



actitud. En el ámbito laboral se requiere buscar el beneficio común. Photos to
Castigo divino, sistema de recaudación de fondos, o misión existencial son alternativas que encontrarían algunos para definir al trabajo.
La psicóloga Jackeline Herrera Royko explica que el trabajo es el espacio que permite a cada persona construir y proyectarse a la sociedad.
Indica que la forma en la cual se valore el trabajo –asalariado o no– “puede funcionar como termómetro de nuestra actitud y compromiso hacia la vida en general”.
En el mundo de hoy, el trabajo es un eje principal de la construcción de la identidad, la autoestima y la valoración social, detalla.
Y “si puedo comprometerme y ser responsable conmigo mismo, las relaciones que construya como persona se harán bajo estos principios o valores”, recalca.
Asunto de compromiso
Recalca que es una preocupación actual y generalizada la falta de compromiso de las personas en sus labores. Añade que es una realidad que se puede aplicar tanto a estudiantes de cualquier nivel educativo como a trabajadores en cualquier área laboral, incluso independientes.
Generalmente son los padres o figuras parentales quienes modelan estas actitudes.
“Pero sería muy irresponsable decir que es el único medio de formación en valores o antivalores que modela a un niño o a un joven en la actualidad”, advierte la psicóloga.
En el ámbito laboral, más que tener las competencias para ejercer un rol, para trabajar con profesionalismo se requiere buscar el beneficio común de la manera más amplía.
Un accionar que toque e impacte al cliente, pasando por la organización y llegar hasta la sociedad, según Isabel Arosemena, psicóloga con experiencia en recursos humanos.
Ello se logra al adoptar la autonomía como un valor, asumiendo la responsabilidad de los actos propios y el desarrollo del potencial personal, y siendo capaz de autoevaluarse y buscar la mejora continua.
En otras palabras, “dar la milla extra” diferencia a un colaborador promedio de uno exitoso, indica.
Buscar el equilibrio
Sin embargo, advierte Arosemana, las organizaciones deben tener cuidado, pues suele ocurrir que a aquellos trabajadores profesionales y comprometidos se les asignan cada vez más responsabilidades debido a que existe la seguridad de que las cumplirán con éxito.
Al hacer esto, de manera indirecta se les castiga, al asignarles más trabajo del que pueden manejar.
Esto crea un desbalance personal que lo lleven a descuidar su salud, sus relaciones y su familia. Además, no permite retener al talento interno, concluyó.


