

La polémica reforma objetada por el presidente Santos gracias al descontento general, le costó el puesto al ministro de Justicia y posiblemente las cortes sancionarán a los parlamentarios que la habían aprobado, según se comenta. Fueron muchas voces las que propusieron tumbar al Congreso por corrupto, sería lo ideal, pero ¿Para qué? Se volverían a elegir a los mismos con las mismas.
Incluso, si se decidiera abolir el Congreso de la República y reemplazarlo por una Asamblea Constituyente estarían los mismos corruptos haciendo parte de la nueva institución ¿Entonces, dónde está el remedio?
Nuestro Parlamento lamentablemente está conformado por la clase política corrupta en su gran mayoría, las credenciales de congresista fueron compradas y por eso están allí legislando para sus propios beneficios y no para el pueblo, a quien nada le deben porque le compraron su voto. Esto no es una calumnia porque ellos y el pueblo saben que es una realidad de a puño. Ellos, los congresistas, han sabido aprovechar la necesidad del pueblo y lo corrompe comprándole el voto o cambiándoselo por materiales de construcción o canastas de víveres, por ejemplo.
Las autoridades electorales y policivas en cada debate anuncian severas medidas de transparencias que nunca han funcionado; en un país plagado de corrupción hasta las autoridades flaquean. Allí siguen enraizados en el Congreso estos corruptos, gracias a la ignorancia del pueblo y ellos, los congresistas, jamás podrán proponer una Ley en donde se establezca el voto obligatorio, se elimine la zonificación, se encarcele a quienes compren o vendan el voto, se prohíba a los partidos y grupos políticos tener jurados de votación, que familiares hasta el cuarto grado de consanguinidad y segundo de afinidad no puedan ser elegidos en un mismo cuerpo colegiado aun militando en partidos o grupos políticos diferentes, entre otras medidas, que garanticen la debida transparencia electoral.
Nada que atente contra sus mañas políticas podrán los congresistas legislar, sino todo lo contrario, como el caso de la hundida reforma de la Justicia. Pero ¿Quién nos garantizará que de existir medidas de transparencia estas funcionen? Nadie, mientras exista tanta corrupción hasta en las mismas autoridades.
Se debería abolir el actual Congreso, por corrupto; pero si se opta por elegir otro Congreso estaría conformado por los mismos corruptos de siempre.


Comentarios
osgir
12 Julio de 2012
6:21 am
La Justicia no se reforma con artículos sino con el hombre.
Aquí , cuando la droga no funciona, le echan la culpa al enfermo.
luisalejandrodiaz
11 Julio de 2012
11:25 am
Buena nota al asunto del legislativo. Estoy de acuerdo que seguirán los mismos mañosos. Se alfilan a favor del pueblo vulnerado para comprar el voto. Saben que el hambre barre con todo.