

En el papel todo es bonito. Acertado, lógico, emprendedor, se acaba la pobreza, los niños pueden ir a los colegios, los pobres pueden tener acceso a universidades, la salud se universaliza sin distinción de clase, Todos pueden acceder a un empleo digno, se acabó el vendedor callejero, bajaron los intereses catapulteros que almacenan inmuebles arrebatados a sus dueños que han pagado más de lo debido, etc.
Este ilógico panorama, es el destello de una verdadera democracia impúdica y salamera, que históricamente; ha venido atraída por el afán de poder de algunos inquietos pastorcitos, que hoy se dirimen como padres de la patria. -pero boba-
Los bobos, somos los 45 millones de cabezones; que creemos en sandeces reformistas y politiqueras, de un día para cuatro años. Como díje antes: Las leyes hacen al despierto, para amarrar lo que está suelto, y que hacen falta para las contiendas electoreras. ¡Ahí está todo el meollo del asunto como decía mi profesor de economía! Si queremos que nos sigan, inventémosle al pueblo; algo que los complazca, aunque solo sea pasajero. Me pregunto: ¿Qué pasó con las víctimas de inundaciones del país, que se les prometió que en corto plazo, serían reubicadas, con casa, carro y beca? Como dijo el ciego: Amanecerá y veremos. Y no vio nada.
Las promesas son tácitas, futurístas. Igual que todas las leyes, guardadas en anaqueles viejos y que no conocemos. No se tiene conocimiento de estos aparatos, lo que sigue siendo bueno para los que doman al pueblo. Todos los argumentos promeseros necesitan la fuerza de la organización, y la real acción. El resto es mentira.
Las leyes pueden tener miles de horas en discusión, acompañados de lustrosos sueños en las curules. Sueños incorporados a los debates que a la postre, pupitrean del cansancio de oír y oír lo mismo.
La pobreza absoluta en el país, sobrepasa los 20 millones de habitantes, para que supuestamente, 350 familias tengan la sostenibilidad de no padecer hambre, de tener vivienda, recursos y demás cosas que una familia normal posee con un salario promedio


Comentarios
osgir
16 Marzo de 2011
10:11 am
hay pobres porque amamos la pobreza, porque nos escudamos en ella porque nos gusta pedir màs que dar, por que el Estado paternalista se nutre de miseria al igual que la iglesia.
osgir
16 Marzo de 2011
10:08 am
Colega de mi aprecio: La pobreza comienza por el cerebro. La pobreza no se erradica, se DESPRECIA. Pero parece que en este portal se están enamorando de ella.
numeroinverosimil
15 Marzo de 2011
8:51 am
Hola L. Alejandro:
El que quiere hacer hace, el que no promete. Esta es mi manera de ver las cosas, así de drástica.
Cuando mis hijos quieres que les prometa que haré algo nunca lo se lo prometo, les digo "procuraré hacerlo" y lo hago casi siempre. Si no lo creo posible o conveniente no digo tal cosa y explico mis razones o los inconvenientes.
El resultado es que mis hijos creen en mi palabra, confian en mi, saben que algo puede tardar lo razonable pero, si es posible y no hay obstácuos insalvables o que lo haban indeseable, llega.
Les digo que mis "procuraré" valen más que las promesas o juramentos de mucha gente.
No juego con los deseos o los sueños de los demás.
Un cordial saludo
luisalejandrodiaz
15 Marzo de 2011
12:37 pm
Gracias por hacerme ver qué es ser padre.
moderador
14 Marzo de 2011
5:12 pm
Muchas gracias por comentar sobre la temática propuesta en Soyperiodista.com