24 de Noviembre de 2014
23 Noviembre de 2012 | Recomendaciones | (Colombia)

Peculiaridades legales en nuestro país. El Anticresis en Nariño

Peculiaridades legales en nuestro país. El Anticresis en Nariño

“Donde existe una necesidad nace un derecho” – Evita Perón

Por  John Carlos Nieto C.

Dada la experiencia de permanecer por espacio de un año en tierras del Departamento de Nariño, más exactamente en la Ciudad de Pasto, es evidente que muchas de las costumbres, creencias, pensamientos, actuares, acento y recordación nacional, entre otras particularidades de idiosincrasia de esta región, son bastante peculiares y ajenas para la percepción del resto del País siendo muy propias de su esencia y sentido de pertenencia cultural y departamental, sin que estos hechos, los connoten como seres raros, pero si con características muy definidas y variadas, pues no en vano se dice que el Derecho nace en Bogotá y muere en Nariño.

Dentro de este prototipo de idiosincrasia, se relevan ciertamente varias características por región que evidencian y dan firmeza al sentir, que Colombia es una nación conformada por treinta y dos países dentro de uno solo, pues cada departamento impone sus características especiales sobre otras culturas y regiones al interior de la misma Colombia, conservando y destacando su cultura individual, considerando que quizá esta particularidad nos haya permitido sobrevivir durante tantas décadas como País, ante tantos embates sufridos como nación. Uno de los aspectos quid de este escrito, es la óptica legal como se perciben y ejecutan algunas figuras legales en esa región, que para nuestro País en general tienen una sola definición y óptica, me explico trayendo a colación y referencia, dentro de otros pensamientos legales, la figura legal del contrato de anticresis tal como se trata y aplica en Nariño y algunas otras regiones del Sur de Colombia y como la conocí en la Ciudad de Pasto, que sin ánimo de crítica, por el contrario generó a mi favor ganancias económicas u enriquecimiento cultural y profesional.

La figura legal del anticresis, tal como la trata el Código Civil Colombiano, en su Título XXXVIII, Artículos del 2458 al 2468, se define de manera literal, somera pero concreta en lo que de ella se explicita en el artículo 2458 concretamente como “ La anticresis es un contrato por el que se entrega al acreedor una finca raíz para que se pague con sus frutos”., indicando además en el artículo 2460 que “ El contrato de anticresis se perfecciona por la tradición del inmueble”.

Si ánimo de ahondar más en aspectos legales y puntuales de esta connotación legal como contrato, de manera puntual, la anticresis es aquella figura jurídica mediante la cual un deudor paga a su acreedor una deuda – preexistente -, con los frutos o rentas e intereses – en caso de no ser suficientes las rentas producidas y recibidas - que un bien de su propiedad o no, produzca, mientras el propietario de tal inmueble consienta este acuerdo, debiéndose perfeccionar dicho contrato con la tradición del inmueble, es decir el traspaso del título de dominio de tal bien al beneficiado, por el tiempo acordado entre las partes para el pago de la obligación, luego de lo cual deberá restituirlo a su propietario, sin que este en ningún momento hubiese perdido su calidad frente al inmueble, ni al beneficiario de la anticresis. Tiene algunas similitudes con el arrendamiento.

La precedente definición personal – salvo mejor concepto -, en esencia es la connotación jurídica de esta figura a nivel de nuestro derecho Colombiano y en similar concordancia con otros países Suramericanos en los que se conoce esta concepción legal, pero para el caso del Departamento de Nariño, existen algunas características en la región que varían ostensiblemente ese acuerdo de voluntades entre las partes, de lo que allí se denomina Anticresis, siendo este y para los habitantes del departamento, un acuerdo por medio del cual se obtienen beneficios mutuos – teniendo la facilidad de inversión y ganancia sobre el dinero recibido -, se subsanan necesidades económicas y se restituyen los bines y activos a la terminación del contrato de acuerdo a lo pactado, la figura funciona así.

Verbi gracia, una persona propietaria de un inmueble, local comercial, apartamento, casa, etc, que requiera una suma de dinero, da u ofrece su bien en anticresis, por un valor x, por un tiempo x, a quien tenga ese dinero necesitado, quien recibe el bien y entrega la suma acordada en beneficio de ese que se denominará Acreedor anticrético frente a ese deudor anticrético que es quien adeuda en este caso el dinero, El bien se puede aprovechar para vivienda sin pagar canon de arrendamiento o subarrendándolo, o si es local comercial arrendarlo y ese dinero percibido como fruto se compensaría como los intereses prestados por ese dinero entregado a cambio del bien recibido en posesión -porque se reconoce dueño-, durante el tiempo acordado, termino vencido después del cual si no se prorroga la voluntad de continuar con el contrato, una parte, el deudor anticrético restituye el dinero recibido y el acreedor anticrético entrega el inmueble, retrotrayendo la situación jurídica a su punto inicial, es como la condición resolutoria que envuelve todo contrato.

Es de pronto lo que denominaría un préstamo con prenda de garantía, mediando lógicamente beneficios mutuos, sobre no, una obligación preexistente, sino creada, hecho que es el cual considero es el aspecto en el que se centra el meollo de la figura legal Nariñense aludida y la particularidad en que se diferencia de la anticresis referida por nuestro Código Civil.

El punto es que quien recibe el dinero tenga como invertirlo durante el plazo acordado para que le genere ganancias, pues al final del acuerdo debe restituir la suma total recibida a cambio de su bien, y quien recibe el bien, lo disfrute habitando en él, si es un apartamento, sin pagar arrendamiento, pues hizo una especie de pago adelantado, o si es un local lo ceda en arrendamiento a otra persona, facultad que debe quedar definida en el acuerdo, o en el instale un negocio para sí y su beneficio que le genere ganancias hasta tanto reciba la restitución total del dinero y deba entregar el bien en posesión.

Espero haber sido explícito y haberme hecho entender, respecto de la diferencias sobre esta figura tal como se aplica en Nariño y como la connota legalmente nuestro Código Civil.

Saludos

El presente artículo contiene frases o imágenes tomadas de internet de páginas como :

frasesypensamientos.com.ar
fondoculturanarino.blogspot.com
gerencie.com
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Por: JOHN CARLOS NIETO COTRINO/

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