

El canibalismo es un tema que ha resurgido en los últimos días con la noticia escalofriante en la que se informó que Rudy Eugene, un estadounidense, consumió las orejas, parte de la frente y los ojos al indigente Ronald Poppo, en Miami. Las autoridades investigan si el atacante, de 30 años, actuó bajo los efectos de algún tipo de droga.
Poppo, de 66 años, fue recluido en el hospital Jackson Memorial de Miami y a través de la financiación comunitaria se pretende practicarle las cirugías y el tratamiento de reconstrucción del rostro.?
Rudy Eugene soltó al anciano luego de recibir varios impactos de bala que le hiciera un policía de la ciudad. Dice la agencia de noticias Efe: << El victimario primero hizo caso omiso a una persona, que aseguró ser testigo del ataque, cuando al pasar por el lugar en su bicicleta le instó a soltar a la víctima. “El tipo estaba como, despedazando al otro con la boca. Entonces le dije: '¡Quítate de ahí'. El tipo siguió comiéndose al otro, arrancándole la piel", dijo Larry Vega al canal WPLG. Vega llamó a la policía y cuando un agente llegó a la escena y trató de detener al sujeto, éste le gruñó y continuó con el ataque al otro hombre que yacía en el suelo.?El policía tuvo que recurrir a su arma de reglamento y al dispararle la primera vez, el individuo siguió devorando el rostro de la víctima y luego falleció tras varios impactos.>>
Otro dato particular de este caso, y lo confirman los informes de las autoridades, es que tanto Rudy Eugene como la víctima, Mr. Poppo, estaban desnudos. Incluso, algunas personas afirman que vieron a Rudy Eugene, ese mismo día, colgado de un poste, completamente desnudo.
Ahora sucede que un hombre llamado Brandon de Léon, al parecer un habitante de la calle en North Miami Bech, fue detenido al interior de un restaurante tras insultar a unos agentes de la Policía. Cuando lo detienen y es trasladado a una estación, el detenido se lanzó de cabeza contra el vehículo y gritaba energúmeno: “Me los voy a comer”. El caso es que cuando le estaban midiendo la tensión arterial, intentó morder a una persona. Quienes estaban allí señalaron que Brandon gruñía, abría y cerraba la boca como si fuera una fiera. Cuando lo neutralizaron y lo dejaron dentro de una celda, inició a ladrar y luego volvía a gruñirle a los agentes. Al final le pusieron un bozal, como el que usan para que los perros bravos no muerdan. Además de alcohol, este individuo había ingerido una droga denominada Cloud 9, que se puede fumar.
Estos dos casos de antropofagia no son los únicos. Alexander Kinyua admitió haber asesinado y descuartizado a su compañero de universidad, de 37 años, en el estado de Maryland, para después comerse partes de su cuerpo. En la historia de este tipo de criminalidad se han presentado casos realmente grotescos, como el caso del japonés Issei Sagawa, quien en 1981 asesinó a una compañera suya para devorar luego comer partes de su cuerpo. Están el caso mucho más mediático como el de Armin Meiwes, el denominado "caníbal de Rottemburgo", quien contacto a su víctima por Internet para luego torturarlo y comer partes de su cuerpo y el caso del caníbal venezolano Dorangel Vargas Gómez, conocido como el "Comegente", quién confesó que había asesinado y deglutido al menos a 10 personas. El caso más impactante fue el de Jeffrey Dahmer, conocido como “El carnicero de Milwaukee”, que en 1991 admitió el asesinato de 21 hombres para practicar canibalismo y necrofilia con ellos.
Los kanaimas
Lo anterior, que se desprende de hechos reales, unos más recientes que otros, que han dado la vuelta al mundo a través de los medios de comunicación, lo referí para contarles que luego de muchos años de investigación, he logrado dar con la existencia de unos seres denominados kanaimas. Estos seres han poblado el mundo desde hace muchos años y se “despiertan” a través de diversas circunstancias. Es un tema estrictamente biológico que puede confundir, pues en todo caso la realidad sobrepasa la fantasía, y los fantástico en el mundo se desprende de alguna situación o evento real que no se haya explicado científicamente.
