



Últimamente, la Cámara de Comercio de Barranquilla viene siendo tan codiciada como si se tratara de cualquier cuerpo colegiado. Arturo Sarabia Better, político del patio, siempre había estado al frente de ella pero su fortín se derrumbó con la caída de su director de entonces Enrique Berrío, quien fue duramente cuestionado al descubrírsele ciertas conversaciones alusivas a la Cámara de Comercio con Arturo Sarabia.
Los medios de comunicación local se encargaron de fustigar al director hasta que lograron despojarlo del cargo y desde entonces, la Cámara de Comercio ha tomado una vital importancia para gremios y políticos. Enrique Berrío fue reemplazado por el actual director Luis Fernando Castro, quien venía logrando una elocuencia mediática y feliz hasta que empezó a caer en desgracia, y ahora es el malo del paseo.
Castro diariamente utilizaba los medios de comunicación local para resaltar su labor al frente de dicho organismo y era el bueno, mientras que a Enrique Berrío le cayó toda el agua sucia. El camino se le encorva a Castro cuando lo involucraron en el negocio del lote de Peldar para construir el Centro de Convenciones que había estado programado para el sector La loma, y desde ahí en adelante a Fernando Castro se le fue agotando su imagen de hombre pulcro.
Ahora que se viene la elección de la nueva Junta Directiva todo ha sido un verdadero caos, los aspirantes a ser elegidos parecen políticos en plena campaña, con cuñas radiales como la de los políticos, amenazas y denuncias y quizás hasta calumnias como hacen los políticos, y a Castro le ha tocado bailar con la más fea.
Según los denunciantes Luis Fernando Castro bloquea las aspiraciones de ciertos dirigentes gremiales, ha inscrito ilegalmente a personas de su simpatía para que participen en la elección, ha cancelado arbitrariamente la inscripción de quienes considera sus contrincantes, y denuncias van y denuncias vienen por parte de todos los actores de tan apetecido tesoro.
Lo cierto es que siempre ha habido ciertas inconsistencias en las elecciones de Junta Directiva de la Cámara de Comercio de Barranquilla, sólo que ahora es que se ha formado el bonche. El grupo Santo Domingo creo que es el que cuenta con la mayoría de adeptos para elegir sus dignatarios en la Cámara de Comercio y las inscripciones han sido manipuladas por dicho gremio, ofreciéndole préstamos a los pequeños comerciantes para que se inscriban, y los pagos por inscripción se los cobra, porque no se los regala, así las cosas, este grupo es el más privilegiado a la hora de una elección de Junta Directiva de dicha cámara.
Pero ahora como que se ha descubierto el asunto y ahí esta el meollo del cuento, entonces, han tratado de eliminar la inscripción de ciertos comerciantes e inscribir a otros sin el lleno de los requisitos, según alegan, y Fernando Castro es quien está en el ojo del huracán.
Pero ¿Qué es lo que hay en la Cámara de Comercio de Barranquilla que tiene armada una pelea de perros hambrientos? Como decía “Tocayo Ceballos” (un antiguo programa radial): ¡Por algo será, por algo será, si se pelean tanto la Cámara, por algo será!


Comentarios
luisalejandrodiaz
13 Junio de 2012
12:32 pm
Mucho dinero se mueve amigo. Donde hay dinero hay quién haga lo imposible para ocupar el puesto.