21 de Diciembre de 2014
11 Febrero de 2013 | Noticias | (Colombia)

El Papa Hugo l

TEMÁTICA: Comente la renuncia de Benedicto XVI al papado de la Iglesia

El Papa Hugo l
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Benedicto XVl renunció no tanto por falta de energía- hacía sólo unos días, dictó una cátedra de dos horas consecutivas sin leer y ante un inmenso auditorio -.

Sino porque estaba agotado del acecho permanente de algunas de esas hienas y lobos hambrientos de más riqueza y más poder que rondan, vestidos con paños lujosos purpúreos y negros, por las ultratumbas secretas y oscuras donde de vez en cuando titilan los destellos brillantes de sus anillos de oro y sus cruces de plata,temerosos no tanto de Dios, sino de ser descubiertos de sus rastreras, cobardes e hipócritas actuaciones que tienen por doquier en ese poderoso micro Estado llamado El Vaticano y en muchas de sus iglesias esparcidas por todo el mundo, y por tanto, un mundo que cada día cree menos en ellos.

Los hechos, desde que quemaban seres humanos vivos en hogueras, bajo el estandarte de “La Santa Inquisición” hasta violar a un menor de edad están comprobados una y otra vez, hechos que no son más que execrables crímenes que merecen ser condenados por las leyes humanas y divinas.

Sobre todo a aquellos que tiran la piedra y esconden la mano entre sus sotanas inmerecidas de vestir.

Conscientes de esta pésima imagen, la arremetida de mercadeo de la iglesia católica ha sido intensa.

Basta ver aquí en Colombia a Monseñor Rubén Salazar, buscando a toda hora cámaras y micrófonos a diestra y siniestra, para opinar sin que se lo pidan de cuanto tema se le ocurra que la iglesia debe intervenir, con la esperanza oculta e inútil de intentar lavar su imagen y sus delitos en general.

Pero allá arriba hay alguien que todo lo ve.

Por eso, van a tener que hacer algo más que opinar, porque vimos en estos días, que las parejas ya ni se quieren casar. Al menos por el rito católico, y con misa en latín, como procuró hacerlo un todopoderoso señor.

Pero con hidalguía y sin miedo, - y sin decírselo a nadie porque quizás, en nadie confiaba - el Papa Benedicto XVl sabedor, investigador y conocedor de la situación, que incluso puso al descubierto el espionaje ordenado a su fiel mayordomo por esas hienas y lobos de púrpura que quieren vestirse de blanco y oro papal, rompió por sexta vez una tradición de casi seiscientos años.

Y luego de hacer su mejor esfuerzo – con muy relativo éxito - por tratar de limpiar y depurar la Iglesia de tanta y tan descarada corrupción y escándalo diario,plagado de tramoyas, golpes bajos, supuestos envenenamientos, intrigas, celos extranjeros, porque un italiano como el posible sucesor de apellido Scola, no es Papa desde hace casi dos décadas - Juan Pablo ll era polaco y Benedicto XVl es alemán- hasta la malversación de los fondos del Banco del Vaticano, luego de eso y más, muchísimo más, finalmente leyó en latín su carta de dimisión.

Las hienas y los lobos, se relamen con socarrona sonrisa, que se torna en una mueca mustia ante los medios de comunicación del mundo para expresar “su sorprendente decisión, la cual por supuesto, acatan y respetan sin discusión ”.

Hizo bien el Papa alemán.

Ahora; aun gozando de relativa buena salud aunque zigzagueando los achaques propios de un hombre de ochenta y seis años, puede hacer uso de buen retiro, y pasar ese límite que hay entre el otoño de su cuerpo y el invierno de sus canas, quizás escribiendo en algún plácido lugar, cómodo, sereno y espiritual, las memorias de su vida.

Las que quiera o pueda contar… y le quieran publicar…

Pues bien; ese ejemplo lo debería seguir también el Comandante Presidente de la República Bolivariana de Venezuela, Teniente Coronel Hugo Rafael Chávez Frías (el sólo cargo cansa) y en la medida que su muy precaria salud se lo permita, renunciar y hacer uso de su buen retiro, a otro plácido lugar, también cómodo, sereno y espiritual, donde pueda poco a poco recuperarse y escribir sus memorias.

Las que quiera o pueda contar…y que le quieran publicar…

Y además, mientras pueda hacerlo.

El Comandante Presidente, que en un comienzo amenazó con desterrar a los altos clérigos venezolanos y expropiarlos de sus edificaciones, colegios, universidades, camionetas, joyas, cuentas, y sabe Dios que más, luego se abrazó a Cristo y a ellos, pero cuando ya se sabía que el cáncer incurable por la intervención humana, y sólo eliminado por la intervención divina, había iniciado su recorrido con paso lento pero seguro, hacia un doloroso y probablemente cercano final de su vida.

Sólo hasta entonces lo hizo.

Pero en cualquier situación, más vale tarde que nunca.

Es evidente, que Chávez al igual que Benedicto, está también rodeado por algunas hienas y lobos hambrientos de más riqueza y de más poder. Aunque posen de ser incondicionalmente leales y aunque griten desgarrándose la camisa roja-rojita y las cuerdas vocales: “¡Yo soy Chávez!”, pero…hasta que la muerte los separe.

De ahí, pa´lante, no más chamo.

Por ahí te mencionaremos hasta que nos convenga vale.

Como lo hace cuando le conviene, Cristina con Eva en Argentina o con Evo en Bolivia.

Sin embargo, y a diferencia de el de Roma, el de Venezuela, no quiere- ¿o no puede?- renunciar. Parece que quiere morir con el poder que como un cáncer maligno se apoderó de él, hace muchísimo tiempo – primero, el poder y muy luego el cáncer-.

También parece que quiere morir con las botas puestas,y con la esperanza de que en el lejano futuro, algún otro dictador de turno, ordene exhumar sus restos para indagar, la verdadera causa de su muerte, porque hasta hoy, con absoluta certeza e inequívoca exactitud, no se sabe. Es un misterio que como virus afecta a otra salud, la de la democracia venezolana y de paso, la de su pueblo.

Pero el poder es así. Egoísta y para su maldición efímero. Palabras que los poderosos se niegan a interpretar.

En verdad, haría bien el Comandante Presidente, renunciando a la presidencia, pero no a su recuperación. Le asiste ese derecho fundamental, como a todo ser humano, como a cualquier mortal, como a cualquier Ratzinger, quien dando un gran ejemplo, decidió y recordó que el poder excesivo, por la admiración y el odio que atrae, tiene también el poder de enfermar y hasta de matar.

Además recordó, que está a tiempo de buscar la paz en su vida.

O la paz del Señor.

Alfonso Acosta Caparrós

alfonsoacostacaparros@gmail.com

 

Por: Alfonso Acosta Caparros/

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