

Hasta donde hemos llegado que nuestra privacidad sea objeto de campañas políticas, como la que hace la candidata a la presidencia de Méjico Josefina Vásquez mota del PAN, que propone a las mujeres eludir su intimidad con su marido si este no vota por la aspirante presidencial.
Es una vergüenza que en vez de proponer cambios sustanciales en su país acosado por el narcotráfico, se preocupe más por su llegada al Poder condicionando el voto popular libre y espontáneo entre el sexo femenino. La aspirante mejicana se encuentra muy bien ubicada en las encuestas, e incluso, tiene buenas propuestas de gobierno para su país, para que tenga que recurrir a una práctica tan ruin como es la de involucrarse en la intimidad de las personas.
Eso es un populismo barato y cuestionable ya que dicha aspirante maneja bien su campaña, tiene serias propuestas para dirigir los destinos de su país y no necesita entrometerse en la intimidad de las personas sugiriendo el chantaje sexual para ganar las elecciones, acudiendo a lo más folclórico “el chuqui chuqui” como ella misma le llama al acto sexual, queriendo parodiar a la presentadora de un programa de televisión denominado “Quien tiene la razón” en Miami, cuya presentadora tiene más aspecto de otra cosa que de sicóloga y ha popularizado “el chaca chaca”, para referirse a la copulación.
Eso es lo que menos nos debería interesar, pero los colombianos somos muy susceptibles a la imitación y ya veremos cuantas candidatas en las próximas elecciones al Congreso procurarán salir electas con los votos de las mujeres que chantajearon con el sexo a sus maridos si no votaban a favor de su candidata.
Nuestra intimidad ha tocado fondo al dejarse arrastrar por los tentáculos de la mercantilización, ya no podemos seguirla llamando intimidad porque se ha vuelto pública, y la aspirante mejicana conociendo la idiosincrasia del mejicano ha querido sacarle provecho, pidiéndole al sexo femenino el chantaje sexual, con lo que aseguraría su elección presidencial.
Al curita Hoyos en Barranquilla le dio resultado la utilización de un lenguaje mundano, consiguiendo la simpatía de los sectores marginados y de la lumpen en general y el respaldo de sectores políticos, y su discurso era vano y asqueroso, elogiado por su comité de aplausos que contagiaba a los concurrentes; hasta que el pueblo se hastió de tantas sandeces y su movimiento político se fue a pique.
Sobre la actitud de la candidata a la presidencia de Méjico cabe anotar que el súper ego (freudiano), depositario de los ideales inculcados al niño por la fuerza de la autoridad familiar y variedad de valores culturales, ahora en esta nueva sociedad el ego es fortalecido por los sistemas súper estructurales que penetran en la esfera individual, y el súper ego, es también eminentemente público, formado por la misma ideología social. De tal suerte que entidades eminentemente sicológicas e individuales vienen a ser vulneradas y cambiadas por exigencias de la sociedad, marcada por la supremacía de la heteronomía social sobre la autonomía individual.
Nuestra intimidad viene siendo vapuleada por la mercantilización, en todos los programas radiales o televisivos impera el sexo como un medio rentable; los sitios históricos de nuestras urbes así como oficinas públicas y centros escolares están siendo utilizados para producir videos pornográficos; las mercaderes de sexo tienen sus páginas web y avisos clasificados en medios de comunicación masiva; la sicología moderna recomienda el sexo a temprana edad y en fin, ya no tenemos derecho a nuestra intimidad que es un rito sagrado dentro del matrimonio o unión de parejas. Ahora todo el mundo tiene que saber: como lo hacemos, cuántas veces lo hacemos, dónde lo hacemos, con quién lo hacemos y pare de contar.


Comentarios
Favián Omar Estrada Vergel.
25 Junio de 2012
12:03 pm
Ella (la candidatas) ha estudiado las diversas formas de poder, incluso en las cotidianidad.