01 de Noviembre de 2014
20 Enero de 2013 | Recomendaciones | (Colombia)

¡Comienza la jornada escolar!

¡Comienza la jornada escolar!
Foto:supescprim004.blogspot.com

Sea bienvenida la inigualable experiencia del maravilloso mundo escolar, que muchos niños, niñas y jóvenes de norte a sur y de oriente a occidente se aprestan a dar comienzo en la nueva o prolongada jornada educativa en nuestro país, en los diferentes espacios de participación, dándose inicio a las clases y jornadas en los colegios de nuestras ciudades, campos y veredas, y rienda suelta a las expectativas personales y académicas de las nuevas generaciones, en búsqueda de un futuro mejor para nuestra Colombia, deseosos de seguir soñando con un nuevo amanecer y fieles constructores de nuestro destino.

La grata experiencia escolar marca indeleblemente una época de ímpetu, desarrollo individual y expectativas de descubrimiento y cambio, independencia y sueños, que poco a poco se van cristalizando en nuestra cosmovisión personal y social, logrando así, integrarnos en el grueso de nuestros diferentes estamentos en beneficio de nuestra comunidad de muchas formas y maneras, en la búsqueda del progreso sostenido que nos caracteriza, y el desarrollo mancomunado que nos asiste.

La educación es de primordial importancia para toda la sociedad en su conjunto, creando y asentando los principios y leyes necesarios que nos rigen para vivir en armonía, entendimiento y progreso, mediante la búsqueda del desarrollo personal, la formación de criterios, la capacidad de asociación y la integración con nuestros fines de cara al mundo y el consecuente desarrollo de todo el conglomerado, entre personas de diferentes pareceres, sentires y vivires. Es aquello, que nos capacita mediante el entendimiento, la sana armonía y la integración necesaria como sujetos políticos al desarrollo unisono en la construcción de nuestros fines y la consecuente armonía comunitaria.

Todo se resume en lograr – paso a paso – descubrir y resolver los tópicos que nos plantea nuestra propia existencia y los mecanismos acordes a nuestra propia integración social. El ¿qué? ¿Por qué? ¿Cuándo?, ¿Dónde? ¿Con qué? y ¿Para qué?, se entremezclan constantemente y nos acompañan a lo largo de toda nuestra experiencia vivencial, con un solo propósito: Ser en el Mundo.

Sean bienvenidos los más pequeños que inician sus vidas de cara al descubrimiento maravilloso de un nuevo mundo lleno de novedades inigualables y juegos constructivos. Los más frágiles e indefensos dentro de un mundo convulsionado, que requieren toda nuestra capacidad y atención en proporcionarles los elementos de integración social y reconocimiento personal, y el desarrollo de las características necesarias de acogida, amor afecto y acompañamiento; asegurando así, con nuestra actitud, el desarrollo de un individuo sano, consecuente, responsable, comprensivo y tolerable, acogedor de las leyes – no por imposición – sino por convencimiento en beneficio de su integridad y la integridad de los demás que le asegurara la suya propia. Su desarrollo cognitivo y cognoscitivo propio de la enseñanza-aprendizaje que le compete, consecuente con sus necesidades, ha de estar enfocada en ver sus potencialidades y desarrollarlas, sus falacias y corregirlas con pedagógica orientación y sus logros para alabarlos, apoyarlos y encausarlos para que se transformen en multiplicadores en potencia en la búsqueda de un mejor nivel de vida y un ciudadano integro en su proceder como respuesta a lo aportado dentro de un sistema educativo integral.

Bienvenidos los niños y las niñas que han terminado su jardín y preescolar y se aprestan a dar inicio a los primeros años primarios, en cuyo seno se comienzan a internalizar los valores, la integración, la tolerancia, el desarrollo de sus habilidades físicas, intelectuales, morales y espirituales, y se van formando los alcances de la integración y comprensión social en la cual se encuentran abocados a transformar. Igualmente, los códigos de convivencia de vital importancia descubriendo así, su trascendental posición dentro del mismo, de mano en el consecuente desarrollo y ajuste de su equilibrio emocional y afectivo en función del cual, los educadores idóneos han de acompañar en este enfoque de gran importancia para sus vidas.

Bienvenidos igualmente, los muchachos y muchachas, jóvenes que al inicio de su formación secundaria o al finalizar de la misma, esperan ser reconocidos por los miembros activos de la sociedad en merecida consideración de parte de sus padres y tutores que deben de aportar, antes que nada comprensión, entendimiento y respeto a su sagrada individualidad, en ayuda necesaria para lograr que transcurra sin atenuantes su incomprensible y difícil paso por su adolescencia, logrando su encauce en la realización de mejores seres humanos, felices, autónomos, responsables y competitivos que tanto necesita nuestra sociedad. Y al igual, que su formación anclada en el conocimiento, redunde en el desarrollo de sus habilidades y el descubrimiento de sus cualidades, saberes y entenderes, en proyección para ir estructurando nuestros nuevos profesionales y servidores dentro del anclaje productivo en pos del desarrollo de nuestra comunidad.

Y finalmente - para dar inicio a las clases - Bienvenidos sean los educadores, idóneos formadores, baluartes y estandartes, imagen y ejemplo del buen aprendizaje, comportamiento y conocimiento, proyectando su entereza profesional, como efectivos portadores vivientes de comprensión, afectación y realización de las nuevas generaciones. Que han de ser la luz y candelabro – al mismo tiempo - que guiarán con seguridad el rescate de nuestros valores.

Y, todos – por favor –

saquen sus cuadernos, que damos inicio a las clases en un momento

Anoten:

 

Coge las dos punticas del cordón,

a cada lado,

y luego con mucho cuidado

las entrelaza

sin ajustarlas demasiado.

 

Sin mucho afán

y con un silbido,

o tarareo emocionado,

al cordón de la derecha

le forma una cabecita,

lanzándolo por debajo

de la otra culebrita.

 

Sin quitar el dedo amarrado

por la cuerda aprisionado,

agachadita y sin tropiezos

bamboléala con cuidado

del otro cordón

del extremo sujetado

 

Y dicho y hecho,

después de liberado,

el susodicho dedo aprisionado,

por la cuerdita bien ajustado,

podrás introducir

por ahí la mentada culebrita.

del cordón de la izquierda

con seguridad confiadita.

 

Luego coge la mochila,

y con calzado bien lustrado

amarradito y apretado

corre feliz y rapidito hacia la escuela.

¡Mi amor!, ¡Mi buen hijito!,

orgulloso de haber comenzado

a ser GRANDE

y formadito.

 

Por: CARLOS ALBERTO PINO RIVERA/

Cómo le pareció esta publicación?
Su voto: Ninguno (1 voto)

Opiniones

2

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí

Comentarios

osgir

osgir

21 Enero de 2013
5:26 am

El 60% de escolares del país se raja en compresión de lectura
Por: REDACCIÓN VIDA DE HOY | 10:01 p.m. | 20 de Enero del 2013. EL TIEMPO.

osgir

osgir

20 Enero de 2013
5:09 pm

Pobrecillos los muchachos
educados por los cafres
el aprender de los muchos
no sirve ni "pa" desastre.