

Antes de ponerle el título a la nota, investigué, si esa palabra en realidad era aprobada por la Real Academia, o si por el contrario, era una de esas expresiones utilizadas en el argot popular. Efectivamente, la encontré incluida en el diccionario autorizado por la famosa Academia, por eso con toda confianza la utilice como título de mi nota.
Y es que precisamente quiero hablar de esta acción proveniente del verbo mear, cuando este quehacer no se realiza en el lugar indicado; desafortunadamente todavía encontramos un porcentaje de hombres que lo hacen en la calle; comportamiento que obviamente no se le atribuye a todos los caballeros, pues la mayoría de ellos saben que los árboles, postes, andenes, paredes y demás sitios públicos se hicieron para todo menos para eso.
No obstante, ese pequeño porcentaje que aún se orina en la calle, hacen mella y deterioran el buen nombre de sus congéneres.
A ese pequeño grupo de hombres, va dirigida esta nota, que más que una crítica, es el pensamiento de algunas féminas al verlos orinar en la calle.
Sinceramente, sin importar la edad de la mujer, ver orinar a un hombre en la calle, es una situación bochornosa, uno no sabe qué hacer, si mirar para el cielo y silbar con el riesgo de caer en un enorme hueco o cruzar tempestivamente la avenida con la probabilidad de causar un accidente de tránsito, o quizás mirarlo fijamente y sugerirle que lo haga en un baño, pero en esta época en donde predomina la despreciable práctica de la utilización de ácidos, uno lo piensa dos veces, porque al fin y al cabo, ácido es ácido.
En serio señores, orinar en la calle, es feo, o como dicen en mi pueblo “maluco”, puede que ustedes lo vean fácil y normal. Es cierto, nosotras no tenemos esas facilidades o herramientas para orinar en cualquier sitio, pero precisamente, esa dificultad de no poderlo hacer con una simple bajada de cremallera, ha sido el aliciente que nos ha llevado hacer ingeniosas para no orinarnos en las faldas o en los pantalones o peor aún, terminar orinándonos en el primer poste que encontremos en el camino.
Ahora bien, para contrarrestar éste mal habito, lo primero es un necesario cambio de mentalidad, la mente de una mujer no está programada para orinarse en la calle, y ustedes también lo pueden lograr, sólo es cuestión de una reprogramación mental, si tienen muy arraigada esa fea costumbre una charla neurolingüística puede ser de gran ayuda.
Una vez aceptada la idea de que orinarse en la calle es incorrecto, vienen las estrategias.
Ubiquen en primer lugar, los sitios cercanos a dónde acudir en caso de presentarse la emergencia, tales como: Centros Comerciales, baños ambulantes, casas de familiares o amigos, tiendas, porterías de conjuntos residenciales, restaurantes, salones de belleza, en fin, si les dicen que no, nunca se desanimen, pero no olviden que es importante tener un mapa mental con más de un sitio posible, previendo posibles negativas.
Tengan siempre en su bolsillo una moneda de quinientos pesos, eso, es por lo general lo que cuesta un servicio de baño, además, ahora con moneda ecológica harían ustedes una verdadera moñona ambiental.
Por último recuerden el sabio consejo de la mamás, “papito, orine antes de salir” esa es la clave.
Como lo ven no es cosa del otro mundo, si lo podemos hacer nosotras que mantenemos con la vejiga llena, cumpliendo a cabalidad con ese mito según el cual tomar dos litros de agua diariamente reduce la celulitis, ahora con más razón ustedes, que no sufren de eso, orinar en la calle es un acto antiestético y poco elegante. El cerebro debe controlar la vejiga y no la vejiga al cerebro.
Querido caballero que aún se orina en la calle, antes de hacerlo, PIÉNSELO, y más ahora que los colombianos vamos a emparentar con la realeza europea. Angelino, se nos va a cumplir el cuento de Zarrapastrosos a Príncipes, pues como de todos es sabido Colombia y Mónaco se unen a través del amor, la colombiana Tatiana Santo Domingo será la futura esposa de Andrea Casiraghi, hijo de nada más y nada menos que de Carolina de Mónaco, es decir los herederos de Mónaco tendrán genes colombianos, por lo tanto no podemos desentonar, en Colombia debe respirarse glamur, debemos estar “chic” con la ocasión.
Que no hayan más hombres que se orinen en la calle, ala.


Comentarios
Sandra Mercedes
6 Julio de 2012
7:38 am
Cuando me refiero en el comentario "feo en la casa", quiero decir en Colombia, porque en la casa-casa, sí es verdaderamente relajante...jaja..
Sandra Mercedes
6 Julio de 2012
7:31 am
Ver orinar en la calle es muy molesto y de verdad es una falta de respeto hacia la comunidad y el medio ambiente. Y si es feo en la casa, con mayor razón cuando se es un turista, qué penosa conducta. Hay que dejar en alto el nombre de Colombia y lo que representa ser colombiano. Gracias por sus comentarios y un gran abrazo.
Francaditalia
6 Julio de 2012
2:18 am
Nada peor que las hordas de turistas. Los canales de Venecia se vuelven sanitarios, los muros de El Louvre son los "urinoires" preferidos. Los sin domicilio fijo se valen de los parques. Hay un muñequito en Bruselas que inmortaliza ese gesto. Alguien por fin escribe sobre este tipo de polución urbana.
KarlosFer
5 Julio de 2012
11:26 pm
SI Sandra, es falta de respeto y de aguante..
Dhiego Fdo.
5 Julio de 2012
9:13 pm
Muy mala practica la de quienes se creen bomberos...
Es cuestion de educación...de la vejiga
Aracataka
5 Julio de 2012
6:55 pm
aahh si...por fin leo algo en referencia con esa fea costumbre de muchos ciudadanos irrespetuosos practican con mucha frescura y no se imaginan el impacto negativo que causan!! ...a mi nieta de 15 años cuando vino a vacacionar le causo tal impacto que no salia de su asombro! y lo primero que le conto a su mama fue ese feo detalle! es un acto muy repugnante que no tiene excusa...
...excelente colaboración! gracias por compartir!
...saludosskiss!
jogafi
5 Julio de 2012
5:38 pm
Sandra, hay quienes confunden la "micción con la ficción" otros "mean" fuera del tiesto y otra inmensa mayoria "mea" en cuanlquier muro, poste o parque sin importar que le vean. Si bien es cierto es una función fisilógica que en ocasiones pone a correr a mas de un@, es tambien cuestión de cultura y respeto por los demás,
El grado de olor de berrinche de una población, devela el nivel cultural de ésta, y hay varias que hieden..
Buen y pertinente tema,
Saludo Cordial.
D_cecilia
5 Julio de 2012
3:05 pm
Buen apunte Sandra, nada mas molesto que ver a un "caballero" que parece un caballo, dejando la huella del terrible olor a berrinche, siendo una falta de respeto para con los demás y obviamente mayoritariamente contra las damas.
osgir
5 Julio de 2012
2:57 pm
Yo quiero mi arco molino en mi lugar campesino.
Homotauro
5 Julio de 2012
2:34 pm
Felicidades Respetada Sandrita excelente nota y por ser escogida por el Moderador, cuando la incontinencia y la falta de decendia hacen amalgama, como muchos otros vicios en nuestra sociedad.
Un abrazo
moderador
5 Julio de 2012
2:20 pm
Esta nota fue seleccionada para la red de portales. Muchas gracias por el aporte.