24 de Abril de 2014
23 Noviembre de 2012 | Recomendaciones | (Colombia)

"Renovación urbana... o entuertos"

Foto:Oscar Serpa Reyes
Oscar Serpa Reyes
Mansión de la Familia Domínguez. Plazuela de armas de Soledad Imagen asociada
Mansión de la Familia Domínguez.
Plazuela de armas de Soledad
Imagen asociada

“RENOVACION URBANA… Ó ENTUERTOS”

La Unión temporal Plazas y Parques (P y P) tienen como función contractual específica, el diseño, la construcción y el mantenimiento de todos los sitios públicos emblemáticos, como también la construcción de los centros de integración comunitaria de los diferentes Municipios que conforman el Departamento del Atlántico, así lo estipula el objeto de la licitación pública JSPSC LP No.007-2010, con un plazo de ejecución de seis años. Su escogencia como ente encargado de construirlos, recuperarlos y administrarlos en la licitación llevada a cabo, se sustenta en el 3% más IVA, que se le restará al recaudo total de la tasa de servicios públicos y seguridad ciudadana, cuyo valor estipulado en el contrato a pagar asciende inicialmente a $24.949.372.708 millones de pesos que serán cancelados a la Unión Temporal conforme a las autorizaciones dadas por la honorable Asamblea Departamental, incluyendo los $600.000.000 millones de pesos considerados por la gobernación, correspondiente al cálculo estimado al primer año del contrato firmado, para recuperar los lugares públicos del Departamento, hoy abandonados e invadidos en el menor de los casos por los desplazados de la violencia y el crimen.

El inicio de la intervención constructiva de la Unión Temporal P y P no ha sido la más “afortunada” en algunos Municipios del departamento, caso específico, Barranquilla con la Plaza de la Paz, y Soledad con la Plaza de Armas, sus diseños al igual que la forma técnica de construirlos le han traído múltiples contratiempos a la unión temporal con la ciudadanía en general, que sienten que la propuesta de diseño e intención de recuperación no colma sus expectativas de goce, consumo y apropiación.

Las escenas de protestas expresadas por la sociedad civil, en plantones y pancartas de todo tipo con expresivos reclamos en ambas Ciudades, por los trabajos realizados en el diseño y la construcción de las obras, antes que recibir beneficios, violentan los conceptos históricos intangibles guardados en la memoria oral de sus raizales, de igual forma las normas vigentes para la discapacidad, el estándar mundial del espacio público para cada ciudadano, así como, uno de los tres principios fundamentales contenidos en la Ley 388 de 1997 que hace referencia a la predominancia del bien general sobre el particular, suscitan inquietudes de inconformismo, que han generado enfrentamientos conceptuales interminables e inocuos, de los gremios profesionales de la Arquitectura e Ingeniería, del comercio y ciudadanos en general en ambas ciudades, que por no tener elaborados los diferentes Planes Parciales recomendados en sus respectivos POT, han permitido el acceso de los “entuertos” generadores de conflicto, a realizarse en el Departamento sin el más mínimo de recato ético por parte del representante del gobierno nacional, en las políticas públicas diseñadas para la sub región.

De acuerdo al Decreto ley 2181 del año 2006 define los Planes Parciales como : “el instrumento mediante el cual se desarrollan y complementan las disposiciones de los planes de ordenamiento territorial, para áreas determinadas del suelo urbano y para las áreas incluidas en el suelo de expansión urbana, además de las que deban desarrollarse mediante unidades de actuación urbanística, macro proyectos u otras operaciones urbanas especiales, de acuerdo con las autorizaciones emanadas de las normas urbanísticas generales, en los términos previstos en la Ley 388 de 1997. Mediante el plan parcial se establece el aprovechamiento de los espacios privados, con la asignación de sus usos específicos, intensidades de uso y edificabilidad, así como las obligaciones de cesión y construcción y dotación de equipamientos, espacios y servicios públicos, que permitirán la ejecución asociada de los proyectos específicos de urbanización y construcción de los terrenos incluidos en su ámbito de planificación”.