Volviendo al tema, les decía que descubrí a los kanaimas (??????)-animal salvaje y (????????)-hombre, buscando información para mi novela La mulata Paulina Santos, pues tenía algunas pistas que me proporcionó un indio chamán. Las hipótesis de los indígenas son variadas dependiendo del pueblo cultural al que pertenezcan y todas ellas son referidas a la fantasía o a la realidad vista desde cada cosmovisión en particular. Para resumir, los kanaimas, independientemente de su origen, son una raza cuyos miembros pueden transformarse en animales para consumar venganzas o castigos a través de maniobras crueles. Son seres reales que mantienen el orden interno de su cultura con sus propias normas, una especie de sociedad que habita con el mayor sigilo entre nosotros. A través de la novela saqué mis propias y primarias conclusiones, luego de mucha lectura, sobre las condiciones que cumplen los individuos kanaimas: 1. Son humanos que se transforman en animales (o están en la transición de hacerlo como es el caso de Rudy Eugene y de Brandon de Léon). 2. Matan y beben de la sangre de sus víctimas. 3. Castran a los hombres o colocan yerbas urticantes en la vagina de las mujeres. 4. Atacan a individuos solitarios, etc., y otra lista de particularidades casi tan o aún más sorprendentes.
Si bien los indígenas sikuanis de Colombia, los pemón de Venezuela y los antiguos y belicosos caribes o los pieles rojas de Norte América, tienen diversas leyendas que van desde que son espíritus vengadores, dioses sangrientos, dioses tutelares, eventos de transmigración, magia negra, queda en evidencia que con el paso de los siglos los kanaimas se han vuelto una raza que ha contagiado con su sexo, se ha propagado y está entre nosotros despertando cada día con más fuerza. Los machos son agresivos, dados a las bebidas, groseros… Las hembras, bastante odiosas, por entero desinhibidas, insaciables y promiscuas. Todos apetecen y se alimentan de carnes crudas y de sangre de sus adversarios.
Pero se preguntarán ustedes amigos míos de Soy Periodista ¿en donde está lo científico en todo esto? Pues bien, pude conectar la relación de los seres antropófagos kanaimas, que en realidad son seres teriántropos, algunos capaces de dominar con mayor precisión que otros esa extraña situación o poder, con las drogas alucinógenas. Para desenmarañar mi novela, leí ansioso sobre una sustancia llamada cohoba, igual sobre el uso de otra sustancia alucinógena derivada del tamarindo macho, una mezcla de caracoles, leche de sapos y variadas hierbas que poseían alcaloides. Clasifiqué lo que me interesó y terminé leyendo sobre la cohoba o yopo, pues ésta es una planta cuyas habas tienen un complejo químico similar a la bufoteína, una sustancia vegetal que cuando se ingiere provoca un estado modificado de conciencia. El asunto tiene mucha relación con lo sucedido en Miami. Las habas negras de esta planta están dentro de unas vainas, es un árbol de unos doce metros de altura con una corteza espinosa, flores esféricas y amarillas tirando a blancas, árbol al que llaman peregrino y se utiliza como planta medicinal. Estudié que se utilizó en la antigüedad en rituales por sus efectos alucinógenos, su nombre científico es Anadenanthera peregrina, una leguminosa. Las habas negras o semillas de las vainas de estos árboles se tuestan y se majan en un mortero con las cáscaras calcinadas para fabricar un rapé psicodélico llamado asimismo yopo. El yopo es inhalado por la nariz mediante inhaladores de cerámica, huesos de patas de garzas o cañas de madera y bambú en ceremonias religiosas de los aborígenes, y até cabos, pues por un golpe de suerte descubrí que los aborígenes sikuanis han hecho uso de la Anadenanthera peregrina por milenios. Todo empezó a conjugarse y a tener sentido. El yopo y sus formas de uso, tanto en rituales de iniciación como de paso, también les ha permitido entrar en relación con otras dimensiones, adivinar, profetizar y proteger a la comunidad contra desgracias, epidemias y enfermedades. Los efectos de los preparados con semillas de Anadenanthera peregrina son inmediatos y poderosos y los estados extáticos que producen permiten una comunicación directa con los espíritus de las plantas, animales, parientes fallecidos y otros seres sobrenaturales. De ahí salté a un libro en donde se afirmaba que el séptimo niño del mismo sexo en la sucesión familiar de los kanaima se convierte en un medio-hombre o en una media-mujer, y ello me obligó a leer más sobre la teriantropía o la supuesta habilidad de cambiar de forma humana a animal y viceversa. Empecé a buscar la conexión entre la cultura de los aborígenes caribes, los aborígenes sikuanis, con el yopo y la teriantropía.
