



"El amor no se manifiesta en el deseo de acostarse con alguien, sino en el deseo de dormir junto a alguien" (Milan Kundera)
La educación sexual no solo se trata como se dice popularmente de "dar las gracias, luego de terminado el acto sexual", el aprendizaje en este complejo campo del ser humano desde los inicios tempranos de su vida, implica la gran responsabilidad de la aprehensión de conceptos y conocimientos fundamentales del encargo y compromiso de nuestros actos en este campo de la vida de cualquier ser humano, tanto para si como para quien consigo inicie una vida sexual de manera responsable.
No significa, empero lo anterior, que los únicos que tengan que conocer y entender la educación sexual sean los adolescentes, claro, esta etapa de la vida implica per se, un lapso donde la vida se toma de manera folclórica y hasta irresponsable, sin la connotación, ni medición de las consecuencias futuras que cualquier acto en este sentido pueda involucrar, existen o hay conmigo adultos que pese a nuestra experiencia y matrimonios o varias relaciones sentimentales con intimidad y sexualidad implícita, que desconocemos grandes y pequeños enigmas que encierra esta bella “actividad” si me permite la expresión, en la vida de cualquier persona, incógnitas e interrogantes o inquietudes que mal tratados se convierten en tabúes que en la gran mayoría de ocasiones pueden complicar nuestras vidas y las de los menores o adolescentes y las de sus hijos sin querer concebidos, que como mayores o padres o responsables tengamos el deber y la responsabilidad de formar.
Sin ser connotado experto en las lidies, es claro que la sexualidad es un tema de complejidad acentuada, complicación que aunada a nuestra débil formación en este campo, en nuestro rol de adultos, no colabora en nada con los interrogantes que en este aspecto presenten los menores, es entonces cuando un menor cercano a nuestras vidas, nos aborda a tratar el tema, así sea en un mínimo aspecto y nos volvemos un ocho al tratar de explicar quizá, algo sencillo que la vida y nuestra formación nos enseño a complicar, es entonces cuando no somos capaces ni tenemos la tranquilidad de afrontar este tema de forma natural y empezamos a disfrazar las cosas, porque no somos conscientes que en la mayoría de ocasiones cuando un menor o nuestros hijos nos plantean un tema de este asunto, créanme que es porque algo del tema ya han escuchado o saben y con su pregunta esperan aclarar lo percibido o conocer la apreciación del padre sobre este asunto, es ahí donde, si no se le habla claro al hijo, en el colegio o en su entorno algún menor o un adolescente sin responsabilidad le va a explicar las cosas de manera abrupta, vulgar o morbosa y la concepción del tema sexual se empieza a distorsionar.
Dentro de mi humilde apreciación, considero que no hay nada mas sencillo que abordar estos temas de manera pedagógica y educativa para con los hijos, mostrando y develando de ellos sus partes negativas y positivas, sin misterios ni mojigatería, sin tabúes, llamando las cosas por su nombre y de manera seria y responsable tratando el tema tal cual es, si tal ejercicio se adopta en este sentido es altamente probable que muchos embarazos no deseados se puedan evitar, el conocimiento y la responsabilidad pueden ser el anticonceptivo mas efectivo para evitar situaciones embarazosas y el contagio de complicadas enfermedades sexuales, no hay que olvidar que este tema encierra en esencia el don mas preciado de cualquier ser humano, la vida, pese a que a veces luzca que socialmente poco valor tiene, pero la vida llevada o concebida de manera responsable engendrara siempre felicidad, compromiso y satisfacción.
Quiero y espero pensar de manera abierta y vanguardista con responsabilidad, muchos quizá no estén de acuerdo con mi posición, respeto su concepción, pero la sexualidad no solo implica engendrar o solo reproducción, considero no es solo ese su sentido, el ser humano también necesita como función implícita de su existencia la felicidad y el placer sano y consciente que genera el acto sexual responsable y con amor y entrega, no estoy tampoco de acuerdo con llevar vida sexual – discúlpenme el parangón - como animales, con quien toque, cuando toque y donde toque, no, ahí también va implícita el autoestima y el amor que se tenga con su cuerpo y con el de la pareja, el respeto es esencial tanto por la mujer por razones obvias, su delicadeza y su existir, por ser dadora de vida, semilla y génesis de existencia, por engendrar amor y vida y también por el hombre y su circunstancia de ser vivo superior no sobre la mujer, sino respecto de los demás seres, además de hacer prevalecer y mostrar la condición de ser vivo superior con inteligencia y raciocinio de la naturaleza.
Mi percepción de la vida es, “todo en esta vida es bueno y malo depende de cómo se tome o el uso que se le de” -, verbi gratia, una cuchara es un elemento sano, un elemento creado para hacer fácil el ejercicio de comer alimentos, pero si se trata de mala manera o se le da un uso inadecuado se puede convertir en un elemento de agresión o muerte, así es el sexo y la gran mayoría de cosas en su vida, son buenas o malas depende la concepción y aplicación que se de a las mismas.
Si un niño es formado sexualmente de manera seria y abierta, lógico con algunas reservas sanas debidas, las cuales la misma vida en su devenir le revelara a su tiempo, será cuando joven o adolescente un ser que tendrá las bases sólidas de conocimiento en el campo y sabrá en determinado momento decidir lo mejor para su vida, creo lo mismo sucede con las drogas y las amistades y con todo en el mundo que nos rodea, nadie puede ser obligado a hacer lo que no considera, si es así será un delito, será algo en contra de su querer y voluntad, el libre albedrío tiene su implicación en nuestra vida, pese a que de manera particular considere que somos en esta vida ejecutores de un destino programado, delineado, tal cual lo dispuso el Creador, lo baso en una básica máxima de la vida, “no se mueve la hoja de un árbol sin la voluntad del creador”, pero bueno ese es otro tema y no es asunto de lo que aquí se trata.
Vistas entonces, así las cosas si existe grande, grandísimo compromiso en la educación sexual de nuestros hijos y menores y adolescentes a cargo, claro nada garantiza que si se habla de manera abierta de sexo e intimidad y relaciones sentimentales en el hogar, vamos a estar inmunes de vivir situaciones desesperadas pero estoy seguro que en muchísimo nos va a ayudar, claro con la bendición y la guía de Dios en nuestra vida y en el corazón.

