

El desmantelamiento violento del campamento de protesta ubicado a las afueras de El Aaiún ha sido calificado como genocidio del pueblo saharaui por parte de Marruecos. Así lo afirmaron, con voz clara e indignada, la catalana Isabel Terraza y el mexicano Antonio Velázquez, los dos activistas liberados recientemente a su llegada a Las Palmas de Gran Canaria.
Pero sus voces solo ocuparon unos pocos minutos en el telediario del medio día, porque el mundo, tenía los ojos puestos en el impresionante despliegue de operaciones militares llevado a cabo en Portugal para garantizar la seguridad de los líderes mundiales en la cumbre de la OTAN. De donde salen perlas como ésta: "Estados Unidos y la Unión Europea se unen para combatir las amenazas de las redes globales de comunicación", sin duda es muy peligroso que salga a la luz cierta información secreta, como sucedió en la guerra contra Irak.
Por otra parte, es prioridad mundial garantizar la seguridad de los países más poderosos del mundo, que la vida a miles y miles de saharauis reunidos en el campamento de El Aaiún. Miles y miles de personas que lo único que quieren es un referéndum de autodeterminación, prometido además por un miembro de la comunidad europea: España, desde hace 35 años, y que Marruecos ha impedido constantemente ante la indiferencia de la ONU y de la comunidad Internacional.
Y es que cada vez que se agita la alfombra de la región surgen nubes de arena que distorsionan la realidad ofreciendo un panorama tan confuso que termina diluyéndose en la nada de las comunicaciones mundiales mientras el pueblo saharaui resiste. Pero en ¿qué consiste tal conflicto? Repasemos a grandes rasgos su historia:
La región fue colonia española hasta 1975, cuando Marruecos la invadió con una guerra llamada irónicamente: la Marcha Verde. España se vio obligada a instancias de la ONU, a iniciar los trámites de descolonización que contemplaban la convocatoria de un referéndum para la independencia del Sáhara. El referéndum sigue pendiente de celebrarse y la ONU no acaba de fijar una fecha.
Con la salida de España del territorio, se dio comienzo a una guerra que enfrentó al denominado Frente Polisario, con sus vecinos del norte y el sur: Marruecos - que invadía el territorio por el norte,- y Mauritania - que lo hacía por el sur -. En 1979, Mauritania, al borde de la quiebra, firma la paz con el Frente Polisario y renuncia a sus pretensiones sobre el territorio.
En 1991 las partes firmaron un alto el fuego auspiciado por la ONU, quien asumió la responsabilidad de buscar una salida pacífica al conflicto y estableció su Misión para el Referéndum en el Sáhara Occidental (MINURSO). Se inició la identificación de los potenciales votantes y el secretario general y el Consejo de Seguridad de la Organización de Naciones Unidas (ONU) fijaron la fecha de la celebración del referéndum para febrero de 1992. La consulta jamás se llevo a cabo.
La invasión marroquí obligó a decenas de miles de saharauis a huir al desierto argelino y vivir en campos de refugiados, localizados en la región de Tinduf al sur de Argelia donde viven alrededor de 500.000 saharahuis. Los que no pudieron huir permanecen en el territorio ocupado por Marruecos bajo su hegemonía y residen en ciudades como El Aaiún.
Actualmente, el territorio del Sahara Occidental se halla dividido por un muro de más de 2.000 km. La zona al oeste del muro de protección marroquí es el territorio ocupado por Marruecos, llamado "Sahara Marroquí", mientras que la zona al este del muro constituyen los denominados por el Polisario "territorios liberados" o "zona defensiva" para Marruecos.
35 años de conflicto, de promesas y esperanzas que se saldan con una guerra sin cerrar, un pueblo dividido entre el exilio y la ocupación y una situación de inestabilidad que afecta a todo el Magreb. Las posturas irreconciliables de las partes, la poca efectividad de la ONU para llevar a cabo sus resoluciones y la pasividad de la comunidad internacional ante el conflicto son algunas de las razones que explican porque todavía no se ha encontrado una solución al "problema" del Sáhara Occidental.
Precisamente, en uno de esos campamentos, en el de Agdam Izik, ubicado en la ciudad de El Aaiún, es donde ha estallado la violencia estos días y nadie sabe a ciencia cierta que es lo que está sucediendo. Las autoridades marroquíes han expulsado a los periodistas, las imágenes que logran salir son confusas, los testimonios de activistas como Isabel Terraza y Antonio Velázquez se reducen a dos minutos en telediarios de una hora saturados de noticias pero queda en el aire la sensación de que lo que está sucediendo allí, se convertirá en una vergüenza para la humanidad, cuando la realidad se imponga, por contra, la cumbre de la OTAN en Portugal transcurrió sin ningún tropiezo.


Comentarios
osgir
21 Noviembre de 2010
11:14 am
Interesante aporte.