22 de Julio de 2014
23 Enero de 2013 | Noticias | (Colombia)

Una oportunidad para educarse y educar

Una oportunidad para educarse y educar
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32 años y 7 hijos hacen parte de la historia de Julia González, una mujer que contó con la suerte de acceder a los programas de Profamilia para operarse y aprender sobre salud sexual y reproductiva.

Julia González nació hace 32 años en Trojas de Cataca, un pueblo de pescadores que se asienta en una esquina de la Ciénaga Grande de Santa Marta, a un lado de la desembocadura del río Aracataca. Nunca estudió, no sabe leer ni escribir, mucho menos conoció en su vida algún método de planificación familiar, por eso es madre de 7 hijos.

En 2001 se fue a vivir a Islas del Rosario, archipiélago ubicado frente a las costas del Departamento de Bolívar, a donde llegó con sus primeros dos hijos: Giovanny de 3 y Angy de 2 años. A lo largo de este tiempo nacieron los otros 6, de los cuales uno murió ahogado con tan solo un año de vida. “La niña jugaba cerca a la casa, pasaron unas horas y no la encontrábamos, cuando fuimos a buscarla, estaba ahogada en un tanque de agua”. Julia intenta ocultar la tristeza, pero el tono de su voz cambia y la hace evidente. Hoy es madre de Giovanny José, Angy Paola, Marisela, Vanessa, Dayana Yoli, Jesús David y Julieth del Carmen de 15, 14, 10, 9, 7, 6 y 1 año, respectivamente.

Los trabajos que ha realizado Julia en este tiempo han estado relacionados con el campo, las fincas y la ganadería en labores básicas y de limpieza. No ha tenido la oportunidad de ahorrar o tener casa propia y mantener a sus hijos ha sido muy difícil. Hoy Giovanny, Angy y Marisela viven con el papá, mientras Julia se hace cargo de los 4 menores junto al padre de la última niña. “Vivo con mis padres, no tengo trabajo y la situación es crítica porque mi esposo está enfermo y no puede trabajar en la pesca. Mis papás nos ayudan a pesar de ser tantos”, aseguró.

Julia desconocía la existencia de Profamilia, pero contó con la suerte de que Catizza Montenegro, Asesora de Servicios de Profamilia, en la consecución de programas de salud sexual y reproductiva en esta zona del país, se enterara de su caso y viajara personalmente a ofrecerle la operación de ligadura de trompas. La cataquera aceptó de inmediato porque no quiere tener más hijos y sueña con poder alimentar y darle educación a los cuatro que tiene a cargo.

Como sus medios económicos son escasos, las posibilidades de viajar son casi nulas, pero por la intervención de Profamilia Julia pudo conocer Santa Marta, en donde la operaron. En función del mejoramiento de la calidad de vida de madres cabeza de familia, Profamilia realizó todo el proceso para que Julia fuera operada bajo las mejores condiciones y tuviera una sana recuperación. La cirugía fue hace un mes y este procedimiento es uno de los hechos más felices de su vida. Hace referencia a Profamilia con estas palabras: “la operación fue todo un éxito y no tengo queja de la institución. Me ayudaron a mejorar mi vida”.

Además de la operación, Julia recibió charlas de capacitación en salud sexual y reproductiva en Tasajera, Magdalena, con mensajes importantes que ha replicado con sus hijos. “Yo los cuido, les doy consejos para que no repitan mi historia y realmente casi no los dejo salir de la casa porque son muy pequeños”.

Las condiciones de pobreza en las que vive Julia no le permiten dar a sus hijos una vida digna y aunque no tiene trabajo y sueña con ser empleada doméstica, Julia sabe que el regalo que recibió de Profamilia es un buen comienzo para tener una vida diferente y para informar a sus hijos acerca de los método y cuidados que deben tener al momento de emprender una vida sexual activa. Conocer Profamilia le permitió hablar de sus necesidades de trabajo y abrigar la esperanza de tener un 2013 productivo para ella y sus pequeños.

 

Por: Conexión Colombia/

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