Tan pronto se supo la noticia, se desató una celebración popular similar a las que hacíamos los colombianos con cada triunfo importante de la selección: todos a la calle, a los sitios más representativos, a gritar, reír, y algunos a beber. Los sitios más apropiados aquí fueron Times Square, tradicional punto de encuentro y celebración, y el World Trade Center, en el bajo Manhattan. Pero no todo el mundo salió enloquecido a celebrar, como han reportado los medios. La gran mayoría de quienes salieron fueron los adolescentes de la llamada “generación del 9/11”, quienes tenían 9 y 10 años en la época del atentado, y en general, acostumbran expresar sus emociones con la ayuda del alcohol. Revisen con cuidado las fotos publicadas en los medios.
Pero al igual que en Colombia, al día siguiente todo volvió 'casi' a la normalidad: largos viajes en el metro del trabajo a la casa, y viceversa. Durante estos tres días, al preguntar a mis vecinos y a algunos pasajeros sobre el asunto, recibí la misma respuesta: la vida continúa, no hay ninguna razón para cambiar.
Digo, casi a la normalidad: el WTC está lleno de periodistas nacionales y extranjeros que se lanzan como buitres sobre cualquier persona que aparezca portando un letrero, una camiseta, una bandera. Personas que en su gran mayoría no son familiares de las víctimas, como me confesó uno de ellos. Uno de los trabajadores de la construcción me contó que algunos familiares si hacían presencia, pero en la mañana, muy temprano, y colocaban las flores, que aunque no son tantas, si son un poderoso símbolo, al igual que las fotos y los nombres de los caídos.
Las velas las encienden los curiosos y los turistas, que van en la noche. Y que son muchos. Como muchos otros, también estuve ahí. Quería dejar constancia de lo que pasaba, especialmente de la celebración de que hablaban los medios. Y lo comprobé: no hay tal. Es la avidez de sangre, de vender noticias, de conseguir adeptos, y de hacer algún dinero. Como el de las camisetas, que las vende a doce dólares, y me dijo que le había ido muy bien. Advierto: no era paisa. Es americano y vive en Brooklyn.
Aquí, como allá, también hay prensa sensacionalista y prensa seria. Entre los primeros el Daily News, que tituló “!Púdrete en en infierno! El New Yor Post fue peor: "Lo atrapamos! Al final nos vengamos: USA agarra al bastardo!" El New York Times se limitó a indicar que “Obama dice que las fuerzas de Estados Unidos dieron muerte a Bin Laden en Pakistán; se hizo justicia”. Gran diferencia entre unos y otros.
Insisto, casi a la normalidad: los medios no paran de hablar del asunto ni de pedir pruebas innecesarias. Menos mal el presidente Obama tomó la decente y acertada decisión de no autorizar la publicación de ninguna de las fotos, que tampoco van a convencer a nadie. Lo que por supuesto no es una garantía absoluta, habida cuenta de que en todas partes hay filtraciones, expertos en el ‘fotoshop’, y artistas, quienes no dejaran pasar de lado la oportunidad para hacer trabajos creativos inspirados en el hecho.
Por supuesto, aquí caben todos los gustos y cada quien es libre de decir, comprar y leer lo que le plazca. Se llama “Freedom of Speech”, es decir, libertad de expresar su pensamiento sin temor a la censura. Se puede mirar, recibir, decir, compartir, escribir cualquier idea y hace parte de los derechos constitucionales de la Primera Enmienda.
Un joven anotó en el suelo una pregunta: Por qué matar a alguien, que mató a otros, para enseñar que no se debe matar? Requiere coraje pararse en la Zona Cero con un cartel diciendo que es vergonzoso celebrar la muerte, cualquier muerte. Que debemos honrar la vida. Es lo que dicen los dos jóvenes de la imagen destacada, y nadie se rasga las vestiduras, ni se desbautiza ni pide castigo para los herejes. Ni se lamenta de falta de respeto, a pesar de la sensibilidad en torno a la tragedia del 9/11. Respeto a la opinión ajena. Interesante. Algo que algún día los colombianos tendremos que aprender. Al menos esa es mi esperanza.



Comentarios
jogafi
5 Mayo de 2011
11:32 am
Elsa, me habias respondido que escribiras respecto a éste tema cuando tuvieras tiempo, porque el tuyo es escaso.. Bueno el de todos, todos tenemos el tiempo tan medido.
Difiero en la apreciacion que la mayoria de personas que salieron a "celebrar" por la muerte de Osama, se encontraran expresando sus emociones con la ayuda del alcohol... Por lo menos en la transmision de CNN, desde las afueras de la Casa Blanca, se podia observar mucho adolescente, y tu sabes que las leyes allá no permiten el consumo de licor en menore.. Solo esa observación te queria hacer.
S. Cordial.
Elsa Tobon
5 Mayo de 2011
4:43 pm
El alcohol muy controlado. Ni se vende a menores, ni nadie puede consumirlo en la calle. Cuando lo hacen, la botella tiene que estar oculta, generalmente en una bolsa no transparente. Tambien esta estrictamente prohibido subirse a los postes de luz. Pero esa noche fue especial. No tengo cable ni CNN, pero veo la television publica y en foro en el programa de Charlie Ross, una joven de Washington hablo de ello y explicó porqué. En el Nytimes hay un video donde los psicólogos explican que pasó y muestran a algunos jóvenes con la botella y el vaso, y en los postes: http:// video.nytimes.com/video/playlist/timescast/1247467375115/index.html?hp
Si no te funciona, el video es del time cast de hoy, 5 de mayo.
Aprecio mucho tu comentario.
colext
5 Mayo de 2011
8:05 am
No se porque la escena del domingo me hizo recordar los programas donde se contratan muchos dobles para animar a la gente. Como en los premios billboard , y otros. Un saludo Elsa.
Elsa Tobon
5 Mayo de 2011
8:16 am
Buena síntesis. Me imagino como será hoy.
KarlosFer
4 Mayo de 2011
10:42 pm
Es más que predecible que en el mundo, pase lo que pase, la vida continua, Ud. reporta normalidad absoluta al otro día de la noticia, es apenas lógico y esperado, ni Estados Unidos,ni el mundo se podia quedar "celebrando" la muerte de un criminal terrorista. Si hubo quienes celebraron por ello, allá ellos, sus razones tendrán. Colombia no ha sido ajena al terrorismo, no con actos tan colectivamente atroces como el del 9-11, pero sumando las victimas de un absurdo conflicto, son muchos... Y el pais continua... y creyéndose el cuento de ser los más felices del mundo.
Elsa Tobon
5 Mayo de 2011
8:14 am
Reporto "casi normalidad". Bien distinta a la absoluta. Y doy mis razones.
osgir
4 Mayo de 2011
10:05 pm
Oh, Nueva York, ciudad de contrastes y de tristezas tristes cuando la soledad nos arropa mientras los barcos gritan en tus hombros de agua como niños perdidos.
Henryg30
4 Mayo de 2011
9:12 pm
Elsa, muy buena nota. Nos recrea con la vida que se vive en NY. Te saludo cordialmente.