En la mulata Paulina Santos, explico cómo se originan los kanaimas, cómo esa magia o poder se está propagando entre los humanos, pero también cuál es el papel de las drogas como el yopo. Cómo un individuo Canaima transmite aquel poder del mismo modo que un catarro. La saliva, el flujo vaginal, el semen o la sangre son el sustrato que contiene aquel principio activo. Éste penetra y, por cuenta del yopo, que actúa además como catalizador celular, va directo al torrente sanguíneo, circulando con el oxígeno que respiras hasta llegar a las mitocondrias más recónditas. ¿Han leído sobre el ciclo de Krebs? Bueno, es ahí donde sucede la reacción bioquímica terminante y se produce la alteración metabólica que modifica la estructura biológica. Tres días de fiebres intensas proporcionan el calor suficiente para incubar al kanaima. La génesis kanaima la atribuyen los sabios a que la genética de los aborígenes caribes fue modificada por el consumo, durante siglos, de la sangre humana de sus enemigos. Desde entonces son portadores del mencionado principio o magia, que no es otra cosa que un aminoácido viral. El yopo cumple con su doble cometido de conductor y catalizador celular para que el aminoácido altere el ciclo de Krebs. En cualquier caso, sin el yopo (o una droga similar como la que consumieron Rudy Eugene y Brandon de Léon en Miami) las reacciones tardarían años. Un kanaima evolucionado es capaz de cambiar de forma humana a animal y viceversa. En cambio Rudy Eugene y Brandon son meros principiantes, y por ello no tienen control. Son verdaderas bestias peligrosas. Complicado abarcar el concepto.
Dominar el principio kanaima, trasgredir la naturaleza débil del humano, sólo lo alcanzan individuos más evolucionados. Los individuos primitivos, lo menciono en mi libro, son como ebrios perdidos o solitarios fantasmas irascibles. Los más evolucionados pueden poseer el poder de la desemejanza y son inteligentes, no hieren ni matan. Pese a ello, hay individuos de otros clanes perversos que adquieren asimismo formas siniestras, son poseedores de una reputación contradictoria de prudencia y mala conducta, se emborrachan con licor en exceso, se drogan con hongos de estercolero, son desenfrenados e insensatos.
En todo caso, hasta aquí les traigo mi experiencia investigando sobre loa kanaimas, un asunto de no creer, un asunto en donde se dispara la fantasía con la realidad. Cordial saludo a todos los lectores y compañeros periodistas ciudadanos de SoyPeriodista.
Facebook.com/FavianEstradaVergel
@FAVIANESTRADA


Comentarios
vilerandre
10 Junio de 2012
12:16 pm
buena nota, algo que hay que mirar es que relacion se tiene con los zombies haitianos.???
simonsimon
10 Junio de 2012
1:02 pm
Debe ser lo mismo.
Favián Omar Estrada Vergel.
10 Junio de 2012
12:20 pm
Vale la pena investigar.
Favián Omar Estrada Vergel.
10 Junio de 2012
11:01 am
El asunto puede estar en los genes. Cordial saludo.
osgir
10 Junio de 2012
6:44 am
Será que en lugar de Colombianos noes estamos convirtiendo en KANAIMANOS?