opinión pública está dividida, pero lo más triste es que periodistas versados, avezados e inteligentes, también cayeron en la trampa de semejante mano oscura y monstruosa. Las hipótesis culpan del atentado a las FARC, a la ultra derecha, mencionan que el beneficiado es Uribe, incluso disparates como aludir a la misma familia del exministro, el ELN opina cualquier cosa y el periódico El Tiempo publica la nota, cosas así y otras barbaridades, de la hostia , dirían los españoles, si se me permite la expresión. En todo caso, dividieron y pretenden reinar.
Los bandidos han logrado, con los comentarios producto de la furia que causara el atentado, indisponer a unas personas con otras y eso perjudica más que el lastimoso daño de la bomba. El hecho es que nadie debe descartar la posibilidad de atribuirle la responsabilidad de la maligna maniobra a los enemigos de la Paz, quienes sabían que iban a generar fracción y semejante discordia en el país ante el horrendo atentado. Uribe no es el culpable de tanta estupidez junta, ni Santos, ni Londoño, pero sí quienes tienen oscuros intereses porque continúe el narcotráfico, la venta de armas, el negocio del secuestro, los grandes negocios detrás de la guerra sucia.
Los enemigos de Uribe y de Santos son muchos o ¿se nos olvida que ellos combatieron juntos a las FARC y extraditaron a un par de paramilitares?, acabaron con estafadores inventores de pirámides que asaltaban a colombianos necesitados, humildes o incautos; desarticularon bandas de delincuentes peligrosos apolíticos, pero que sirven a los diablos prestando servicios conexos a la guerra. Recordemos que por combatir la delincuencia, hay gente muy furiosa con Uribe y Santos.


Comentarios
Garbanzo ConVícto
23 Mayo de 2012
12:04 pm
Creo que somos los más fieles televidentes de una novela, esa es la intención de atrapar a los colombianos a través de los medios de comunicación. La novela se define ampliamente por la ficción y esos cuentos no me los trago, la belicosidad es sabia y hay algunas personas que saben manejar muy bien estos detalles o tal vez muy mal; como el susodicho atentado en Cali al lado del palacio de justicia que destruyó poco el palacio y mucho los locales aledaños, qué gran casualidad, ahora están construyendo el bunker de la fiscalía justo donde se encontraban los fantasmas de los locales en la devastación; sin embargo este es un país atontado entre tantas mentiras que simplemente afirman lo que ciegamente se evidencia y no se tiene el carácter de la curiosidad o ya no se preguntan las cosas, pues estamos en un mundo en que la vida se divide entre la mala mascara de un punkero idiota y la imagen burlesca de un rolo que quiere ser costeño. La televisión en sí es el opio de este pueblo, el cual se la ha hecho vivir tanto una novela que cuando pasa en la realidad simplemente se nos olvida que es pura ficción.
Garbanzo ConVícto
23 Mayo de 2012
12:10 pm
Mis sinceras excusas por enviar un ladrillo por opinión
luisalejandrodiaz
23 Mayo de 2012
11:54 am
buen tema
criticoncolombiano
22 Mayo de 2012
6:35 pm
Donde menos se espera salta la liebre, sorpresas te da la vida, la vida te da sorpresas
criticoncolombiano
22 Mayo de 2012
6:35 pm
Los cerebros gestores del atentado no son los que parecen, ni parecen los que son
criticoncolombiano
22 Mayo de 2012
6:28 pm
¡Divide y reinaras! muy sabio refrán...
moderador
22 Mayo de 2012
6:14 pm
Nota seleccionada para destacarse en la red de portales. En este caso en particular, en Noticiascaracol.com