Recomendaciones - Mi responsabilidad en la producción de televisión de calidad | soyperiodista.com
19 de Mayo de 2013
29 Mayo de 2010 | Recomendaciones | Bucaramanga (Colombia)

Mi responsabilidad en la producción de televisión de calidad

Mi responsabilidad en la producción de televisión de calidad
Foto:Imagen tomada de www.wordpress.com

Por Giancarlo Luna Muñoz

Parece ser que la responsabilidad fundamental de la televisión en Colombia por parte de directores, realizadores y productores audiovisuales se ha limitado al mero entretenimiento, aduciendo a ello los fenómenos de gran audiencia de las “narco-novelas” y “realities”; quizás porque olvidaron las otras funciones de la televisión en Colombia: la de informar, orientar y educar.

Es interesante que todo lo que vemos por televisión sea lo que la gente le gusta y quiere ver, y muchos de éstos programas o novelas se han quedado durante varios años en la franja Prime-time bajo los mismos temas de violencia, guerra, dinero fácil, narcotráfico, capos, sapos, tetas y prepagos.

Entonces viene la pregunta: ¿Qué piensa un televidente común y corriente, que cada noche al llegar de su trabajo, enciende su televisor y elije primero una novela que un programa de opinión o documental?. Los realizadores y productores apuntan a la misma razón: un programa se mantiene vigente porque vende, porque sin importar su contenido atrae audiencias, y eso es precisamente lo que buscan los grandes canales de televisión privada, generar dividendos económicos y sacar mayor provecho de ello.

En países europeos, la televisión pública como privada mantiene un equilibrio en la realización de sus programas y lo mejor, que no está saturada bajo la monotematicidad de sus producciones. El poder del televidente está entonces en que sea un ciudadano participante y activo de las disposiciones legales que se presentan para que apruebe o desapruebe dichos programas, y que en nuestro país, los defensores de los televidentes llegan a suplir.

Pero surge otro dilema, estos defensores de los intereses de los televidentes están en muchos casos subordinados a los intereses de quienes los contratan: el canal. Pero en nuestra realidad colombiana, los televidentes demandan de nuevos productos, que sean novedosos, de buena calidad, que genere competencias ciudadanas, algo que parece no tener en cuenta los directivos de los canales y quienes lo financian.

En otros casos, en Colombia se han presentado iniciativas por parte de organizaciones e instituciones en pro de una buena televisión pública y privada, motivando a la gente a apagar su televisor en ciertos programas que generan mas violencia, pero que no han tenido eco en el público televidente porque a pesar de vislumbrar crudas realidades colombianas, es lo que mas gusta, o como mencionan algunos, lo único que hay para ver.

Si bien los canales públicos aportan a una televisión participativa, cultural y educativa, no siguen siendo suficientes con el bajo presupuesto que manejan sus producciones. Casos como el de Señal Colombia, dan cuenta de nuevas y mejores formas de hacer televisión, por personas jóvenes, innovadoras, pero que siguen siendo opacadas por los canales comerciales, un emporio que seguirá creciendo por la masa televidente que considero no encuentra mayores razones para ver una televisión más educativa y cultural.

Desde el punto de vista social, la televisión es la visualización en pantalla de la realidad cotidiana y de las situaciones particulares que vive un colombiano de a pie.Vemos que la gran mayoría de los televidentes de las novelas actuales asume un papel o se identifica con algunos de sus personajes, lo que hace que indirectamente la sociedad valide o asuma ciertas actitudes, comportamientos y costumbres como ‘buenas’ cuando en realidad no lo son. No es que sea malo presentar dichas realidades, sino que se sature a los televidentes con las mismas producciones, desconociendo que también existe un público que demanda programas de investigación, de participación ciudadana o periodismo documental.

No se puede luchar contra los grandes, sino hasta que todos como colectivo tengamos acciones concretas frente a un programa. Y no es para mas, muchas de las novelas que se presentaron hace unos meses con gran expectativa, no duraron mucho tiempo al aire, simplemente porque la gente no las veía, lo que hizo que su raiting fuera bajo y las sacaran en dos semanas, aún cuando ya habían producido varios capítulos.

Queda entonces la tarea y responsabilidad del televidente, de ser más críticos y orientadores de los programas que ven los más pequeños, al igual que expresar las inconformidades a los directores y productores, ahora mucho más fácil que antes mediante el Internet.

Foto: Imagen tomada de worpress.com

Por: Giancarlo Luna/

Cómo le pareció esta publicación?
Su voto: Ninguno (1 voto)

Opiniones

0

Este es un espacio para la construcción de ideas y la generación de opinión. Este espacio busca crear un foro constructivo de convivencia y reflexión, no un escenario de ataques al pensamiento contrario.

Para opinar en esta nota usted debe ser un usuario registrado. Regístrese o ingrese aquí