Es así como el capítulo II del contenido estructural del POT de Soledad, considera los siguientes Planes Parciales a desarrollar, para la recuperación urbana del ente Municipal y convertirnos en una localidad más competitiva y sostenible si hacemos énfasis en la utilización optima del suelo urbano principalmente en: la zona del mercado público de la ciudad, el desarrollo urbano diversificado de la ribera del rio Magdalena con predominio de usos portuarios e industriales, la Renovación urbana y redesarrollo del sector central de la ciudad, la protección y reserva ecológica de la ciénaga de Mesolandia, más el mejoramiento integral de las zonas del suroeste, villa soledad y sus alrededores. Me pregunto: ¿Cuál de estos planes parciales señalados anteriormente, han sido elaborados por las administraciones de turno desde el año 2.002 cuando se aprobó el POT?

Esta desidia gubernamental en la elaboración y gestión de los planes parciales, nos demuestra el poco interés por la ciudad y su desarrollo urbano, rural y ambiental, en normas locales especiales, que regulen el ordenamiento territorial de la ciudad a través de actuaciones urbanísticas como las señaladas anteriormente, lo que es caldo de cultivo y consumo, para los agentes depredadores externos más próximo como la Gobernación del Atlántico, El área Metropolitana de Barranquilla, y la Corporación Regional del Atlántico, quienes asumen supuestamente la “responsabilidad” social, que les compete a las autoridades locales, asumiendo estos entes de supuesto acompañamiento, actitudes penosamente avestruces, ante la “ausencia” de un norte no implementado en el POT de nuestra ciudad, direccionando así la brújula de nuestro desarrollo hacia un sur de componendas en forma descarada y perversa, que limitan nuestro crecimiento y sostenibilidad como unidad territorial, norte que no ha sido implementado como debe ser, y nos desconfigura un sueño “compartido” y suelto de madre, reglamentado por la corporación edilicia de la Ciudad sin ningún tipo de control político, permitiendo a los especuladores del mal producto, imponer su “voluntad de poder “ muy sospechosamente en tierras, aparentemente de “sordos y ciegos”.

Ante los innumerables problemas de tipo social, económico, cultural, ambiental y urbano, la ciudad requiere un inicio de recuperación a como dé lugar, y que mejor opción de solución, a uno de sus diversos problemas, que intervenir mediante una cirugía urbana de alta complejidad, el corazón enfermo de la ciudad, a través de un plan de Renovación Urbana, contemplado en el imaginario colectivo de nuestro POT, sumido en catalepsia profunda, próxima a cumplir 12 años sin ningún tratamiento de acupuntura urbana, cuyo tratamiento de iniciarse en forma inmediata y concienzudamente, con toda seguridad mejoraría implacablemente y con mucho argumento, conflictos de movilidad, densidades residenciales, soterramiento de infraestructura de servicios públicos, espacios públicos, zonas verdes, salubridad, educación, zonas de alto riego, zonas de comercio de uso principal y complementarios, recuperación total del zócalo del Centro Histórico, dinámica urbana, alturas edificables, planes especiales de manejo y protección de edificaciones con valor históricos, empleo, convivencia, etc.

No podemos permitir, los actores de la ciudad en su conjunto, seguir siendo el objeto codiciado de los destructores de ciudad y sus entuertos personales, llevamos prácticamente dos años en la restauración del Museo Bolivariano, más de un año en la recuperación de la Plaza de armas de Soledad, hechos constructivos significativos que denotan la total falta de seriedad para asumirlos correctamente, ante la ausencia de contenidos expresado en líneas gruesas que orienten a los planes parciales propuestos, que tanto le hacen falta a nuestra ciudad. Ojala y los próximos “entuertos” por recuperar en la ciudad como la Mansión Domínguez, y la Iglesia San Antonio de Padua, Monumento Nacional, no estén en la mira de los depredadores seductores, que todo lo vuelven conflicto y violencia. Peter Marshall auguro esta realidad de apuño presente en nuestra ciudad, cuando afirmó lapidariamente: “una ciudad diferente, no puede ser construida por personas indiferentes”…

www.oscarcamiloserpareyes.blogspot.com - www.wix.com/arquitecturaycolor/3

Por: Oscar Camilo Serpa Reyes/

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Comentarios

luisalejandrodiaz

luisalejandrodiaz

24 Noviembre de 2012
11:43 am

Si por su región llueve por aguí también. Esperemos que se cumplan.

Oscar Camilo

Oscar Camilo

26 Noviembre de 2012
6:49 pm

Luis fernando, este hecho que relato parece local pero es de un "orden" global, basta con abrir las paginas del internet sobre problematicas urbanas, y te encontrarás con situaciones similares. un placer saludarte y desearte una feliz navidad que se avecina para ti y los tuyos.