



No sé que se trae entre manos el gobierno nacional negociando con las FARC-EP en Cuba, aunado a un despliegue mundial en comunicaciones desde OSLO, cuando por otro lado, no se respetan los pactos con este y próximamente con otros, al entrar el país en un comercio de armas prohibidas con Canadá.
Este país controla el comercio de armas de fuego automáticas en 33 países, 27 de la Otan, Australia, Botswana, Finlándia, Nueva Zelanda, Arabia Saudi y Suecia, ahora incluye a Colombia, primero: por ser sitio estratégico para la comercialización de arma con toda la región enfatizando en los conflictos internos, y segundo, porque la reciente firma comercial con Canadá TLC, lo provee de este mecanismo. Así que Colombia será próximamente el puente comercial de nuevos mercados de empresarios Canadienses en armas prohibidas, como la que suscitó la muerte de los estudiantes en Newtown Estados Unidos.
Por otro lado, en diciembre según los medios Colombia cerró con Canadá la compra de decenas de transporte terrestre blindados tipo LAV III. Son aquellos de inteligencia que concentra comunicaciones, desvía llamadas e interfieren en todo lo relacionado a la integridad personal y privacidad.
Concluyendo la nota: En el gobierno anterior se criticaba que los estados vecinos se estaban armando y que esto desestabilizaría la región, y que la paz se vería vulnerada. Entonces ahora se cambian los papeles entrando a demostrar que nosotros los colombianos también podemos armarnos hasta las gónadas. ¿Qué es esto en un supuesto proceso de paz…? ¿Qué está planeando el ministro de defensa junto con el Dr Santos al efectuar estos compromisos pactados en el TLC con Canadá del cual, nunca se dió a conocer a los directamente implicados, los Colombianos?
El armarnos como si los colombianos fuésemos inquisidores o malandrines, o fuésemos violadores de los estados vecinos o conquistadores de regiones, el gobierno nos está marcando con el signo de la violencia interna y externa. No solamente nos marca sino que nos destina a un inminente conflicto bélico con los hermanos de las distintas comarcas.
Entonces pregunto Señor Gobierno y colegas que leen mis argumentos: Ahora que nuestro bello país queda como sede de empresas importadoras Canadienses y a la vez consumidor, fomentando y abriendo nuevos mercados de armamento bélico dentro y fuera de Colombia, ¿es justa de verdad la PAZ que tanto augura el Presidente Santos? Creo que va más allá de un proceso simulado y negociado con los grupos al margen de ley, cuando al país nunca se le dijo que en el tratado de libre comercio el ingreso de armas de asalto y de inteligencia había quedado como prioridad y que sin este requisito no se extendería el tratado. Y de Colombia, ¿qué vamos a exportar a Canadá será recíproco el TLC? Aunque no creo, los residentes tendremos que pagar más y para esto se hizo la reforma tributaria, que beneficia la clase social empresarial y los trabajadores pagamos por ellos. Con parte de nuestros ingresos, auspiciaremos la guerra.


Comentarios
luisalejandrodiaz
8 Enero de 2013
5:36 pm
Gracias amigos por el clic al texto
eugenio miltorres
7 Enero de 2013
12:11 pm
Estas decisiones nos la toman los del gobierno ,son impuestas por los capitalistas del extranjero.
osgir
7 Enero de 2013
11:40 am
MIENTRAS HAYA MALA FE LA GUERRA ESTÁ BAJO LA COBIJA.