

“Si mañana logro pensar cómo será el futuro de mi país y me muevo hacia ese fin, antes de pensar como será mi vejez particular, habré aportado un grano de interés por un mejor mundo, sino pienso y miro como medrar mi país para todos, no habrá siquiera existir para mi, ni para los míos”.
Por John Carlos Nieto Cotrino.
Son las peyorativas y denigrantes acepciones con las que el resto del mundo referencia nuestra estirpe y sangre y quizá no sean gratis, muchos de nuestros actuares ante el planeta nos han estereotipado en circunstancias y pensamientos perjudiciales, el genoma revolucionario e indígena, como característica relevante y de orgullo de nuestra raza, génesis de nuestro pasado, tiene innegablemente raíz en esos aborígenes que poblaron y aún habitan en nuestro País, terruños y continente en el que un día nacimos, crecimos, nos hemos desarrollado y mañana moriremos, aunado ello indudablemente, a ese ADN maculado y non santo, que en ese sano indigenismo inocularon para nuestro caso particular, esos opresores que un día nos descubrieron, los españoles, esa raza que hoy también nos desprecia, y quienes disque ante el mundo, fueron nuestros conquistadores y los que nos descubrieron para él, sin olvidar que precisamente la macula de sangre, malicia indígena y viveza malsana de gran parte de la población de este continente y mi Colombia, se debe a ese actuar pérfido, alevoso, pendenciero, soterrado y desleal que tristemente nos caracteriza ante el mundo, pues no fueron precisamente ángeles los que llegaron a invadir nuestra tierra y con sus saqueos nos enseñaron la violencia que aun hoy acosa nuestra tierra, porque siendo Europeos y según ellos de raza superior quienes nos “conquistaron”, no mostraron entonces ser ni mas leales, ni mas respetuosos, ni mas honestos que lo que hoy como estereotipo nos refiere ante el resto del mundo, porque hasta de los mismos Suramericanos sufrimos enconos de ese legado funesto, como si de otro planeta fuésemos.
Es lógico que esa exacerbada malicia y hasta deshonestidad que nos ha caracterizado en otros lugares del mundo y en otros continentes, no debe ser precisamente una carta de presentación de orgullo de nuestra pujante y vilipendiada casta, ni mas faltaba, pero esa es nuestra realidad ante el mundo donde Colombiano es asociado con fuertes calificativos de referencia hirientes tales como traquetos, narcotraficantes, paracos, guerrilleros, ladrones y demás, resaltando tristemente nuestra raza, títulos que se han confundido con otras valiosas características propias de nuestra estirpe, donde la garra, la enjundia, el tesón, la laboriosidad, el ingenio – aunque a veces mal trabajado, el símbolo cafetero de nuestro País y la tenacidad de nuestros ciclistas y tantos deportistas, alguna luz positiva han irradiado a nuestra raza ante el mundo, y así pese a que nos lo reconocen, no superan esos fuertes estigmas negativos que acompañan nuestra nacionalidad y raza fuera de nuestro País y del Continente, pues ser “parias” supuestamente, no lo han etiquetado incluso nuestros mismos hermanos y vecinos en el propio continente.
Es claro reconocer que ciertamente el hecho de “cría fama y échate a la cama”, ha sido ininteligible al parecer, nuestro símbolo y epístola ante el mundo, pues somos nosotros mismos a través de ilícitos comportamientos de algunos compatriotas, quienes nos hemos colgado tal galardón, teniendo que pagar por tales hechos justos por pecadores, desconociendo empero que hechos y comentarios, tales como que en todos los países se encuentran Colombianos verracos y trabajadores, de algunas regiones mas que de otras, haciendo empresa, buenas obras y dando ejemplo, no han sido suficiente esfuerzo para limpiar la macula y la mella, que esos notables aspectos negativos han matizado en nuestro pueblo, pues siempre prevalecerán sobre los buenos actos, los malos que se hayan hecho.
