

Una niña, o un niño, en un patio de recreo arrinconada contra un muro intentando camuflarse con la pintura de la pared, mirando asustada a su alrededor mientras pide al todopoderoso que se acabe el recreo para volver a las clases y cobijarse bajo las faldas o pantalones de la profesora o profesor cuanto antes, es una imagen que empieza a ser recurrente en los colegios y escuelas colombianos.
Esa niña, o niño; odia a su madre por haberle comprado esas medias, o por haberla peinado de esa manera tan ñoña o simplemente por haberla enviado a ese maldito colegio donde cada vez que aparece provoca risas maliciosas entre sus compañeros, sin saber exactamente por qué. No sufre ninguna enfermedad grave, no tiene granos en la cara, ni es bizca o coja, ni negra ni rubia, no es "cerebrito", más bien es corriéntita y sin embargo, es el blanco de las burlas de sus compañeros y llora todos los días mientras camina de su casa hasta el colegio sin importarle que la gente la mire un tanto extrañada, así día tras día mientras dura el año escolar.
No quiere hablar con nadie del tema; para evitar sentirse mal se refugió en un mundo paralelo donde nadie se burla de ella, o él, donde nadie hace daño a nadie y las relaciones entre los niños y niñas se suceden en el país de las maravillas. Mundo ideal que, además dura el tiempo que se quiera, ella es quien dibuja amigos, situaciones, padres, diversiones y ya está, no existe nada más allá de su imaginación.
En el país de la maravillas no existe el sufrimiento, los desengaños, las riñas, la insatisfacción, la violencia, por el contrario la risa es eterna, la felicidad es casi una cosa palpable, así, con esas raciones de ilusionismo se aguantan estoicamente las burlas de los amigos, la distancia de las profesoras y profesores pensando que su país de la ilusión, la defenderá siempre de todo mal.
Los niños y niñas malas siempre han estado presentes en el mundo de las niñas y los niños buenos. Los niños malos han amargado la vida, han anulado la personalidad, incluso han inducido al suicidio mientras los mayores asisten asombrados y casi siempre impotentes ante este fenómeno, hasta ahora el único remedio que se les ocurría era el castigo en sus más crueles modalidades, más tarde, cuando las escuelas de padres empezaron a tener peso dentro de los hogares, se optó por el camino de la complacencia y tampoco esa ha sido la solución.
La crueldad infantil sigue siendo una asignatura pendiente en nuestra sociedad. Y siempre nos preguntaremos, ¿cómo hemos podido llegar a los treinta, cuarenta o cincuenta en medio de ese terreno hostil?


Comentarios
jogafi
2 Septiembre de 2012
8:27 pm
Lady, los niños y niñas malas son el fiel reflejo de lo que se vive en el hogar.
Los niños son como esponjas que absorven todo lo que tienen en su entorno, el mal ejemplo en lo que escuchan y ven pueden hacer cambiar para bien o para mal el futuro de un niño y obviamente influir en la sociedad.
Saludo Cordial.
ladypapa
3 Septiembre de 2012
9:26 am
Es una cadena muy difícil de romper, porque los padres quieren dar a sus hijos lo que no tuvieron y en ese intento se olvidan de educar... quizás a ellos tampoco los educaron.
Dorita1923
2 Septiembre de 2012
3:30 pm
Hay que rescatar los valores, los principios y el temor a DIOS. La juventud actual está muy descarriada, los padres de hoy en día han pedido el norte de la educación de sus hijos, se les salieron de las manos, son ahora rebeldes y pendencieros, ya no se les puede decir nada, porque contestan con dos piedras en la mano, hay padres muy alcahuetes y se hacen a veces los de la vista gorda en cuanto a problemas como la adicción a la marihuana y otras sustancias.Los padres de hoy piensan que dar todo lo material a sus hijos es más que suficiente.
Homotauro
2 Septiembre de 2012
11:19 am
Mi respetada colega Lady, sucede que nosotros si tuvimos educacion y nunca nos traumatizamos con las correcciones y los consejos recibidos, nosotros si respetabamos a los mayores nosotros eramos zanahorios y sanos, en verdad no se que les espera a nuestros hijos en la futura sociedad, las provisiones de respeto para esta "Zoociedad", ya se agotaron y mas aun los adultos y viejos tambien nos estamos dejando contagiar de estos perversos modos.
Saludos, buena nota
ladypapa
2 Septiembre de 2012
11:29 am
Yo creo, amigo Homotauro, que el acoso infantil ha existido siempre, lo que pasa es que ahora sale más a menudo gracias a internet y a que la gente ya no se calla mucho. lo cual está muy bien, ahora que la erradiquemos de la sociedad... no estoy tan segura.
Sandra Mercedes
2 Septiembre de 2012
11:19 am
Buen tema, los niños son el reflejo de sus padres, de su familia, o de la ausencia de la misma, aprenden lo que ven, lo que perciben. Los colegios y establecimientos educativos, deben prestar atención a reforzar los valores en los niños y jóvenes. A veces se preocupan tanto en las materias como tal y en las calificaciones, que olvidan lo esencial, contribuir a la formación de seres con valores.
osgir
2 Septiembre de 2012
10:07 am
LA BONDAD ES MALDAD CUANDO LA MALDAD SE CONVIERTE EN BONDAD.
Es sutil esto pero cierto,. Todo niño es reflejo ABOSOLUTO de su padres.
Sandra Mercedes
2 Septiembre de 2012
11:14 am
De acuerdo.