21 de octubre de 2014
21 Enero de 2013 | Noticias | (Aruba)

Falleció en Valledupar Don Manuel Palencia Carat, un gran historiador

Falleció en Valledupar Don Manuel Palencia Carat, un gran historiador
Foto:Don Manuel Palencia Carat.Diario El Pilón, Valledupar, Cesar

De estampa pequeña y mirar erguido, con un libro sostenido con la mano izquierda a la altura del pecho, caminando con una constante sonrisa en sus labios, saludando a su paso a todo mundo en las calles de Valledupar, con acostumbrada decencia y ademanes que traducían heredados dones de gentes, falleció el inmediato sábado pasado el historiador e intelectual Don Manuel Palencia Carat.

Nos hizo miembros de la Academia de Historia del Cesar en compañía de la filósofa Dra. Giomar Lucía Guerra Bonilla, quien regresó de México a gritarle al exgobernador y exparlamentario Don José Guillermo "Pepe" Castro:¡Escriba Ud la historia!.. y lo ha hecho pero de memoria, consultando muy pocos documentos, de allí que la recomendación no fue recibida a pie y juntillas al decir español, por la ya mencionada especializada en historia en la Universidad Autónoma de México [UNAM], investigaciones que hay que hacer en la Academia fundada por el fallecido y el abogado ex parlamentario, ex gobernador del  dpto. del Cesar, Dr. Ernesto Palencia Carat.

Esta fundación académica, que entre otras cosas, ha recibido muy poco apoyo tanto institucional como personal en la consecusión económica de parte del gobierno nacional, departamental y municipal y menos aún la coadyuvancia de personas tan importantes en el nivel nacional de la talla del dos veces Procurador General de la Nación, Doctor Edgardo Maya Villazón y el también dos veces Contralor General de Colombia, Doctor Aníbal Mrtínez Zuleta y a su vez,  de la majada de alcaldes que ha tenido Valledupar y gobernadores del Dpto del Cesar en todos tiempos de existencia de estos entes territoriales.

Somos testigos presenciales de las mendicantes situaciones y padecimientos económicos que ha sufrido y sigue sufriendo esta entidad privada sin ánimo de lucro, que se dedica de manera única y exclusiva a la enseñanza. Tan cierto es que los sueldos de dicha entidad los cancela, la mayoría de las veces, el presidente de la entidad, con dineros provenientes de las mesadas de pensiones que tiene como exparlamentario el Dr Ernesto Palencia Carat. Es decir, de su propia cuenta, incluyendo el pírrico e irrisorio sueldo de su hermano el recién fallecido Don Manuel Palencia Carat, quien de tanto visitar y tanta insistencia en el cobro de la mendigante limosna que daba la gobernación del Dpto del Cesar- ya no lo hace-solo cumplían con este deber para quitárselo de encima le concedían el burlesco y ridículo auxilio anual.

Contrario aconteció con la distraida dirigencia politica del Dpto.Cesar con un extraño menjunje y acá  en el Cesar vuelto personaje, quien enviado desde Bogotá para suceder en su remplazo al legítimo y sancionado gobernador Hernando Molina Araujo, gobernador encargado que se llevó una significativa cantidad de dineros y nadie ha dicho nada en absoluto, contrario a los celos para entregar la mencionada limosna a la aporreada Academia de Historia del Cesar y a las entidades culturales del dpto...

Como en una calle de Königsberg, pequeña ciudad de Alemania donde nació Enmanuel Kant, por donde diariamente transitaba el famoso filósofo, autor de entre otras obras  de "Crítica de la Razón pura", para ir y venir de su casa a la universidad de Königsberg, los estudiantes para saber la hora se asomaban a los balcones y preguntaban si había pasado ya el catedrático Kant, quien lo hacía a la misma e infaltable hora. De la misma manera para saber la hora se preguntaban los vecinos de la calle 15 de Valledupar si ya había pasado el profesor Manuel Palencia Carat de su casa a la Academia de Historia o viceversa

Era una persona estricta, diligente y preciso en sus actos de la vida tanto, que parecía tener la exactitud de un relojero suizo y la puntualidad de un inglés.Gozaba una memoria increíble la que solo perdió en su corta convalecencia y su sensible fallecimiento.

