



Duélale a quien le duela, Piedad tiene razón: ni ella ni nadie puede declarar culpable ni a las Farc ni al gobierno del asesinato de los secuestrados. Quien lo haga viola de manera fragrante el artículo 29 de la Constitución Política, inciso 4º: “Toda persona se presume inocente mientras no se la haya declarado judicialmente culpable. Quien sea sindicado tiene derecho a la defensa y a la asistencia de un abogado escogido por él, o de oficio, durante la investigación y el juzgamiento; a un debido proceso público sin dilaciones injustificadas; a presentar pruebas y a controvertir las que se alleguen en su contra; a impugnar la sentencia condenatoria, y a no ser juzgado dos veces por el mismo hecho.”
Un debido proceso es el que se adelanta ante el juez competente. Punto. Ni la prensa, ni el presidente, ni la Doble W, ni los articulistas, ni los foristas, son jueces competentes de nadie. De nadie. No podemos llenar el profundo hueco de la impunidad con la canalla muralla de los linchamientos en los medios.
Es más, ni aun cuando el propio sindicado admite que es culpable, puede firmarse un papel o producirse una sentencia diciendo que confesó. En esos casos también es obligatorio adelantar un proceso ante un juez y es él, solo él, quien puede producir un documento donde explique si acepta o no esa declaración de culpabilidad y las pruebas en las cuales se fundamente para aceptarla o rechazarla. Mientras eso no pase, la persona es un presunto sindicado o presunto responsable. No un responsable. Declararlo responsable sin ese pronunciamiento no solo viola la norma constitucional, sino los tratados internacionales que hacen parte de ella y que repiten exactamente lo mismo.
Además, para determinar responsabilidades hay que aclarar las circunstancias. Un dictamen de un médico forense o de un equipo de 20 forenses solo dice la hora aproximada de la muerte, el tipo de bala, la distancia, la causa probable, por donde entró la bala, etc., pero no quien accionó el gatillo ni las circunstancias que rodearon los hechos. El que digan que fue por la espalda, con un tiro de gracia, no equivale a determinar ni la autoría ni las circunstancias del hecho. Ese dictamen es una simple pieza procesal que indica una presunta responsabilidad, que parece comprometer a las Farc y que debe hacer parte de una investigación más amplia. No siempre lo que parece evidente es cierto. Nuestra historia está llena de ejemplos.
Piedad tiene razón: ante las dudas que salen de los relatos y noticias iniciales lo único sensato es repudiar el hecho y esperar que la autoridad judicial las aclare y determine quién lo hizo, en qué circunstancias, y que grado de responsabilidad penal le corresponde a cada uno de los actores del conflicto. La reacción histérica del presidente Santos y de su gobierno son simples “guiños” para calmar a Uribe y para que todos sigamos empeñados en negarnos a buscar y a exigir una salida a este conflicto que mata a nuestro pueblo, destruye nuestros recursos naturales, y se come nuestros presupuestos.
Necesitamos la paz. Tenemos que terminar este conflicto. Una marcha, por multitudinaria que sea, no convencerá ni a las Farc ni al gobierno ni a los beneficiarios de la guerra de que es necesario hacer la paz. Las Farc saben del rechazo del pueblo colombiano a su accionar y han demostrado que eso no les importa. Perder el poderío económico sí. Eso obligará a los actores a 'amarrarse" a una mesa de negociaciones y a firmar la paz.
La cortina de humo
Creo que la marcha convocada solo sirve para tender una cortina de humo y acrecentar la polarización que nos divide a los colombianos. Cortina que evita una conversación clara sobre la base económica que sustenta la guerra y a quién beneficia. Mejor sería que la sociedad civil hablara sobre lo dicho por el presidente acerca de la inutilidad de la lucha contra las drogas y la necesidad de presionar a la comunidad internacional para que se legalice el tráfico, como se hizo con el alcohol y el cigarrillo, que matan a miles de manera directa e indirecta.
Mientras fluyan ríos de dinero producto del tráfico ilegal las Farc y todos los señores de la guerra jugaran con nuestro sueño de paz y la corrupción no tendrá ningún dique que la contenga. Yo tampoco soy tan pendeja: el narcotráfico crea una economía negra y subterránea que genera mayor corrupción y que no solo beneficia a las Farc.





Comentarios
ikaros50
5 Diciembre de 2011
1:56 am
Lo que hay que proponer y hacer ese dia es una Gran Marcha por la PAZ ,la marcha de camisetas blancas por la Paz definitiva.Desde Twitter podeis convocarla saliendo desde el Parque Nacional hacia la Plaza de Bolivar.Esto es una guerra que hay que acabar a pesar de Santos, de las FFAA, de Uribe, de las FARC y demás.Ojo la Paz no es solo la de las FARC:Un abrazo.
carmen arevalo
4 Diciembre de 2011
6:54 am
Elsa, usted loha dicho todo, existen dudas sobre lo que realmente ocurrio.Los secuestrados le importaron a muy poca gente, el gobierno a sabiendas de que un intento de rescate era la muerte de muchas personas, obstinadamente siguio intentendolo por que finalmente, con cara o con sello ganba. Si se rescataban> pues victoria militar y si se morian, pues mucho mejor para los se;ores de la guerra, ya que los cadaveres de esos muertos les caian como anillo al dedo para polarizar y secuetrar cualquiere mivilizacion a favor de legitimasr m[as militarizacion de Colombia...ESA MARCHA ES UNA FARSA DE LA QUE NO DEBEMOS HACER PARTE.
eugenio miltorres
2 Diciembre de 2011
7:43 pm
Duro y a la cabeza.
Asi me gustan y asustan tus notas.
Aracataka
2 Diciembre de 2011
8:25 pm
...a mi tambien! esta aunque aun no la leo, me asusta aun mas!...tengo miedo de tener razon en lo que despues de mucho indagar llegue a concluir... algo me dice que es un tiro al blanco!! uuuyyy...
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