



Colombia está empezando a ser un destino turístico, eso ya lo han notado muchos empresarios nacionales y extranjeros que han apostado por el negocio de la hostelería, sin embargo el gobierno colombiano, tiene otras urgencias, y deja de lado un sector que puede convertirse en una importante fuente de divisas económicas y sociales para el país y para los colombianos; económicas porque la industria del ocio genera miles de empleos y sociales, porque el conocimiento y la convivencia con foráneos, obliga a ser más tolerantes y respetuosos con las diferencias, las costumbres y los credos de los extranjeros que nos visitan.
Ya se le está haciendo tarde, al gobierno claro, en implantar unas medidas que impulsen el desarrollo hotelero y turístico del país, que regulen y vigilen la construcción de hoteles que respeten el entorno natural, que no contaminen ni destruyan especies autóctonas, una ley de playas, por ejemplo, para asegurar su protección y su uso turístico, las playas son de todos los colombianos y no de un grupo de hoteleros, ni de ciertos turistas multimillonarios.
La regulación de la actividad turística no se debe limitar a la zona tradicional de la costa caribe, que ya tiene andado un trecho, - aunque aún le falta elevar su nivel - ésta debe incluir además a sectores no tradicionales como el Putumayo, Guainía, Caquetá. Amazonas, Llanos Orientales y el centro del país.
Igualmente se debe educar a la población para atender al turista de forma eficiente y amable sin caer en el servilismo y menos aún en el atraco exprimiéndole a los turistas hasta el último centavo. Este es otro tema, regulación estricta de precios de forma que el turista extranjero o nacional no encuentre diferencias abismales en alojamientos con iguales características, pero si una oferta amplia que le permita elegir de acuerdo a las capacidades económicas de que disponga.
Colombia tiene un gran potencial a nivel turístico y si definitivamente la industria del ocio se asienta con bases sólidas en el país, traerá consigo una serie de negocios que darán trabajo digno y buen pago a miles de colombianos, en ramas que se derivan del turismo, como la restauración, los hoteles, hostales, albergues, alquiler de vehículos, bicicletas, caballos, carrozas, barcos, artesanías, moda y desde luego la cultura. museos, obras arqueológicas, música, pintura, ballet, deportes y podría seguir enumerando hasta al aburrimiento.
Lo importante de esta nueva industria, es crear infraestructuras para que la explotación del ocio no se convierta en pan de un día y hambre para toda la vida, pues un turista insatisfecho, no solo no volverá jamás, sino que se asegurará de contárselo a todo el mundo y el boca-oreja es un arma de doble filo.


Comentarios
Homotauro
11 Agosto de 2012
5:32 pm
Con mayor amor propio y respeto por nuestro Pais podremos trasmitir lo mismo a nuestro visitantes, es una gran fuente de ingresos y ventana al mundo muy pocos paises como el nuestro, el gobierno debe apalancar esta fortaleza que tenemos. Bienvenidos las buenas experiencias en nuestro País seran inolvidables.
saludos buena nota
ladypapa
12 Agosto de 2012
3:29 am
Lo que dices es fundamental, si no amamos y respetamos nuestro país los extranjeros no lo harán.
Es labor nuestra compartir y enseñar nuestra cultura a los demás.
criticoncolombiano
11 Agosto de 2012
12:01 pm
¡A pasear por Colombia se dijo!
ladypapa
12 Agosto de 2012
3:26 am
Es una tendencia en alza y una experiencia reveladora ya que nos dá la oportunidad de conocernos a nosotros mismos.
luisalejandrodiaz
11 Agosto de 2012
9:31 am
Buena retribución a los deportistas Colombianos. Se lo merecen tanto para ellos como para sus famílias. Estoy de acuerdo por primera vez con Roy Barreras, cuando dijo que el estado debe ser garante del deporte en el país, para que no tengan que mendigar patricinadores.
osgir
11 Agosto de 2012
8:22 am
En verdad el turismo del interior es, para mi modesto gusto, mucho más atractivo que las costas y playas nuestras que hoy dejan mucho que desear comparadas con las de otros continentes .
ladypapa
11 Agosto de 2012
11:33 am
Si, las playas de Cartagena y Santa Marta se ponen imposibles en temporada alta, hay tanto vendedor y tanta gente que es imposible relajarse.
ladypapa
11 Agosto de 2012
5:16 am
He estado en pequeñas hostales regentadas por maravillosas matronas y me he sentido como en un hotel de cinco estrellas, pero también en cinco estrellas que no merecerían ni una.
Lo bueno que se encuentra en el país obedece a casos aislados, a las buenas personas, a los emprendedores que se la juegan toda y sacan adelante sus proyectos, lástima que sean tan pocos.
luifernd
11 Agosto de 2012
4:55 am
Buena nota mi estimada LADYPAPA.De verdad que a nosotros lo que implementamos primero es lo malo, lo regular después y de último lo bueno.No es pesismismo pero si la realidad.Felicidades!!!