



El saliente ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra Portocarrero, insistió la noche del miércoles que asume toda la responsabilidad por el fracaso de la moribunda Reforma de la Justicia que sería hundida el jueves pero aclaró que sí fue excluido del proceso de conciliación de textos nuevos.
En medio de una plenaria semivacía pasadas las 23 horas del miércoles en Colombia, Esguerra Portocarrero hizo un recuento de todo el trámite de la iniciativa y dijo sentirse orgulloso de sus asesores como Ruth de Galán, esposas del Consejero Presidencial Anticorrupción, Carlos Fernando Galán Pachón, que tuvo a su cargo la elaboración de la Fe Erratas de la reforma.
En medio de su intervención el ministro sutilmente dejó entrever que lo habrían dejado solo en el debate político pero reiteró que asume la responsabilidad de la insólita forma como lo aporrearon al final de la aprobación de la iniciativa que tuvo su origen en el gobierno.
Se cree que antes de empezar la tarde del jueves, la Reforma a la administración de justicia, como lo dijo el presidente del Partido Conservador, senador Efraín Cepeda Sarabia, habrá tenido “cristiana sepultura”.
En el Congreso cayó como un golpe bajo la frase del Presidente Juan Manuel Santos en Medellín, donde expresó que prefirió asistir a entregar casas para los más pobres y no estar en Bogotá atajando los micos de la reforma.
Pero el pulso entre el Ejecutivo y el legislativo seguiría después del 20 de julio próximo en donde los senadores y representantes a la Cámara, querrán sacar el clavo con que los martilló Santos al echarles el agua sucia de todo los males de la reforma.
El desquite de los legisladores estaría con la reforma tributaria y de educación, salud, pensional, transportes de origen ministerial.
También llevaron la peor parte los asesores del gobierno mal calificados por los quejosos congresistas.
La conclusión de senadores y representantes es que el responsable del fracaso de la reforma es el Gobierno pero se lavó las manos con los parlamentarios y que ahora desconfían de Santos por la herida que les causó con el electorado que seguramente les estará pasando la cuenta de cobro en las elecciones de 2014 por la cual habría replanteamiento en la Unidad Nacional en donde las bancadas de la 'U' y los conservadores armarían un sindicato para decidir el futuro de esa relación porque no se sienten bien sentados en el Senado y la Cámara con fuerzas políticas minoritarias que no aportan mayor cosa como el Partido Verde.
Este texto fue redactado en el momento que se realizaba la plenaria del Senado cuando intervenían Esguerra y los integrantes de esta corporación cada cual con sus argumentos.
Ganadores y perdedores
El miércoles con inusual intenso sol y una temperatura de 20 grados centígrados que caía sobre el centro de Bogotá, arrancó el cronómetro para que en menos de 24 horas el Congreso de la República hunda o promulgue la ‘torturada’ Reforma de la Justicia.
En la hipotética eventualidad que los 134 legisladores que se requieren para marcar un punto de reversa o continuar con el texto de la iniciativa aprobada el 20 de junio, habrá ganadores y perdedores.
Todo indicaría que los grandes perdedores sería nuevamente el Congreso de la República, de alguna forma la Corte Suprema de Justicia porque va a dejar de recibir los dos billones de pesos contenidos en la administración de justicia para descongestionar despachos judiciales y los magistrados que aspiraban a sumar 12 años y 75 de edad en el cargo.
Los ganadores nuevamente el Consejo Superior de la Judicatura y la Comisión de Acusaciones de la Cámara de Representantes porque no desaparecen a pesar del reclamo generalizado de la opinión pública.
No faltará quien patente que también el Presidente Juan Manuel Santos Calderón porque el pueblo se levantó.
No. Santos si bien recibió ‘fuete’ de sus críticos y seguramente su imagen habrá caído significativos puntos en las encuestas, para eso existen en su gabinete los fusibles y quien se ‘incineró’ fue el ministro de Justicia, Juan Carlos Esguerra Portocarrero.
Aún no se conoce el nombre del nuevo MinJusticia aunque se ventila el del exministro Fernando Carrillo, gerente de la defensa del Estado por las demandas.
Sin embargo, Santos a mitad de su gobierno y en medio de una sociedad política y civil enfurecida por el contenido de la Reforma de la Justicia, no puede improvisar con Carrillo que inaugura la nueva figura de defensor del Estado para que los jóvenes colombianos de hace 22 años que promovieron la Séptima Papeleta y que dio vida a la Carta Política de Colombia del 91, hoy un poco con más edad y algunos ya con canas y la famosa ‘patagallina’ en sus rostros, le ‘refrieguen’ en la nariz del espigado Carrillo los episodios de la llamada ‘catedral’ del más famoso de los narcotraficantes, Pablo Escobar Gaviria, llevada a novela por el Canal Caracol y comentada en TNN@ por el exministro de Justicia,Enrique Parejo González (el único colombiano que el narco falló en matarle), y Jorge Lara Bonilla, hermano del asesinado por orden de Escobar Gaviria, ministro de Justicia, Rodrigo Lara Bonilla.
Pero habría otra razón que esta página digital conoce y que no favorecería al apellido Carrillo.
En conclusión: es muy difícil que el Congreso de la República en pleno le diga NO al clamor presidencial de hundir el Acto Legislativo de REFORMA DE LA JUSTICIA.
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