

Como siempre, el pueblo trabajador de Colombia es el que lleva las cargas que el Estado en manos de burócratas recién desempolvados de grandes universidades del extranjero y que nunca han vivido en esta tierra, llegan a inventar o a deshacer lo poco que han construido otros en bien de los habitantes de este maravilloso país. ¡No lo digo simplemente, lo afirmo!
Son muchos los ministros primíparos en el gobierno del Dr Santos, que el pueblo desconocía su trayectoria política y privada, Defensa, Telecomunicaciones, comercio exterior y muchos más funcionarios de élite, que creyentes en teorías económicas novedosas hechas por economistas netamente capitalistas y que son estudiadas para sus especializaciones, las traen como materia prodigiosa de cambio para la humanidad y resultan un verdadero fiasco al implementarlas.
Son tan cortos de experiencia y de conocimiento de la región donde nunca han vivido que, implantan teorías económicas absurdas para un país lleno de inequidad, corrupción, pobreza extrema, desempleo, donde la empresa nini y mediana es desestimulada por el propio gobierno y donde el narcotráfico y fuerzas izquierdistas no han dejado “progresar” al entorno, según la administración.
Han implementado en dos años de gobierno Santista, muchas de las teorías que copiaron del exterior y que en nada han beneficiado al pueblo trascendental colombiano, más bien, han catapultado la pobreza, la miseria y un supuesto empleo por temporada con salarios porcentuales, es decir por lo que haga, y sí tienen que esclavizarse en beneficio de la entidad que los promueve, para luego venir a decir que el desempleo disminuyó cuando en realidad lo que se está promoviendo es la indiferencia estatal, con cifras retruécanas para ocultar el verdadero deterioro que avanza cada vez más al fomento de pobreza en masas inocentes, que creen en la veracidad de la información.
Estos argumentos que vemos los colombianos pasar por las manos de Santos, no son más que experimentos implantados por estos nóveles primíparos de ejecutivo para engrandecer el ego, así la comunidad sufra los injertos de tan nefastas reformas. Tal es el cado de la Salud.
El primero de julio se unificaron los régimenes subsidiado y contributivo. Pero ahí no está el detalle. Lo novedoso es la manera como se uniformó la situación. Es cierto que según la carta magna debe ser universal en el sentido que acoge desde el rico hasta el pobre, pero hay una discordancia nefasta. Mientras que el gobierno les reconoce a las EPS anualmente por persona $433.666 pesos al régimen subsidiado, al contributivo es de $547.639 pesos, fomentando una brecha entre los regímenes y que en últimas el pagano es el usuario.
Por un lado, los mayores deudores a hospitales son las EPS del régimen subsidiado con 4 billones de pesos, y en segundo lugar las EPS privadas.
En fin, es una debacle que se ve venir en la salud de los colombianos, diferencia en aportes entre el régimen subsidiado y contributivo, esto hace que las EPS no puedan asumir las cargas afectando o desintegrando el sistema hospitalario en el país, si el gobierno no hace una restructuración a fondo, no cambios formales a las EPS, deben ser cambios que verdaderamente sostengan la universalidad en salud de todos los colombianos sin distingo de razas. Si el gobierno sigue amamantando el amiguismo dueño del capital de EPS, en un año estaremos rasgándonos las vestiduras y llorando por lo que no pudo ser. ¿culpables...?


Comentarios
osgir
4 Julio de 2012
2:03 pm
La salud es uno de los mejores negocios que se idearon los sin alma.
EPS. Empresas predadoras de salud.
luisalejandrodiaz
4 Julio de 2012
10:56 am
Amigos, amigas y anónimos por su visita, gracias