

En tiempos de crisis, las personas suelen reaccionar negativamente, dando vía libre al egoísmo, la envidia o el recelo; como contraparte, también surge la esperanza y el deseo de ayudar; pues siempre habrá quien sorprenda al mundo con acciones que logran sembrar la fe en el futuro de la humanidad, a pesar del empeño de la maldad.
En el día a día, siempre encontramos personas que de alguna manera nos causan admiración por su entrega a los demás, eso es, digamos lo normal, sin embargo cuando es todo un país, o al menos un altísimo porcentaje hay que quitarse el sombrero.
Eso es exactamente lo que está sucediendo en España, cada vez más apremiado por la crisis económica, y enfrentado a una serie de reformas que van a producir escozor en la sociedad, y a pesar de eso, sus gentes están respondiendo con valor, entereza y solidaridad, no solamente en el aspecto económico.
En primer lugar es de admirar la forma en que reaccionó el público español ante la falta de escrúpulos de un programa de televisión dedicado al chismorreo de famosos. En dicho programa, los directivos creyeron dar un golpe de audiencia entrevistando a la madre de un imputado en el caso del asesinato y violación de una joven. - Imputado que por supuesto había negado todo en el juicio, pero que además tuvo un actitud altiva y desafiante, como si estuviera orgulloso de lo que habían hecho él y sus compinches - La entrevista causó revuelo y nada más ser emitida empezaron a actuar las redes sociales. El resultado: a los pocos, días importantes anunciantes como unos grandes almacenes, una empresa de productos lácteos y otras compañías decidieron retirar su publicidad del programa.
Esta actitud no se limita solo a llevar a buen puerto la defensa del respeto hacía una familia que ya ha sufrido bastante con la desaparición de su hija; sino que los españoles se han hecho conscientes de que en tiempos difíciles todas la manos son pocas, por eso han tomado la determinación de buscar soluciones sin líderes, sin caudillos, más bien soluciones de andar por casa, pero que ayuden a vivir mejor, y se han puesto en ello desde distintos sectores de la población, cada día vemos como ancianos jubilados se dedican a recoger comida de las grandes superficies para dársela a familias en paro o en situación de riesgo.
Hoteleros y empresarios de restaurantes que rebajan los precios de sus menús, tiendas en las que los descuentos son muy favorables, incluso obras de solidaridad en las que grupos de personas se dedican a reciclar y arreglar el mobiliario urbano de ciertas zonas deprimidas de las grandes ciudades.
Todas estas acciones por pequeñas que sean son un consuelo, un motivo de esperanza para enfrentar el caos económico de la mejor manera posible y por supuesto, devuelven la confianza en la humanidad y animan a seguir su ejemplo.



Comentarios
ladypapa
11 Diciembre de 2011
12:49 pm
Gracias, indudablemente saber de iniciativas como esa motivan a ponerse manos a la obra, sobre todo con la que nos está cayendo.
osgir
11 Diciembre de 2011
11:21 am
Ello hace parte del primer paso para abrazar y no quedarse quieto a esperar el abrazo.
Te deseo un feliz día.