

Es para mi muy grato escribir una columna de un hombre inteligente y de buen corazón, luchador de la vida y gran visionario. Como activista político, es de gran estimulo para mi saber la vida y obra que le cambio la cara positivamente a su país. No es la primera vez, que una persona humilde accede a los puestos más altos para servir a sus ciudadanos.
Hace más de un siglo, el presidente mexicano, de origen indígena, Benito Juárez demostró que aunque se tienen limitaciones económicas se puede lograr convertir en un gran estadista. Hace mucho tiempo, no se presentaba un caso similar tanto que en las aulas universitarias y salones sociales se creía prácticamente como un hecho incuestionable que una persona sin estudios superiores o profesionales podía llegar a la presidencia porque no era idóneo para el cargo.
Pues bien, el líder brasileño, Luis Inacio “Lula” da Silva, logro demostrar para muchos, aunque no era su propósito -en algún momento lo pensaba en mis años universitarios- que estábamos equivocados. Es uno de los cambios más trascendentales dentro de la imagen cotidiana que se tienen de los líderes políticos, económicos y sociales en América Latina.
Quién hace más de cincuenta años, podía imaginar que un niño limpiador de zapatos, vendedor de frutas podía convertir a Brasil en una potencia emergente y lograr el consenso que tiene hoy la sociedad brasileña. Quién podía imaginar que un líder sindical se enfrentaría a los gobiernos militares brasileros y lograría doblegarlos a pesar del arresto y tortura de su hermano y luchar con más fuerza. Definitivamente, saber de “Lula” es mirar de primera mano una historia de vida y obra.
Siendo presidente, logró convencer a las elites brasileñas por medio del diálogo e inteligencia que el desarrollo de su pueblo es lo mejor para todos. Así fue, sin cambiar los fundamentos de la economía brasilera logro quizás una de los periodos de grandeza y bienestar más importantes en las ultimas decadas.
Hoy, la economía brasilera con más de cuarenta millones de brasileros más dentro de la clase media es un mercado interno dinámico y positivo. “Lula”, demostró como todo un gran artista que la escuela educa pero la vida enseña. No debemos renegar de la experiencia empírica de millones de personas que no pueden acceder a la educación superior porque sus enseñanzas son tan valiosas como está.
Por ser visionario, buen corazón e inteligencia, “Lula”, es el líder más admirable y para seguir y una enseñanza para millones de jóvenes latinoamericanos que quieran optar por el camino de la política. Me declaro, admirador de “Lula”, lideres como el me estimulan para seguir con mis proyectos de vida. ¡I Love “Lula”!.
Alvaro Támara Higuera
u1000150@unimilitar.edu.co
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Comentarios
ladypapa
6 Febrero de 2012
4:13 am
Los meritos personales no radican en la pobreza o en la riqueza. Hay que buscarlos en la inteligencia, en la disciplina, el trabajo y la conciencia social.
Haciendo un aparte a tu nota, en mi computador tu artículo aparece sobreimpuesto a otro, será error mio o de la página?
kikeliberal
6 Febrero de 2012
11:05 am
Gracias, tendriamos que preguntarle al webmaster de la pagina. La verdad, nose. Un abrazo.
carmen arevalo
4 Febrero de 2012
6:00 am
Lula es un ejemplo para Lationamerica, al igual que el pueblo brasile;o, que permitio que Lula llegara a la presidencia.
Norman Alexander Agnär
3 Febrero de 2012
10:50 pm
Lula goberno con inteligencia que no han mostrado los grandes, siendo grande.Mas no todos los incultivados, habiendo llegado a la cima son admirables. Para Colombia Julio Cesar Turbay, para Bolivia Evo Morales.