

Mucho antes del 7 de agosto del año 2010, fecha en la cual Juan Manuel Santos se posecionara como presidente de Colombia, los bandos políticos se movieron como nunca antes. Cada uno de los candidatos que participaron en los debates televisados, algunos con posturas críticas frente al primer mandatario, corrieron como pajes medievales a poner sus rodillas sobre el hegemónico Pacto de Unidad Nacional.
Noemí Sanín se apartó del camino silenciosa, despues de su patético papel en los debates, Antanas Mockus que ya se había ido a la casa de Nari para ofrecerse a cuidar los huevitos de doña Rumbo, aun hoy mantiene posiciones vacilantes, Germán Vargas terminó en el ministerio del interior del nuevo gobierno, Rafael Pardo que en varios debates cruzó sables con Santos, se sumó junto con su partido al gran pacto, y Gustavo Petro, el supuesto candidato de la izquierda democrática de espaldas al partido que lo apoyó, se reunió con el presidente electo, traicionando el voto de aquellos que reconocieron en él una opción por fuera de la política tradicional.
Pero si nacionalmente las cosas son ilógicas, en la ciudad de Pereira la situación raya con lo absurdo. Pereira, que durante años ha mantenido tasas de desempleo de dos dígitos, que es una de las ciudades más violentas del país, que sufre un radical proceso de desindustrialización, que persigue a los vendedores ambulantes mientras inunda de exenciones tributarias a los hiperalmacenes, en donde cada vez son más frecuentes las privatizaciones y los manejos irregulares del patrimonio público, hoy se supone, será salvada por aquellos que la dejaron así.
El partido liberal, con su milenaria y malsana maquinaria electoral pretende reencauchar a Juan Manuel Arango, el del escándalo de Enertolima entidad socia de la Empresa de Energía de Pereira, hoy investigada por la Contraloría General de la República , pero hay que estar tranquilos ya que el partido de la U, ha querido refrescar la escena política con el candidato Enrique Vásques Zuleta, símbolo del continuismo de las tesis neoliberales y populistas del alcalde Israel Londoño, mandato bajo el cual la ciudad llegó al primer puesto de desempleo de Colombia, y que además hoy es investigado por la Procuraduría General de la Nación, por presunta participación indebida en política.
Hoy liberales y uribistas, se achacan mutuamente la culpa por la actual situación de la Empresa de Energía, pelea sin sentido cuando se sabe que nacionalmente ambos partidos están unidos bajo la cobija del uribosantismo. Y para acabar de completar las cosas, el petrismo, el otrora adalid de la moral al interior del Polo Democrático hoy por fuera de esa colectividad, adoptando una actitud valiente y progresista ha decido apoyar la candidatura de Juan Manual Arango, una bofetada para sus seguidores.
Los culpables del desastre pereirano se pavonean por foros universitarios y medios de comunicación, proclamándose como nuestros redentores. Todo está pasando ante nuestros ojos, en cámara lenta y allí nosotros inmóviles, mientras que muy pocos se atreven a decir algo.



Comentarios
moderador
19 Mayo de 2011
9:57 am
Gracias por su aporte en Soyperiodista.com sobre la situación política en Pereira.
JUAN ANTONIO ESCOBAR
18 Mayo de 2011
10:55 pm
Gracias JOGAFI.
jogafi
18 Mayo de 2011
10:24 pm
Juan, haces un buen paralelo, entre la politica Nal. y la de Pereira, que por lo visto tampoco es ajena a los vicios, y por lo que concluyes a la indiferencia de los electores, que sucumben ante el encanto mentiroso de los mesias de turno...
Saludo Cordial.