24 de octubre de 2014
11 Noviembre de 2012 | Recomendaciones | (Francia)

El sueño americano se acaba en Camden

Foto:Ilustraciones de Joe Sacco, /Foto MH Escalante
Ilustraciones de Joe Sacco, /Foto MH Escalante
Imagen asociada
Imagen asociada

Lo primero que hice esta mañana fue localizar la ciudad de Camden en el mapa americano. En mi mapamundi no aparece. Pero en Google sí, y éste me indica que Camden está situada en el Estado de Nueva Jersey, que se extiende en la periferia de Filadelfia sobre una superficie de 22, 8 km2 y que se halla al borde del río Delaware. Camden registra 77344 habitantes. “Al menos hay una alcaldía que se ocupa de su página web”, me dije.

Camden está muy cerca del Océano Atlántico. A él se llega por la desembocadura de este río que le sirve de punto de unión o de separación con el centro de la ciudad de Filadelfia. Por las autopistas no está muy lejos de Nueva York ni de Washington.

Lo triste es que la maravillosa ubicación geográfica de Camden, que le fue tan útil en otros tiempos,  no le sirva ahora para gran cosa, al contrario, la ha vuelto invisible pues a pesar de su cercanía con los centros que detentan el poder en los Estados Unidos de América, Camden es ahora una ciudad minada por la pobreza, con una crísis económica y moral endémica y sus consecuencias, desempleo, tráfico de droga, alcoholismo, inseguridad.

A qué hora la miseria del mundo cayó en suelo americano y por qué cayó en Camden? 

Una vez pasadas las elecciones americanas, me he concentrado en los reportajes de Chris Hedges (Vermont, 1956) y Joe Sacco (Malta, 1960), recién traducidos al francés, que narran los estragos del capitalismo ultra liberal en zonas rurales y ciudades de Estados Unidos como ésta, que acabo de localizar en el mapa. 

“Jours de destruction. Jours de révolte” (1) (Días de destrucción. Días de rebelión), se destaca por una presentación esmerada, - la edición francesa en papel Munken Pure de 130 gm fue impresa en Italia -, pero los relatos son descarnados, sin que sus autores caigan en el miserabilismo ni en la falsa piedad. 

Chris Hedges, Premio Pulizter de Periodismo, y Joe Sacco, destacado dibujante caricaturista y reportero trotamundos, ambos con experiencia en corresponsalía de guerra en los Balcanes, Irak, Palestina, El Salvador, escogen cinco puntos de la geografía americana para explicarse en que consiste la miseria contemporánea. “Joe Sacco y yo decidimos recorrer los territorios americanos devastados por la explotación sin medida. Fuimos a regiones que han sido sacrificadas en el altar del lucro y del progreso económico”, escribe Hedges.

En Dakota del Sur, en Camden, Nueva Jersey, en Virginia Occidental o en el Estado de Florida, hombres y mujeres se deterioran y mueren de miseria, y con ellos la tierra, los animales, los paisajes rurales y urbanos. Los dos periodistas se dieron a la tarea de explorar el fondo de la crísis americana. De ahí salen las historias de pueblos que fueron autónomos y hoy son vestigios humanos. De ciudades que fueron prósperas y ahora parecen ruinas. 

Hedges deja hablar a los defensores del medio ambiente, de las minas de carbón a cielo abierto que están acabando con los Montes Apalaches en Virginia. Las reservas indígenas en Dakota han gestado seres dependientes, unos al servicio de grupos mafiosos, otros en manos de asociaciones caritativas o del gobierno federal. Los astilleros de Camden se fueron, las grandes industrias cerraron o fueron a buscar mano de obra explotada fuera de América, dejando a la ciudad en plena depresión.

Las primeras víctimas son como siempre los más frágiles en la escala social: indígenas, negros, hispanos, inmigrantes, blancos desempleados, ex obreros sin calificación, o jóvenes sin instrucción que jamás llegarán a formar parte del mercado laboral pues éste sencillamente está en vía de extinción. 

Los relatos de Hedges recuerdan que si bien a fines del siglo XIX se terminó con la etapa de exterminación de los pueblos amerindios aún rebeldes, (en el XIX también se mataron millones de búfalos, el sustento de los indígenas), en el siglo XX se consolidó su pauperización encerrándolos en reservas como la “Pine Ridge” para los Lakotas en Nebraska. 

