24 de Noviembre de 2014
18 Enero de 2013 | Noticias

Acuerdos con las Farc, a consulta popular

Acuerdos con las Farc, a consulta popular
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Tan prematuro como fue el proceso mismo de La Habana es el anuncio del presidente de la república de elevar a consulta popular los eventuales acuerdos que se alcancen con las Farc para la terminación del conflicto; los mecanismos de consulta contemplados en la Constitución sin lugar a dudas son la máxima expresión de la democracia participativa, pero no se pueden plantear sin que existan temas definidos sobre los que versaran.

El art. 103 de la Constitución contempla cuáles son los mecanismos de participación ciudadana, es decir aquellos por medio de los cuales los individuos de la sociedad colombiana; es decir, las personas con capacidad de voto, tienen el derecho de poner en práctica el uso de los mecanismos de participación para tomar decisiones que ayuden a resolver los problemas que los afectan. Los mecanismos de participación son caminos que brindan garantías y beneficios al pueblo siempre y cuando el objetivo de éste sea el de buscar el bien común[1].

Esos mecanismos de participación política son el plebiscito, el referendo, la consulta popular, el cabildo abierto y la tutela. Los medios de comunicación al recoger lo dicho por el presidente hablan específicamente de la consulta popular y el referendo.

La consulta popular, definida en el art. 8 de la Ley 134 de 1994, es la institución mediante la cual, una pregunta, de carácter general sobre un asunto de trascendencia nacional, departamental, municipal, distrital o local, es sometida por el Presidente de la República, el gobernador o el alcalde, según el caso, a consideración del pueblo para que éste se pronuncie formalmente al respecto. En todos los casos la decisión es obligatoria. Así las cosas, la consulta popular no permite el debate sobre aspectos específicos de los acuerdos, los electores simplemente podrán votar por el sí o el no con respecto a lo global, a la totalidad de los acuerdos.

La consulta se divide en obligatoria y facultativa. La primera cuando la Constitución exige que ella se lleve a cabo como conditio sine qua non para la adopción de ciertas decisiones. Así ocurre en eventos tales como la formación de nuevos departamentos (artículo 297), vinculación de municipios a áreas metropolitanas o para la conformación de éstas (artículo 319), ingreso de un municipio a una provincia ya constituida (artículo 321). Es facultativa cuando no se origina en una exigencia específica de la Constitución, sino que el respectivo gobernante considera importante conocer la opinión del pueblo en torno a un asunto determinado[2].

A su vez, el referendo es un mecanismo de participación ciudadana que está regulado por el artículo 3 de la misma Ley 134 de 1994 que lo define como la "convocatoria que se hace al pueblo para que apruebe o rechace un proyecto de norma jurídica o derogue o no una norma ya vigente." Este mecanismo de participación ciudadana se puede llevar a cabo en diferentes escalas, puede ser a nivel nacional, regional, departamental, distrital, municipal o local. Para el caso, se convocaría un referendo aprobatorio que es el sometimiento de un proyecto de acto legislativo, de una ley, de una ordenanza, de acuerdo o de una resolución local, de iniciativa popular que no haya sido adoptado por la corporación pública correspondiente, a consideración del pueblo para que éste decida si lo aprueba o lo rechaza, total o parcialmente.

El propósito de un referendo consiste en que los proyectos de interés para la comunidad sean autorizados y ejecutados; es decir, el referendo es una instancia a la que el pueblo puede acudir en caso de que la corporación encargada de aprobar la ley no la acepte o simplemente deje vencer el plazo para discutirla y aprobarla. Para poder hacer uso del referendo se necesita el respaldo de por lo menos el 10% de los ciudadanos del censo electoral.

Así las cosas, el evento electoral más adecuado para lo pretendido por el Ejecutivo sin lugar a dudas es la consulta popular en tanto no daría lugar a fragmentación de las propuestas sometidas a aprobación como si podría ocurrir con el referendo.

Si bien es cierto que como señala Norberto Bobbio, las sociedades modernas buscan actualmente los mejores medios para transitar hacia un modelo de organización política en el que la democracia se vuelva más real, la democracia política se extienda a la sociedad y la democracia representativa se complemente con mecanismos de democracia directa, es un hecho que la convocatoria de cualesquiera de estos mecanismos para aprobar o improbar los acuerdos con las Farc no representan per se ese ejercicio democrático.

Y es que los ciudadanos sólo serían convocados a un acto electoral no a la discusión de la temática que se le pone a consideración, así las víctimas serían ignoradas porque su voz sería reemplazada por la masa que debidamente aleccionada concurría a las urnas a votar por una hipotética esperanza de paz.

[1] BVLA. Mecanismos de participación ciudadana. Tema Política. En: http://www.banrepcultural.org/blaavirtual/ayudadetareas/poli/poli42.htm

[2] REGISTRADURIA NACIONAL. Mecanismos de participación ciudadana. En: http://docencia.udea.edu.co/derecho/constitucion/consulta_popular.html

 

Por: NUEVAS OPINIONES

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