

Angélica María casas Agudelo
Estudiante de comunicación social y periodismo
Esplendor para los hijos de las reclusas del Buen Pastor
El jardín infantil Esplendor que funciona dentro del penal de la cárcel de mujeres el Buen Pastor es donde los hijos de las reclusas tienen una educación y atención diaria. Hay niños de los 0 hasta los 3 años de edad, y si el menor supera esta edad pasa a manos de los padres o hermanos de las reclusas y si no cuentan con el apoyo familiar pasa a manos de las autoridades penitenciarias.
El jardín infantil fue creado para que los niños tengan un ambiente adecuado para su corta edad. El por qué los niños solo pueden estar hasta los 3 años de edad es porque después de esa edad ya empiezan a crear conciencia de que es lo que pasa alrededor de ellos.
Los hijos de las reclusas dentro de la cárcel, cuentan con una alimentación adecuada y con el acompañamiento de personas especializadas en cuanto al desarrollo infantil. El sitio es un espacio amplio y apropiado para estos pequeños.
Gina Peña, sicóloga de la cárcel del Buen Pastor, dice que “los niños pagan los errores de sus madres, me angustia la situaciones los hijos de las reclusas que son mayores de edad que tienen a sus madres internas, pues muchos de ellos se olvidan de que aún hay una persona quien espera por ellos”.
En el jardín de la cárcel el Buen Pastor se encuentran en la actualidad 42 niños. Fue creado por el Inpec y el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar –ICBF– es una gran ayuda para las reclusas que no pueden dedicarle el tiempo completo por diferentes delitos cometidos pues algunas tienen más formas de acceso a sus hijos que otras. Los niños permanecen allí de las 7:00 de la mañana a las 4:00 de la tarde.
Investigaciones realizadas en España concluyeron que los niños que están en las penitenciarías con sus madres comienzan a hablar más tarde, porque en la cárcel no existen actividades pedagógicas, y tienen un vocabulario reducido.
La Fundación BD Bacatá se encargó de remodelar el jardín y para lograr la comodidad de estos menores y lograr la tranquilidad de sus madres, donó sábanas, cobijas y el aspecto general.
Dos estudiantes de la Facultad de Educación de la Universidad Javeriana, en el 2008 realizaron sus prácticas en el jardín brindando una ayuda a nivel de crecimiento y aprendizaje de estos menores http://www.youtube.com/watch?v=ERHBszOI2Kc .
Gina Peña, sicóloga de la cárcel del Buen Pastor, agregó que “las cárceles de hombres no prestan el servicio de jardín pero en caso extremo en donde el hombre sea cabeza de hogar y demuestre que realmente es así y que el estar detenido afecta el bienestar de sus hijos él puede hacer una solicitud al juzgado que lleve su proceso para pedir un beneficio como una domiciliaria, con permiso de trabajo o manilla”.
“En la cárcel la Modelo ven sus hijos una vez al mes, pero los que están en patios especiales, como los servidores públicos, si tienen más beneficios en comparación con las personas del común”.
En la cárcel el Buen Pastor son seleccionadas las reclusas para que cumplan diferentes labores en el jardín como cuidadoras de los niños, lo cual se les vale como trabajo para la reducción de la pena.