Sin adoptar aforismos a nuestro actuar ni ser, ni exculparnos de nuestras peculiaridades, no debemos pensar quizá que “mal de muchos, consuelo de pocos o de tontos”, pero no es raro que el mundo ponga de manera desorbitada casi siempre sus ojos en hechos negativos de Colombia, como si fuese el único lugar del planeta en que se conocen hechos atípicos o vergonzosos obviando casi siempre nuestra cualidades y fortalezas, pero entonces, ¿que pasa cuando el resto del mundo comete acciones mas deplorables, viles y cuestionables que las nuestras?, siendo supuestamente actos nacidos de seres educados, desarrollados, - mas que nosotros -, naciones al parecer de otro mundo, que ha pasado en EE.UU., recientemente cuando en menos de un mes se han conocido dos aberrantes masacres a manos de dos locos desquiciados a los que tampoco les importó la vida de sus semejantes, pues en todas partes se cuecen habas y como dijo el maestro un día en defensa de una mujer pecadora en adulterio, “Quien este libre de pecado, que tire la primera piedra”, así seria justo, que con el mismo rasero se mirara el mundo íntegramente, que pasa entonces con Siria, en Irak y en todas esas naciones que bajo su fundamentalismo exasperado escudan cualquier matanza y crimen ante el mundo, que pasó en la reciente masacre en Noruega, son Países desarrollados, de elite, con cultura, sin malicia ni genomas indígenas, pues evidente es que todos somos seres humanos sin importar la Nacionalidad, ni la raza, ni la lengua, ni nada mas que nuestra humilde y sencilla condición, que en gracia del mundo actual se equipara a mostrar la verdadera, bélica, humana, compleja, desconcertante y frágil circunstancia y sino de ese ser “disque” superior, pues ello no los hace mas ni menos que nosotros, somos solo eso, seres humanos, sociales, mundanos.
Solo nos queda a nosotros los Colombianos como raza pujante caracterizada, medrar nuestra condición sin ocultar lo negativo, sin dejarlo pasar, eso es querer nuestra tierra, criticar lo malo pero buscar lo bueno pues es mucho lo que ahí, dejemos la indiferencia, pensemos en macro y en conjunto, relevemos nuestras fortalezas, sintámonos orgullosos como otros de lo que es este terruño, de lo que se da en esta tierra, este es uno de los mejores vivideros del mundo, climas, suelos, gente, fauna, flora, condiciones y demás ¿Por qué creen que nadie se amaña en otro sitio y siempre extraña su tierra?, no lloremos sobre la leche derramada a echar pa´lante, seguir con nuestra "verraquera" positiva, buscando medrar nuestra vida y la de los nuestros, erradicando cada aspecto malo que tanto daño nos hace y mostrando lo mejor de nuestra raza, bendita sea la tierra que tenga las mismas circunstancias de nuestro suelo y ojalá algún País en el mundo, tuviera los privilegios geográficos de nuestra tierra, serian lo que no hemos querido ser nosotros, pudiendo, Potencia mundial de orgullo y de exportación para el planeta, porque en la variedad esta el placer y nosotros desde el estadio positivo, somos treinta y dos países en uno, todo lo bueno para mostrar, por eso es que "al diablo" con su cuento de tercermundistas, ni que sudacas, como nuestra tierra ninguna y que viva Colombia “carajo”.
Saludos
Este articulo contiene imágenes e información tomadas de internet de paginas como:
mivozcolombia.wordpress.com


Comentarios
ladypapa
7 Agosto de 2012
3:58 am
Si tenemos muy mala fama, y en la mayoría de las ocasiones, nosotros mismos la fomentamos, con comentarios racistas o clasistas.
Sin embargo, cuando se está fuera del país, nos damos cuenta que esos epítetos incluyen también a todos los sudamericanos, europeos del este, gitanos, en fin, a todos aquellos que se marchan a otro país a buscarse la vida... en resumen a los que no tienen dinero. Triste, pero así está el mundo.
Sandra Mercedes
6 Agosto de 2012
8:19 pm
Recuperar la imagen es una tarea titánica y más con las cosas aberrantes que pasan a diario en este hermoso país, pero bueno, si nacimos aquí por algo será, debemos ser optimistas como tú refieres, y trabajar por un país mejor. Colombia tiene cosas lindas, viva Colombia.