25 de Julio de 2014
26 Enero de 2013 | Noticias

La debacle de Bogotá

La debacle de Bogotá
Foto:http://colombiaopina.wordpress.com/2013/01/26/la-debacle-de-bogota/

Otrora conocida como la “Atenas sudamericana” por sus calidades urbanas y poblacionales que a pesar de las brechas socioeconómicas, se distinguía por su educación y apego a las normas, hoy es una metrópoli caótica donde la improvisación y el mal gobierno se ha convertido en el común denominador de la última década.

Incluso, los logros sociales que reclamaban los dos alcaldes anteriores a costa del orden y el control social hoy están en peligro de desaparecer, los comedores comunitarios, la atención especial a la educación de infantes, niños y adolescentes mediante convenios con instituciones de educación de reconocida calidad, la recuperación de personas en estado de vulnerabilidad, todo ello por el prurito de que lo privado riñe con la concepción estalinista de lo público.

Con el lema de una “Bogotá Humana” Gustavo Petro fue elegido por apenas el 30% de los electores capitalinos (en su mayoría jóvenes de estratos medios y altos), gracias a la artificiosa división política creada por el partido liberal y cambio radical para evitar que el exitoso exalcalde Enrique Peñalosa pudiera ser nuevamente electo al cargo.

El programa de Petro señalaba que su administración se caracterizaría por “Una visión transformadora de la ciudad para las próximas décadas, que le apunta a superar la segregación social, adaptar la ciudad al cambio climático y priorizar lo público sobre lo privado”, y así se plasmó el concepto general del Plan de Desarrollo que fue radicado por la Administración Distrital ante el cabildo de la ciudad.

El primer año de gobierno lo ha dilapidado Petro creando polémicas y atizando la lucha de clases en todos los órdenes, es el alcalde que ha tenido más cambios en su gabinete en tan corto período y todos ellos derivados de su talante agresivo para quienes no acatan su voluntad sin discusión. Ese estilo polémico, volvió slogan de gobierno su muletilla de acusar de “mafiosos y corruptos” a sus opositores, le ha granjeado simpatías en algunos sectores de estratos bajos pero ha aumentado la desconfianza en estratos medios y altos.

Como señalara Rudolf Hommes el estilo de Petro, su talante autoritario y altanero y el contenido de sus decisiones han demostrado este año que no tolera opositores ni contradictores, prefiere que el barco se hunda antes que reconocer sus falencias o errores. Hacen pensar en la historia del siglo XX, en Curzio Malaparte y en cómo se toman las minorías el poder cuando las mayorías las dejan hacerlo (Técnica del golpe de Estado)[1].

A veces muy hábilmente, otras veces sin tanta suerte, se ha ganado a los habitantes de bajos ingresos de Bogotá, ha logrado convertir en villanos a los urbanizadores y a empresarios que proveen servicios del Estado en Bogotá y procede arbitrariamente para imponer su parecer con mucha fuerza, sin hacer compromisos, aun en los casos en los que les puede hacer daño a sus seguidores, como el de la vivienda gratuita, o a toda la ciudad, como sucede con las basuras[2].

Quien mejor describe al alcalde Petro es el concejal Juan Carlos Flórez a quien no se puede señalar como “derechista” o “mafioso y corrupto”, Flórez dice que la Alcaldía ha cambiado todo el tiempo de opinión. En el fondo los bandazos se deben a que el poder trastornó de tal manera al alcalde que no sabe qué hacer con Bogotá. Gustavo Petro, que se ha transformado en un déspota que no escucha razones.

Se volvió un tirano que cierra los oídos a cualquier reflexión sensata. Los seguidores que aún le quedan a Petro se defienden diciendo que el alcalde esta solo con un grupo de asesores que no lo escuchan, lo que recuerda un poco la tristemente célebre excusa del “todo fue a mis espaldas”.

Ahora Petro quiere poner a la ciudadanía en contra de los organismos de control como la Procuraduría, la Personería y la Contraloría, se queja amargamente porque estos entes públicos están revisando con lupa sus actuaciones mientras no hacen lo mismo con las empresas privadas, lo que a todas luces sabe es una gran cortina de humo por razones de funcionalidad y competencia o que en el caso de las que prestan servicios públicos lo hacen a nombre del Estado y son las autoridades públicas que las contratan quienes están llamadas a responder por lo que estas hagan o dejen de hacer.

El problema de Petro lo han definido quienes hasta hace muy poco fueron sus escuderos en la Administración. Petro es ególatra, tirano y déspota y más que administrar bien o regularmente la ciudad, el alcalde está empeñado en reproducir chambonamente la experiencia chavista en la capital.

 

[1] HOMMES, Rudolf. ¿Quo vadis Petro? El Tiempo. 6 de diciembre de 2012. En: http://www.eltiempo.com/opinion/columnistas/rudolfhommes/ARTICULO-WEB-NE...

[2] Ibíd.

 

Por: NUEVAS OPINIONES

VOTOS: 2
Cómo le pareció esta publicación?
Su voto: Ninguno (2 votos)

Opiniones

3

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Comentarios

Humo Report

Humo Report

27 Enero de 2013
8:30 pm

Publicidad politica pagada?

nelsonmartin

nelsonmartin

27 Enero de 2013
2:36 pm

Esa es otra manipulacion mediatica de la derecha colombiana. LA DESINFORMACION.

osgir

osgir

27 Enero de 2013
1:03 pm

TAL CUAL.