“En Pine Ridge los únicos que prosperan son los cuatro expendios de licores que dejan ganancias de 4,5 millones de dólares anuales a sus propietarios. El 80% de los habitantes de Pine Ridge vive sumido en el alcohol”.

La eliminación sistemática de los más débiles en tierra americana, es el resultado del mismo programa que se ha aplicado en el mundo entero, con las consecuencias que conocemos : 

“El capitalismo oligárquico llegó a su auge con la revolución industrial. La conquista de Oeste y su corolario, el genocidio de los indígenas americanos, fue perpetrado en nombre del progreso y de la civilización occidental. Si bien el capitalismo designa un sistema económico, ante todo es una ideología que condiciona nuestra relación con el otro y con nuestro entorno natural. Esta doctrina defiende la idea de la regeneración de las sociedades y de las culturas a través de la violencia. El capitalismo exalta el culto del lucro y del enriquecimiento personal. El capitalismo salvaje considera al ser humano como una mercancía”; escribe Chris Hedges.

La miseria de Camden es el resultado de un programa de segregación bien calculado que no se quiere reconocer como tal. “El 90 % de sus habitantes son negros. Los blancos se fueron de la ciudad hacia barrios más “blancos” de Filadelfia cuando se acabó la industria. Con los blancos se fue el progreso”. 

Camden es hoy una ciudad con un alto índice de muertes, robos, económicamente está muerta, “ahí dice Hedges, sólo florece el comercio de la droga”.  

“La época de la segregación en los buses ya no existe pero la integración de la población negra nunca se dio. El movimiento por los derechos civiles obtuvo una victoria jurídica pero no fue una victoria económica. La violencia de la segregación ya no existe pero la violencia de la pobreza continúa. El Estado jamás destinó ayudas para erradicarlo. Cuando los blancos desertaron los centros de las ciudades se llevaron los empleos y los impuestos que éstos generaban. Con su ida hacían también saber su rechazo de enviar a sus hijos a las mismas escuelas de los niños negros. Los alcaldes se entregaron a élites de afroamericanos cómplices, cuya lealtad con su comunidad se reducía a un microcosmos corrompido. Como en cualquier colonia de Africa, el poder de los blancos se escondió detrás de personalidades negras”.

Difícil creer que Camden haya sido próspera y que los más importantes buques de guerra americanos utilizados durante la Segunda Guerra Mundial hayan sido construidos en sus muelles. La New York Shipbuilding Corporation en años de gloria, años 1940 y 1950 habría manejado una nómina de cuarenta mil empleados. Muchos eran polacos, italianos, irlandeses y afro-americanos. 

Enrico Caruso habría cantado una vez en uno de los famosos teatros de la Camden Broadway, hoy convertida en una avenida de edificios vetustos y al abandono. La RCA Victor, la disquera del perrito frente al gramófono, también nació, vivió y murió en Camden.

Sin embargo el estatuto más inferior en la escala social de Camden no estaría ocupado por los hombres y mujeres negros que duermen en la calle. Serían las prostitutas, dice Chris Hedges, la mayoría blancas, adictas a la heroína, que suelen verse deambular al borde de las autopistas. “Muchas llevan el virus del sida, la hepatitis C y duermen por lo general en apartamentos abandonados, sin agua, luz, ni calefacción”. 

Los poetas saben que en Camden vivió sus últimos años Walt Whitman, el más famoso y amado por ellos. Ahí está enterrado. Como en una tragedia, la ciudad que tanto amó el poeta se la disputan ahora dos tipos de pobladores : los depredadores y sus víctimas. En primera línea se cita la corrupción de sus dirigentes. El nombre de George Norcross viene con frecuencia en el reportaje de Chris Hedges para explicar la decadencia y el nepotismo de una élite que domina hoy en la ciudad de Camden. 

La corrupción corre por calles y avenidas. “Una vez la ciudad fue destruida, sus despojos fueron arrojados a los gallinazos. Sus muelles se convirtieron en basureros. En uno de ellos se ve ahora una cárcel, una fábrica de cemento y enormes montículos de chatarra que alcanzan el tamaño de un edificio”. La chatarra es la nueva sangre de la ciudad. El sueño americano se acaba en Camden.

Queda para cerrar este libro que es necesario leer, el ejemplo de los indignados del movimiento Occupy Wall Street en el Liberty Square de Nueva York : “Debemos aprender a vivir en la realidad, ese es el mensaje de los indignados”. Denunciar el abuso, la crueldad, la explotación. Oponerse a ellos y cambiar de modelo, volver los ojos hacia el planeta y parar su destrucción, esa es la revolución que nos espera.

