23 de Julio de 2014

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Deportes - 17 Diciembre de 2012

Comparta sus imágenes o relatos de la celebración del título de Millonarios

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Foto:EL ESPECTADOR

Comparta en Soyperiodista.com sus impágenes y relatos de la celebración del título 14 de Millonarios en el fútbol profesional colombiano.

Fueron 45 minutos de angustia, tensión, sufrimiento, vacíos en el estómago, pero especialmente de nervios. Y todo porque Millonarios aún no convertía. El estadio había caído en un letargo inexplicable si se tiene en cuenta que se trataba de la final del fútbol profesional colombiano.

Pero Wilberto Cosme, ese hombre abucheado en miles de ocasiones por su poca técnica y casi nula fundamentación, levantó a los más de 40 mil hinchas de sus asientos. El goleador del semestre de Millonarios aprovechó un centro perfecto de Hárrison Otálvaro, se le adelantó a los hasta entonces perfectos centrales del Medellín y venció el último obstáculo de la noche, Leandro Castellanos.

Júbilo, alegría, ganas de llorar y el corazón latiendo a mil fueron desde entonces las nuevas sensaciones de los aficionados en El Campín, quienes por fin se animaron a levantar y hondear cientos de banderas en el escenario deportivo.

Y es que Millonarios había dejado en al menos un par de ocasiones el grito de gol atragantado en millones de colombianos. El propio Cosme se había encargado de dilapidar la primera opción del partido al minuto cinco. Luego fue un remate en el palo de Otálvaro el que dejó a los hinchas con el ‘corazón en la mano’.

Millonarios era una máquina ofensiva en ese arranque del partido. Medellín aguantaba con éxito, hasta entonces, cada uno de esos embates. Leandro Castellanos respondía con aciertos cuando su defensa era superada.

Poco hacía el equipo paisa por ir a buscar el gol. De hecho, solo hasta el minuto 39 hubo un remate directo al arco, que controló fácilmente Luis Delgado. Antes, fueron solo aproximaciones con Felipe Pardo, William Zapata y el propio Sebastián Hernández.

Pero si los defensas de Medellín estuvieron, hasta el gol, siempre acertados, Román Torres estuvo impecable cada vez que tuvo que salir a cortar, cerrar o incluso en los mano a mano con los atacantes del ‘Poderoso’.

Pero en el inicio de la segunda parte fue otra la puesta escena. Millonarios le cedió el balón a Medellín creyendo que esa poca ofensiva del primer tiempo seguiría sin hacer daño.

Pero un potente cobro de Felipe Pardo obligó a Delgado a soltar el balón y Zapata llegó desde atrás para empujarla al fondo de la red. Silencio en El Campín y la excesiva celebración del ejecutor del tiro libre le ocasionó la segunda amarilla de la noche y por ende la roja que lo envió a las duchas antes de tiempo.

Sensaciones encontradas en el banco del Medellín. Hernán Darío ‘Bolillo’ Gómez antes que celebrar el empate se lamentaba y se agarraba la cabeza con ambas manos. Su equipo quedaba en inferioridad numérica aún con cerca de 40 minutos por jugar.

Pero Medellín no parecía estar en desventaja, apretó dientes y complicó una y otra vez a un inseguro Delgado, que tras el gol, perdió la confianza tan necesaria en un arquero, pero que luego recuperaría en la instancia más importante del campeonato: los penaltis de la final.

Millonarios solo pisó el acelerador en los últimos diez minutos, pero ya fue demasiado tarde, Medellín optó por abroquelarse y volverse impasable.

El 1-1 fue el marcador final y llegó la definición desde el punto penalti, la verdadera lotería en la que Millonarios se sacó el premio mayor, es decir, ‘la 14’.

Desde el manchón blanco anotaron para Millonarios, Wason Rentería, Pedro Franco, Juan Esteban Ortíz, Otálvaro y el portero Luis Delgado. Sólo Omar Vásquez lo desperdició cuando Leandro Castellanos le adivinó la intención.

Por Medellín marcaron Sebastián Hernández, Amilcar Henríquez, Guillermo Rojas y Jorge Arias. El argentino Diego Herner lo envió al travesaño y el portero Luis Delgado le tapó el último disparo a Andrés Correa para darle a Millonarios la alegría más grande de los últimos 24 años.
 

EL ESPECTADOR