25 de Noviembre de 2014
30 Enero de 2013 | Recomendaciones | (Colombia)

Elucubraciones en torno a las propinas

Elucubraciones en torno a las propinas
Foto:Google

El reconocimiento que se hace por la atención que se brinda en la prestación de un determinado servicio, conocido mundialmente como la propina, no deja de generar elucubraciones internas al momento de desembolsar esa pequeña o gran cantidad de dinero; para muchos dar propina genera internamente un encontrón de sentimientos. ¿Doy o no doy?

Los tacaños, los amplios y los frugales, nos debatimos en el ¿Por qué? ¿Cómo? ¿Cuánto? ¿Dónde?

Recuerdo que antes se hablaba de propina en aquellas instancias super- lujosas, en donde aquel caballero, exhibía su poderío dando una buena cantidad de dinero como propina, era por qué no decirlo una táctica de conquista, no había nada más interesante que ver a un hombre que no se inmutaba pagando la propina.

Pero a medida que la propina fue bajando de estrato y los caballeros fueron escaseando, y poco a poco las mujeres nos fuimos convirtiendo en el nicho de esa modalidad legalmente voluntaria pero socialmente obligatoria, me he dado cuenta que la propina se convirtió en toda una Institución.

La otra vez almorcé con un corrientazo de $ 3.500, era una cazuela pequeña de frijol con una arepita y una limonada, el sitio era agradable, de pronto el mesero me dejó un papelito con una carita feliz dibujada con un esfero, y en el cual esa carita feliz, me decía “La propina es voluntaria”, internamente me pregunte por un plato de $ 3.500, ¿cuánto tengo que dejar de propina?

Otro día, entre a un salón de belleza normal, un cepillado normal de $ 7.000, y mientras me cepillaban, observe, que justo frente al espejo, había un letrero que decía “Tu propina es mi navidad” y había un Buda grandecito que hacía el papel de alcancía.

La propina no es obligatoria, pero vaya y no se pague, a veces observo como el buen servicio que debería ser lo normal porque recordemos que uno paga el servicio, se enfoca en muchas ocasiones a obtener la propina, y creo que a veces se les va la mano.

En algunos establecimientos la propina, se incluye en la factura y solo después se le pregunta al cliente si quiere pagarla, y ya uno al frente del mesero, con sus ojitos tan tiernos. ¿Quién va a decir que no? Y si va con novia o con novio, peor. Qué pensarán “Si no paga la propina, como será de esposo (a)”. Legalmente es voluntaria, pero socialmente se está tornado obligatoria.

No estoy en contra de las propinas, pero en ocasiones, es lo más importante, como si con eso se pagará el servicio ¿Entonces uno qué paga con la cuenta principal? En ese valor deben estar incluidos los costos, gastos y sobrecostos del servicio.

La mayoría de acciones que se basan en la recolección del pesito en pesito, son grandes negocios, se manejan sumas millonarias, y nadie está diciendo que sea malo, pero no debería presionarse ni manipularse socialmente a los clientes, no todos querrán dar propina, y eso es respetable.

Reitero no estoy en contra de las propinas, pero el buen servicio, la atención, la calidad, va incluida en el precio principal, si el cliente paga propinas perfecto, pero éste no debería ser presionado ni siquiera sutilmente para el pago de éstas, lo importante es que entró al establecimiento y pagó un servicio, lo demás es totalmente voluntario en el más amplio sentido de la palabra.

Por: Sandra Mercedes

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Comentarios

ladypapa

ladypapa

3 Febrero de 2013
5:29 am

Ese es uno de los peores inventos de nuestro circo de mundo, con que se les pagara un salario digno a todos los empleados que ofrecen un servicio, ya sea en restaurantes, salones de belleza, modistas, etc, bastaría.
Ellos ganarían lo que merecen por su servicio y los clientes se limitarían a disfrutar de esos servicios. Así de claro y así de simple.

criticoncolombiano

criticoncolombiano

30 Enero de 2013
7:41 pm

Que buenas propinas se veían en los ochenta y parte de los noventa entregadas sin remilgos por los señores narcos en agradecimiento a un servicio brindado y altamente aquilatados por ellos...muchos meseros, chef, maitres construyeron sus casas a punta de propinas.

jogafi

jogafi

30 Enero de 2013
6:10 pm

Cierto Sandra, cuando acudimos a un establecimiento se espera que nos atiendan de la mejor forma, no solo con la expectativa de la propina, obviamente es mejor pagarla, pero en ocasiones algunos establecimientos abusan.
Saludo cordial.

luisalejandrodiaz

luisalejandrodiaz

30 Enero de 2013
6:01 pm

Entendido es que la propina se queda con el dueño y despues en quincena o mes les da un porcenteje de estas. El dueño queda con secenta por ciento. Por lo tanto el empleado que nos brinda asistencia pide algo por la atención.

antonin

antonin

30 Enero de 2013
4:04 pm

Muy buena nota.
Otro dìa me reencontrè con una antigua compañera de colegio que tenia muchìsimo tiempo que no veìa. En nuestros tiempos de colegio habìamos tenido un affaire.
La invitè a un lujoso restaurante y para descrestar pedì los platos mas exquisitos y por consiguiente mas caros y otras cositas incluidas.
El mesero era conocido mio y al terminar de consumir las viandas,le hice un guiño picaresco al mesero y para seguir descrestando a mi amiga, de propina le di cien mil pesos del alma al mesero amigo.
LLeve a mi amiga a un lugar,con el compromiso de volver a reencontrarnos unas horas despuès.
Di la vuelta presuroso hacia el restaurante y le reclamè los cien mil pesos al mesero amigo... Saco cincuenta mil y me dijo:50/50.
-Hey,hey ven acà,los cien mil son mios
-Nanay cucas... y se fue

osgir

osgir

30 Enero de 2013
7:30 pm

Y nanay de cucas?