



La medida que algunos departamentos o municipios imponen para prevenir la inseguridad, no sirve para nada; el departamento del Atlántico en la administración de Eduardo Verano fue el primero en adoptar el desarme de la población, pero Barranquilla no se sometió a tal medida por considerarla su alcalde ineficaz.
Hoy vemos que ciertos departamentos y municipios también han querido imitar al Atlántico con el desrame de la población y los resultados no han sido los mejores. Desarmar al bueno, al que usa su arma legal para su defensa personal, lo deja a merced de los delincuentes que nadie desarma.
No se ha visto sino en casos aislados que una persona haya dado muerte a otra con su arma de fuego, cuya tenencia y porte sea legal, pero diariamente se cometen asesinatos en todo el territorio nacional con armas no amparadas por la Ley y esas armas circulan libremente en poder de la delincuencia, sin control ni decomiso por autoridad alguna.
El problema de la inseguridad no depende de la Policía ni el desarme proporciona seguridad a la población, ya lo he comentado en otras ocasiones que el problema de la inseguridad debe buscarse en el Código Penal colombiano, que permite la excarcelación de robos de menor cuantía, liberación del delincuente capturado por la Policía, casa por cárcel al bandolero, y son gentes de mala calaña: asesinos, rateros, sicarios, fleteros, violadores de niños, etc.
De manera que ¿El desarme para qué? ¿Para que la persona de bien no pueda defenderse de un atraco o de un atentado? Con esa medida de desarme lo que se consigue es el aumento de la inseguridad.

