



Cada año hay nuevas expectativas en pro de infantes trabajadores que se desempeñan en canteras, arando la tierra, prostituyéndose, sirviendo de recicladores, barriendo puentes peatonales en pos de una moneda, inscritos en la economía del sicarito y de tráfico tanto de armas como de anfetaminas transportadas en mochilas, incluido el maltrato que reciben por el arte del que más trabaje.
Cada año, los curas y el presidente, ministros, senadores y muchos más politiqueros de estado, salen a la palestra pública a rasgarse los vestidos, aduciendo la implementación de leyes drásticas para quienes se aprovechen de la debilidad infantil en cualquiera de sus formas. Es la demagogia sentada en su máximo esplendor, porque solo es un escalón más en la vida política de quién presenta el proyecto que no tiene otro parámetro sino la búsqueda de adeptos, para mantenerse vigente en la vida pública.
Es incongruente que mientras se firman leyes, decretos y un bacanal de reformas constitucionales en beneficio de la delincuencia estatal y de fuerzas izquierdistas, cada vez que se habla de la niñez desamparada y maltrecha por el abandono que los tiene el Estado, salgan a libar estúpidas promesas que no se van a cumplir.
El trasfondo del abuso infantil en cualquiera de sus formas y presentaciones, se las ha dado generosamente el sistema. Padres sin empleo y educación, falta de tierras que sirvan para cultivar y si las poseen son arrebatadas fraudulentamente frente a la nariz del estado, créditos que el gobierno ofrece para el campo y que nunca los pueden obtener porque el modo es así, capitalistas que solo proveen de trabajo a quienes tienen una educación media, y no sigo enumerando porque tendría que rasgarme la camisa pero del enojo que me produce el sarcasmo de la clase política del país.
En el campo la filosofía y aún en la ciudad, es que los niños estudien el quinto básico, pero se debe al poco o nulo ingreso de sus progenitores que a duras penas les pueden dar o no cinco años de básica, que después se retribuye con trabajo: ejemplo clásico: cultivar y criar el ganado si lo tienen o desplazarse a otro sitio, ordeñar a las tres de la mañana para sacar el producido a caminos cercanos donde los carros de pasteurizadoras compran a mitad de precio. Si viven cerca a un centro carbonero, los chicos regalan el trabajo por unos pesos lo mismo sucede en cantera o lavando platos en un estadero.
Esto es una pequeña información, del porqué los niños tienen que desempeñarse en distintas labores. El gobierno es cómplice de todo lo que sucede alrededor de la niñez, pero nunca hace nada, ni por ellos ni por los progenitores. Caso como: Municipios donde las escuelas rurales están deterioradas o medio construir, falta de profesorado para las mismas, el espacio donde se construye el aula está a cientos de metros de los pequeños posibles estudiantes, caminos de herradura en mal estado y sin mantenimiento, entonces, ¿qué hace el Estado para mejorar el nivel de vida del campo? Nada…, nada…, nada. Pero sí sale a los foros, al púlpito, al escenario político a construir escuelas, contratar profesores, a incrementar el fisco de los municipios con auxilios que a la postre se quedan en bolsillo de sus dirigentes. Hay por ahí una ley que promulgó Gilma Jiménez que hasta el día de hoy no ha tenido trascendencia, en cuanto el abuso infantil.
Es claro que: Si no se estimula el empleo tanto rural como urbano, si no se fomenta construcción de escuelas en cada espacio y vereda de municipios lo mismo que profesorado, si no se hace una verdadera restructuración del modo de vida del pueblo colombiano, si no se achica la pobreza tanto superior como indigente, si no se determinan créditos fáciles de alcanzar para los que medianamente poseen un terreno o en su defecto que carecen del mismo, se debería tender un medio que cauterice las incomodidades de los implicados y posibilite una enseñanza que perdure en modo y forma asociativa para crear empresa subsidiados por el Estado. Si no es así, seguiremos lanzando propagandas, fomentando leyes, inscribiendo a los niños en escuelas gratis que carecen de profesores, estructura y de medios de desplazamiento acorde a sus distancias, seguiremos en el servil y aplaudido tono de mejoramiento con propuestas anodinas y salidas fuera de tono.
¡Ahí está la dirigencia Estatal!


Comentarios
osgir
13 Junio de 2012
10:26 am
Es que la ley no puede se un talego a donde van a para las necesidades, así el talego esté roto.
luisalejandrodiaz
13 Junio de 2012
8:49 am
Amigos, amigas y anónimos por su visita, gracias.