Unas palabras de Lenin citadas por Chris Hedges, que por tanto no se declara leninista, simplemente un periodista que como Joe Sacco ha visto de cerca el espectro de la guerra paseándose por el mundo, pueden dar una luz a los Estados Unidos de América… antes que se declare la destrucción final : Imposible predecir el día que estallará la revolución ni cómo evolucionará. Esta tiene sus propias leyes, por lo demás misteriosas. Pero, cuando la revolución llega, nadie la puede parar. 

A bientôt
MH Escalante

(1) Jours de destruction. Jours de révolte. Chris Hedges et Joe Sacco. Editions Futuropolis. Imprimé chez LEGO, en Italie. Octobre 2012 ISBN 9 782754 8087 67

Por: Francaditalia

VOTOS: 12
Cómo le pareció esta publicación?
Su voto: Ninguno (12 votos)

Opiniones

6

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Comentarios

Francaditalia

Francaditalia

12 Noviembre de 2012
5:02 pm

Sus comentarios complementan esta nota, gracias a Arakataca por sus observaciones, su experiencia sobre el terreno se suma a los testimonios de Sacco y Hedges.

luifernd

luifernd

12 Noviembre de 2012
2:22 am

Amiga FRANCADITALIA, un diez (10) en geografía y un excelente en la manera de ubicarla y contarla.Felicidades!!!

Adri83

Adri83

11 Noviembre de 2012
11:38 pm

Estados Unidos = Esclavos Unidos... esclavos de la prepotencia, del orgullo y ahora de la decadencia.
Se aplaude la libertad de las naciones, pero lo confunden con libertinaje y degenero. Un pais donde se aprueba el consumo de marihuana "recreativamente" que otro destino puede tener...

jogafi

jogafi

11 Noviembre de 2012
10:34 pm

Franca, excelente nota.
Lastimoso que no solo el "sueño americano" ya no existe, como dice Connie, es una pesadilla.
Lo que parecían y parecen buenas obras de gobierno (gratuidad) el caso del Welfare, se ha convertido en un caldo de cultivo para el ocio, el vicio, la pereza y el parasitismo humano. No falta el "ingenuo, ignorante o desentendido" que dice: "vete para Estados Unidos"... (obvio sin "papeles" para convertirse en un fugitivo y perseguido)...
Si la degradación y degeneración de pueblos y ciudades enteras se está dando en "la potencia mundial" asusta pensar que sucede en otras naciones.
Saludo Cordial.

Aracataka

Aracataka

11 Noviembre de 2012
10:10 pm

..son pueblos fantasmas donde sus pobladores, si no se marcharon a tiempo, están sometidos a la mas infinita pobreza, soportados por las ayudas del gobierno, hoy dia es un estilo de vida que ha pasado ya a dos generaciones, gente que nació en el sistema de Welfare y los hijos de los hijos tambien, una forma de exterminio lenta pero segura...en Florida los problemas sociales no son menos, los Saminoles, una tribu de la región viven en su reservación en donde el gobierno les paga todo, no estudian, manejan los casinos, son adictos a la droga y el alcohol, igual ocurre en las barriadas hispanas o negras, ciudades imposibles de transitar en donde la pobreza es el comun denominador..el sueño americano no solo acabó en Camden..
..excelente nota! gracis por compartir!
.saludos!

Aracataka

Aracataka

11 Noviembre de 2012
9:54 pm

..gracias por la recomendación! buscaré el libro...quisiera comentarte que conocí esa ciudad cuando viví en Elizabeth NJ donde nacieron mis hijos, era como la gran mayoria de las pequeñas ciudades suburbanas una muy atractiva, con gran comercio y mucha actividad, hace unos seis años estuve recorriendo NJ y me quedé sorprendida del cambio tan negativo que ha tenido toda la región, despues del cierre de muchisimas factorias, entre otras las automobilisticas, la pobreza se ha adueñado de toda la región! el sueño americano hace tiempo, se volvió una pesadilla! desde hace mucho, cuando en lugar de oportunidad de trabajo se empezó a dar limosna a la gente, para suplir sus necesidades ante la carencia de fuentes de trabajo, todo empezó a desmoronarse! hoy muchos hermosos pueblos de la unión...