Varias décadas atrás la diferencia entre una cámara profesional y una cámara casera era realmente abismal. Se podía aspirar a muy poco con aquellas máquinas compactas que a duras penas disponían de un lente fijo, botón para obturar y una palanca para mover la película. ¡Ni hablar de ver resultados inmediatos! Se vivía en total suspenso hasta que el rollo saliera del laboratorio, para revelar los aciertos y los errores del fotógrafo de turno.
Hoy, en plena era digital, las cosas son muy diferentes. No solamente tenemos la oportunidad de ver el resultado de forma inmediata. También ahora están a la mano las prestaciones y posibilidades de las cámaras digitales no profesionales están muy cerca de las ofrecidas por los equipos que sí lo son.
Así las cosas, ¿por qué no lanzarse a obtener imágenes creativas, satisfactorias y, sobre todo, con aspecto profesional? descubra a continuación formas sencillas de aprovechar las posibilidades que le brinda su cámara digital para que pueda sentirse orgulloso de sus fotos.
Conozca su cámara como a la palma de su mano
Muchas personas se preguntan, al desempacar su cámara digital nueva, para qué servirán tantos botones, opciones y luces de colores que saltan a la vista. Sin embargo, la curiosidad dura poco al descubrir que la posición verde de "automático" se encarga de todo sin hacer preguntas. Usted seguramente está listo para trascender más allá de ese nivel y lo único que falta es recuperar esa curiosidad. El mejor lugar para empezar a estimularla es el manual de funcionamiento. Tómese el tiempo necesario para interpretar, librito en mano, el significado de los íconos. Se llevará interesantes sorpresas sobre las cosas que es capaz de hacer su cámara. Resulta muy aconsejable (y divertido) no esperar a leer todo el manual sino ir experimentando en vivo las opciones. Así no solo evitará ser presa del aburrimiento sino que entenderá todo mucho más rápido. Haga varias versiones de la misma foto, haciendo cambios en la configuración. Los resultados seguramente lo van a emocionar.
Hágase amigo de la luz y tome distancia del flash
El secreto más importante de los fotógrafos profesionales reside en esta afirmación: fotografía es el arte de manejar la luz. Si antes de preocuparse por acomodar gente para la foto usted aprende a interpretar y manejar la luz, habrá dominado lo esencial para lograr imágenes destacadas. Si bien es cierto las cámaras digitales hacen ajustes automáticos aceptables, no se conforme; arriésguese con los controles manuales y ensaye diferentes aberturas y velocidades, según lo permita su modelo. Use el flash como último recurso, no como el primero. Sin duda es una gran ventaja para iluminar pero también un "aguafiestas" que desaparece el volumen de los objetos, especialmente en las tomas de primer plano. Si ve la oportunidad, intente con velocidades más bajas de exposición y eche mano de algún objeto estable o un trípode improvisado para compensar la falta de estabilidad que puede generar un efecto de barrido. Si en el menú encuentra la opción de sincronización lenta de flash, sáquele el máximo provecho, porque en muchas situaciones le proveerá una iluminación mucho más natural y con destaque del fondo si así lo desea.
La opción ISO, que emula la sensibilidad de las películas, le permitirá una mejor respuesta de su cámara en condiciones difíciles de luz. Sin embargo, úsela con prudencia porque de otro modo pagará un alto precio que se manifiesta en el exceso de grano de las imágenes cuando esta característica se usa en sus niveles más altos.
Componga sinfonías visuales.
Una vez haya experimentado y aprendido lo suficiente sobre la forma como la luz y su cámara interactúan, dele especial atención a la forma como usted compone sus imágenes. Por lo general, las imágenes centradas comunican muy poco y lucen estáticas. En cambio, aquellas en las que los objetos de la composición se distribuyen teniendo en cuenta los puntos áureos del encuadre (léase las intersecciones que resultan del cruce de líneas que se aprecia en la imagen de ejemplo) sus fotografías se tornarán más dinámicas y atrayentes para el ojo. Una vez más, ensaye, ensaye y ensaye. Descubrirá en muy poco tiempo que la creatividad lo invadirá y que está listo para hacer composiciones novedosas y sorprendentes.
Tenga en mente que nunca ha sido más válido aquello de "mirar el cuadro completo". Antes de hacer "clic" revise su toma para que su dedo, una cabeza inoportuna o cualquier elemento extraño en el encuadre no arruine una foto estupenda. Muchas veces un ligero cambio de posición hace la diferencia entre la satisfacción y el lamento.
Aprender a tomar buenas fotos sólo se logra tomando muchas. Disfrute de la ventaja más relajante de las cámaras digitales: la capacidad inmensa de almacenamiento que nos libró de la preocupación de llegar a la exposición número 36 con la que se terminaba la película. Antes de lo pensado, la práctica le permitirá cosechar fotografías dignas de mostrar. Sentirá una sensación muy agradable cuando al verlas sus amigos le pregunten "¿y cuándo te compraste una cámara profesional?"


Comentarios
criticoncolombiano
11 Julio de 2011
9:28 pm
interesante, hay veces que la tecnología nos atropella y de que manera.
moderador
11 Julio de 2011
2:10 pm
Muchas gracias por este aporte tecnológico en Soyperiodista.com. En verdad que las ventajas que aportan las cámaras hoy en día, aún las de los teléfonos celulares, permiten que los reporteros ciudadanos obtengan imágenes que les permiten competir con ventaja sobre los medios convencionales.
Aracataka
11 Julio de 2011
10:46 am
..muy interesante para todos los que amamos eternizar un momento! para mi ha sido una bendicion contar con las camaras digitales...me encanta fotografiar la naturaleza, sin retoques, tal cual es, con sus colores y formas...
..grata lectura..
..saludos cordialisimos!!
analitica25
11 Julio de 2011
9:46 am
Interesante tema, lo que no se logra con una buena foto, se alcanza con el photo shop.
oscarguzval
11 Julio de 2011
10:24 am
Sin embargo, el photshop no te da la satisfacción de un instante bien logrado, al natural :D Saludos