21 de Agosto de 2014
4 Enero de 2013 | Recomendaciones | (Colombia)

"¿Está loco Patarroyo?": El implacable mundo de la realidad

"¿Está loco Patarroyo?": El implacable mundo de la realidad
Foto:emol.com

Revisando en la hemeroteca del Centro Interactivo me encuentro con un artículo revelador, fechado el sábado 24 de febrero del 2001, publicado en el diario El Tiempo, que reza en su título: ¿Esta loco Patarroyo?, escrito por Pilar del Río, esposa del premio Nobel José Saramago y traductora de sus obras al español, que me coloca a reflexionar sobre como la “realidad” muchas veces es desconocida frente a un ilusionismo castrante, una influencia idealista y una moralidad introducida en las conciencias por la religión a la fuerza, mediante el sentido de culpabilidad, que adormece las firmes decisiones prácticas y lógicas que a diario debemos de sortear para asegurar nuestro normal equilibrio de bienestar en todos sus factores. Tal vez este equivocado, pero, dejo a ustedes que juzguen el presente transcrito polipasto como carga reflexiva, en el que, posiblemente estamos infectados todos los colombianos.

El precio de la generosidad

“Loco, de poco juicio, disparatado, imprudente. Pues sí: Patarroyo ha demostrado que tiene poco juicio, que es una persona disparatada e imprudente. Que no sabe guiarse por la vida y que no conoce a sus semejantes ni las leyes que dominan y rigen la vida de sus semejantes. Esta temeridad lo ha conducido a la ruina. (Acaban de embargarle los instrumentos de su laboratorio) y lo que es peor, millones de personas morirán porque ninguna multinacional esta interesada en distribuir vacunas por la que no obtendrá pingues beneficios. Así de claro y así de alto.

Patarroyo donó la patente de su vacuna a la Organización Mundial de la Salud (OMS) con el propósito de que llegara a todos los rincones del planeta. Por eso ha recibido boicot y descredito. Estoy segura de que muchas personas que lean este artículo pensarán que Patarroyo es un payaso, un oportunista o un chiflado: para que una idea cale en la opinión pública basta con repetirla muchas veces y la campaña de desprestigio a que ha sido sometido Patarroyo por la influyente y poderosa industria farmacéutica ha conseguido sembrar la duda hasta en las personas menos predispuestas a comulgar con ruedas de molino.

Otro gallo le hubiera cantado a Patarroyo si hubiera vendido a una multinacional su patente. Ahora estaría navegando en su yate con Craig Venter, uno de los padres del genoma humano y socio mayoritario de la empresa genética Celera Genomics, fuente de avances científicos y también de dividendos, porque es más rentable invertir en un futuro mejor para los ricos del Primer Mundo que intervenir en el presente de los pobres.

El derecho a la salud de todas las personas esta muy bien para declaraciones y políticas solemnes, pero no cuando en la sociedad actual, regida por esta ley inexorable que es la ley del mercado. Quien paga, tiene; quien no, lo sentimos: ni la industria ni los Estados somos asociaciones benéficas, unos y otros tenemos nuestros intereses y nuestras responsabilidades; la caridad bien entendida empieza por uno mismo, y no vamos a malgastar nuestros recursos en personas que sucumben ante la malaria o la tuberculosis, o en países tan desgraciados que no saben ni organizar sus propias defensas sanitarias.

Y así vamos: la pasada semana, la ONG británica Oxfan denunció que más de once millones de personas mueren anualmente en el Tercer Mundo por falta de vacunas y medicamentos que las multinacionales y los países ricos poseen. Estos laboratorios, amparados en tal ley del mercado, no sólo no abaratan sus productos cuando van a ser destinados a combatir problemas en países subdesarrollados, es que condenan a quienes tengan la veleidad de pensar con visos humanitarios.

Así actuaron con Patarroyo o con el laboratorio Indio Cipla, al que el gigante farmacéutico Glaxo Wellcome a denunciado por vender copias de su tratamiento antisida a bajo precio a Ghana. Y estas denuncias tienen consecuencias: las empresas que se atrevan a fabricar medicamentos genéricos saltándose las leyes de patentes, sufrirán sanciones comerciales de Estados Unidos y la presión comparativa de las multinacionales.

Que luego, y para deducir de sus impuestos, donarán al tercer mundo, con mucho aparato informativo, algunas muestras de sobra – y a veces caducas – Con esta limosna pretenden ganar el cielo y las simpatías de la Tierra.”

…Y la realidad sigue su curso con oscura capa y antifaz, entre los vericuetos sombríos, esperando sorprendernos entre el miedo y el asombro al cruzar cualquier esquina, la cual, ¿nunca debimos de cruzar?, dejando las huellas, solamente las huellas marcadas de nuestro sino…

Por: CARLOS ALBERTO PINO RIVERA/

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Comentarios

ladypapa

ladypapa

6 Enero de 2013
4:04 am

Si, las multinacionales farmacéuticas hacen y deshacen a su antojo y los que no se suben a su carro de vanidades, tienen que exiliarse en el Amazonas y trabajar con las uñas. Linda humanidad esta.

eugenio miltorres

eugenio miltorres

4 Enero de 2013
6:58 pm

Los actos de generosidad siempre son mal vistos sobre todo por los que son truñuños de corazon

ESCRIBANO13

ESCRIBANO13

4 Enero de 2013
8:39 pm

Gracias por su aporte EugenioMilTorres. Así anda el mundo...

antonin

antonin

4 Enero de 2013
3:03 pm

A traves de los tiempos el pez grande se quiere alimentar de los pequenos,preferiblemente en las aguas turbias de la inmoralidad y la inescrupulosidad.
El mundo se mueve en base del capitalismo criminal que dispara balas de cinismo y descriminaciòn aberrante.
El gesto del doctor Patarroyo es mas elocuente que miles de elucubraciones malèvolas que tratan de torpedear las buenas acciones de gentes de buen corazòn como èl.
El dinero es un estado de animo que fluctua en el vaiven de las pasiones desmedidas de la ambiciòn y las buenas obras... el doctor Patarroyo optò por esto ultimo,y eso es lo que exaltaran los corazones de aquellos que valoramos estos gestos
Escribano,feliz ano

ESCRIBANO13

ESCRIBANO13

4 Enero de 2013
8:44 pm

Dicen que el mundo marcha como debiera...
Igualmente, Feliz año Antonin, y gracias por su aporte

osgir

osgir

4 Enero de 2013
2:56 pm

Buena esta vaina, carajo.

ESCRIBANO13

ESCRIBANO13

4 Enero de 2013
8:38 pm

Me alegra que le haya gustado