 Hubo un tiempo que dictaba de manera permanente la cátedra de historia en un medio radial de Valledupar,  tarea que abandonó después a pesar de que la comunidad vallenata le insistía para que la retomara de nuevo. Sin embargo, cambió esa labor en el medio por la de escribir sus notas en algunos diarios de la región. Esta virtud que tuvo muy a menudo a pesar de que el mismo se quejaba por cambios negativos que el propio Estado colombiano patrocinó  mediante el cual abandonó esta materia desmejorando la calidad de la pedagógica materia, víctima del concepto neoliberal de la educación pragmática, filosofía que trueca el conocimiento por el concepto del enriquecimiento raudo y desalmado por encima de los la humanización de la persona.

Se regocijaba enseñando y orientando a los niños y juventudes con sus acostumbrados e infaltables "griticos y regañitos cariñosos" en sede de la Academia, donde hay historia sin historiadores en virtud de que sus miembros no la escriben y se reunen de vez en cuando siendo el fallecido Don Manuel Palencia Carat, y el mismo residente celador de la entidad, dueño de los libros y quien los cuida como a sus propios hijos, la aseadora y la preciosa secretaria, quienes de manera personal son testigos de  que los de manera asidua  investigamos los legajos de dicha entidad somos, nuestro dilecto amigo, Alfredo Mestre Orozco y infrascrito.

De allí que muy a menudo expresaba desencantado Don Manuel Palencia Carat, enfatizando:
¡Qué falta de interés de las comunidades por conocer su pasado. Sólo los jóvenes, niñitos y niñitas están pendientes de  analizar esta materia de estudio y averiguar de sus antepasados y los consuetudinarios amigos Alfredo Mestre y Luis Fernando Guerra Bonilla. A más nadie veo por acá!

En los últimos años de su vida, con el propósito de que no estuviera y la pasara desencantado debido a la indiferencia intelectual de sus miembros, en la academia se armó una espontánea cofradía con personas sencillas y en sesiones informales le armábamos unas “suculentas reuniones de mamaderas de gallo” que lo divertían y nos decía: "Ustedes no vienen a investigar los legajos de historia, sino a chismosear”

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Provenientes de la ciudad de Barranquilla, donde nacieron, llegaron a Valledupar en los años cincuentas, donde abrieron un centro de educación que le pusieron el nombre de la ciudad, donde se entregaron por completo a la noble y dura tarea de educar con responsabilidad y con fe apostólica a la niñez y juventud de esta región de Colombia, donde somos testigos de que fue una tarea fructífera.

En Ciénaga, Magdalena, fue educador y rector del plantel de educación media, “ San Juan de Córdoba” el también fallecido Don Luis Felipe Palencia Carat.Lo que magnifica que la familia Palencia Carat tiene la impronta del noble servicio de la Educación de la niñez y la juventud en la zona norte de Colombia

De esta importante familia que le ha hecho grandes aportes a la cultura colombiana sobrevive el Dr Ernesto Palencia Carat quien goza de una sana vejez al lado de sus hijos y sobrinos, hijos de su recién fallecido hermano y aún es el superstite presidente de la Academia de Historia de Valledupar.

De tales virtudes que dieron y proporcionaron en estos lares se granjearon infinitos agradecimientos, Don Manuel Palencia Carat y  a Don Ernesto Palencia Carat, de parte de los pupilos que orientaron en su larga vida académica y quienes hoy día son en su mayoría profesionales de las múltiples ramas del saber. Y nosotros de manera muy especial, damos nuestros agradecimientos y gratitud por brindarnos su amistad y haber tenido el placer de compartir con ellos, sobre todo, al hoy recién fallecido cuyo permanente lema en su vida fue:

“No es que el dinero en sí sea malo. No. el es bueno para fines nobles.Pero a menudo el Libro y el dinero son bastante incompatibles, en virtud de que el dinero mal concebido, tiende a esclavizar y la lectura a liberar”

De allí que Don Manuel Palencia Carat llevó idéntico mandato y consigna en su vida que las de otro insigne educador, Don Alfonso Cotes Querúz, dejándolo ver cuando cantó una canción de su autoría:

“Nunca ambicioné el dinero porque no me interesó,
Pero si he gozado yo de las cosas que más quiero...”

Y partió al otro mundo con esa razón, lo mismo hizo el historiador y profesor, a quien de corazón deseamos que:

¡Descanse en Paz Don Manuel Palencia Carat, en su tumba!
 

Por: luifernd

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