22 de Septiembre de 2014
20 Enero de 2013 | Noticias | (Colombia)

Volvemos a caer y no cogimos vergüenza

Volvemos a caer y no cogimos vergüenza
Foto:lad.

Estaba en la Universidad por los años ochenta y seis en la facultad de economía de una prestigiosa alma mater, cuando un día llega el profesor de economía política y teoría fiscal ha pedirnos investigar sobre qué nos parecía la globalización de los mercados y la posición del gobierno de entonces. Quedamos mudos a la encuesta del profesor. Habíamos escuchado algo por el estilo pero muy someramente en los círculos estudiantiles y concejos de profesores pero nunca del gobierno. Claro que estaba vedada la iniciativa mientras se apalancaba bien las propuestas.

Bueno, después de la remembranza, a pocos días de aquellas exposiciones, el gobierno empezó a invadir a los colombianos con publicidad de cómo sería de benéfico para el país, que el sector agrario en general, la industria manufacturera, el empleo de más fuerza laboral y un manejo del Producto Interno Bruto percápita con fase superavitaria, arrastraría la nación a país rico y multi-exportador de productos colombianos, hacia las latitudes del mundo.

Nos convencieron de las bondades de abrir las fronteras comerciales al mundo. El primer orgulloso y arrodillado a la globalización propuesta por los países industrializados fue el Dr Virgilio Barco, inmediatamente después, Cesar Gaviria el cual tuvo como premio la presidencia de la Organización de Naciones Unidas. Esta jefatura no se dio por casualidad, sino por el empeño que puso al aceptar el ofrecimiento propuesto de globalizar la economía insipiente colombiana, por una subsidiada como los son las grandes economías industrializadas.

Con supuestos de prosperidad, crecimiento, altas tasas de empleo, disminución de pobreza, mayor inversión al campo y formación de cooperativas que estimularan el crecimiento agropecuario, silvicultor, industrial y cafetero, se dio tan anhelada y pútrida globalización de los mercados colombianos. Nos llenaron de tanta banalidad que a la época 2013 seguimos añorando las bonanzas cafeteras que era el único producto de exportación y que dio al país grandes rendimientos en PIB, en menos cantidad hidrocarburos.

Después de estos ejecutores de la globalización le siguió el expresidente Uribe e inmediatamente después el presidente Santos con los TLC, que a la postre depredan un tanto más que los postulados del estadounidense Milton Frídman promotor de la apertura económica de 1989 hacia los países tercermundistas.

Las referencias estadísticas del DANE ajustadas de enero a noviembre del 2012 y actualizadas en Enero 17 del 2013 en cuanto a exportaciones que hace Colombia a China nos deja fríos: en 2011 las exportaciones al país Asiático total anual fue de 1.820.903 millones de dólares, mientras que en el 2012 de 2.878.252 millones de dólares con una diferencia porcentual del 58.1 por ciento. Con respecto a las importaciones efectuadas por Colombia de origen Chino son espectaculares: en 2011 las compras colombianas a China fueron de 8.176.440 millones de dólares, mientras que en 2012 las adquisiciones tuvieron un costo de 8.658.908 millones de dólares para nuestra región, con un incremento del 5.9 por ciento con respecto al 2011.

Resumiendo lo anterior afirmaría lo siguiente: Primero, con la apertura económica que se inicia en 1989 adherida a referencia que si los países no abrían sus fronteras no tendrían créditos con el Banco Mundial, se inicia la entrada al país de gran número de artículos subsidiados por las regiones extranjeras. Segundo, con la globalización se implementa la ley cien, que crea el sistema general de seguridad social, y luego la ley 45 del 1990, que implementa normas en materia financiera y la actividad aseguradora. En tercer lugar, por mandato de los organismos bilaterales, Banco Mundial, Fondo Monetario, el Banco Interamericano de Desarrollo y ordenanzas del congreso Estadounidense implicó también, la centralización o disminución del estado, el cual tenía que reducir sus aparatos coyunturales. Esto trajo como consecuencia la venta de activos propios de la nación.

Ahora con los TLC, tenemos como ejemplo el sombrero vueltio como activo propio del país, opacado por la importación de grandes capítulos copias manufacturadas de china, donde los que pierden por estos tratados son los menos poderosos perdiendo así el patrimonio nacional.

Con firmas de TLC con los distintos promotores, el sector lechero está contra la pared debido a las grandes importaciones de lácteos en polvo, carnes refrigeradas de varias clases y el sistema agrícola con importaciones de hortalizas y alimentos procesados, bebidas alcohólicas, residuos industriales los cuales se incrementaron en el 2012 con respecto al 2011.

Después de la metida de pata con los TLC, el gobierno quiere tapar o restringir las importaciones de sombreros sintéticos vueltiaos de China, a sabiendas que no lo puede hacer por los tratados efectuados y próximamente con países asiáticos.

Luego: Nos merecemos estos atropellos a la cultura colombiana y el próximo debacle de la agroindustria láctea, silvicultura, ganadería, sector avícola y productivo de la nación. Como ejemplo: el precio del sombrero vueltiao costeño que oscila en doscientos mil pesos y el importado de quince mil pesos. Y así con los distintos productos que ingresen al país. Otro ejemplo muy cercano les dejo amigos: hasta hace unos años los instrumentos musicales se adquirían en Estados Unidos. Ahora toda la instrumentación eléctrica musical y de ambiente es de origen Chino. Más fácil de adquirir y mejores diseños.

¡Cuando el poder es sognifero para el pueblo, viola todas las conductas y formalismos cotidianos!

 

Por: Luis Alejandro Díaz/

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Comentarios

luisalejandrodiaz

luisalejandrodiaz

21 Enero de 2013
6:28 pm

Gracias amigos por sus observaciones

Sandra Mercedes

Sandra Mercedes

21 Enero de 2013
1:40 pm

Gracias por la información, ojalá aprendamos de los errores. Un saludo.

luisalejandrodiaz

luisalejandrodiaz

21 Enero de 2013
6:34 pm

El tema daría para muchos más artículos.

osgir

osgir

21 Enero de 2013
5:22 am

En la próxima campaña se dirá:
....... y acabaremos con esos terribles tratados que acabaron con nuestra economía y que no sabemos a qué horas propiciaron los jefecitos de bandas paraeconómicas.......

ESCRIBANO13

ESCRIBANO13

20 Enero de 2013
7:57 pm

Y seguiremos cayendo por sin-verguenzas, sujetos entre manos monstruosas
Saludos

luisalejandrodiaz

luisalejandrodiaz

21 Enero de 2013
6:33 pm

seguimos cayendo por la ignorancia política que nos han fraguado desde el nacimiento. Nuestros padres no protestaron, nuestros abuelos tampoco. Es la tradición que nos hace comer lo que nos digan más si vienen de los grandes poderes de la nación. de cuarenta y seis millones de residentes, ninguno nos levantamos a la protesta.