30 de Agosto de 2014
3 Diciembre de 2012 | Noticias | (Colombia)

¡Ave Caesar, Morituri te salutant!

 Cincuenta y tres días en Paro Judicial, y ninguna solución a la Vista...¡Ya llega la Vagancia Judicial!

Lamentablemente para la mayoría de los colombianos la justicia es una entramada red a la que accedemos cuando no existe otra alternativa. 

Los procesos judiciales son pruebas fehacientes de la ineptitud en la Administración de Justicia de la legislación colombiana; una rama del poder público colmada de normas ambivalentes, de mecanismos dilatorios y  donde la pericia de los abogados en entorpecer la continuidad de los procesos tiene mayor valor que el deber del Estado de ser garante en ofrecerla a quien lo solicite.

Sin embargo, a pesar de todos los problemas que pudiera llegar a tener, su concurso es imprescindible para los enfermos que recurren a ella cada período para exigirle a las EPS les haga llegar sus medicamentos en procura de mantenerse con vida, su intervención es necesaria para exigir a las autoridades o a los particulares se respeten los derechos fundamentales que con su acción u omisión vulneran, su participación es vital para evitar que las víctimas de un sinnúmero de delitos deban recurrir a la acción directa o a la pasiva sumisión, sintiendo que no existe Estado que los represente... ¡Porque lo que ha estado presente en estos 53 días de paro es la Ausencia de Estado!

¡Ave Imperator, te salutamus! Dicen conmigo los miles de futuros muertos por la inexistencia de la droga milagrosa que nos mantiene con vida, que no tenemos opción diferente que escuchar de los galenos que podremos esperar a lo sumo unos días más, y con lágrimas en los ojos recurrimos al funcionario tras la ventanilla de alguna EPS a rogarle por nuestra existencia, informándole que somos padres, madres, abuelos, abuelas, esposos, esposas, hijos e hijas, de una persona como ellos, a ver si de tal manera se conmueven para darnos la autorización del procedimiento o el medicamento. Y que para consuelo nuestro, servimos a los intereses del Sindicato de Asonal para presionar al gobierno, como antes servíamos a los intereses de las FARC, los narcotraficantes o cualquiera otro grupo, al colocarnos en la mitad del conflicto.

Hay derechos; ¡es cierto!.

La libertad de asociación de los trabajadores se ha ganado a pulso; ¡es verdad!.

Los trabajadores reclaman por la aplicación de una norma que pretende nivelar sus salarios, la Ley 4 de 1992; ¡es justo!.

No obstante lo anterior, la Constitución Nacional de Colombia ha sido clara en el Artículo 56 que el Derecho de Huelga tendrá la limitación de los Servicios Públicos Esenciales definidos por el Legislador, y la Corte Constitucional ha sido reiterativa en que la administración de Justicia es un servicio público esencial, y "cualquier cese de actividades o suspension del trabajo resulta contrario al ordenamiento constitucional", Sentencia de Tutela 1165 de 2.003. Reiterado por la Corte Suprema de Justicia en su Sentencia declarando ilegal la huelga del 2008. Es entonces deber del Congreso evitar hechos futuros, dándole el carácter, por medio de una Ley, de servicio público esencial que tenga vetado el Derecho de Huelga, tal como ocurre por ejemplo con los miembros de la Fuerza Pública, entendiéndose que tal como lo ha reconocido la jurisprudencia son servicios necesarios para la existencia del Estado: ¡Sin justicia no se puede reconocer el Estado!

¡No señores!: No es un exabrupto. No es una pérdida de los derechosde los trabajadores. Es la correcta interpretación del Derecho, que en el Artículo 2o. de la Constitución Nacional dice: "Son fines esenciales del Estado: servir a la comunidad, promover la prosperidad general y garantizar la efectividad de los principios, derechos y deberes consagrados en la Constitución; facilitar la participación de todos en las decisiones que los afectan y en la vida económica, política, administrativa y cultural de la Nación; defender la independencia nacional, mantener la integridad territorial y asegurar la convivencia pacífica y la vigencia de un orden justo. Las autoridades de la República están instituidas para proteger a todas las personas residentes en Colombia, en su vida, honra, bienes, creencias, y demás derechos y libertades, y para asegurar el cumplimiento de los deberes sociales del Estado y de los particulares."

Tampoco es un caso aislado: En la legislación europea, por solo citar algunos ejemplos, la huelga es un mecanismo constitucional que, en el caso de Italia que no debe violar los derechos e intereses de otros; en España, debe garantizar la seguridad y el mantenimiento de los servicios necesarios para la protección de los bienes e intereses de las personas; en Francia debe garantizar la continuidad en la prestación de los servicios públicos y en Alemania, está expresamente prohíbida para los funcionarios públicos.

Mientras tanto, agrupados en este Coliseo, nosotros, los que necesitamos mensualmente de la existencia de los tribunales para mantener la vida, elevando al cielo los tanques de oxígeno, las máquinas de dialisis, los examenes especializados, las quimios y las radios, entre muchos otros procedimientos, instrumentos o medicamentos, decimos al señor Presidente Santos, a su contubernio de Ministros, a los amiguis del Congreso, al sindicato de Asonal, a su presidente Nelson Cantillo y su recúa de bueyes que no han comprendido sus intereses personales en juego, -¡perdón!, a las bases sindicales-: 

¡Ave Caesar, Morituri te salutant!

PD.: Nos vemos en La Yanna después del 21. O tal vez en el Yahannam.

 

Por: ObservadorLegendario

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Comentarios

moderador

moderador

3 Diciembre de 2012
3:39 pm

Gracias por su aporte. Nota destaada en la red de portales,