

Para nadie es un secreto que en todas las ciudades, existen negocios donde los reducidores hacen su agosto. Es en esos sitios donde los hampones venden lo robado. Mientras exista quien cmpre el producto de un robo, existirán delicuentes que continúen haciendod de las suyas con los usuarios del celular. Se hace necesario que los departamentos de policiía y todos los entes encargados de velar por la seguridad de la ciudadanía que realicen varias acciones para contrarrestar el jugoso y peligroso negocio.
Por ejemplo, porque no se programan redadas para localizar los móviles, todoel mundo sabe en cada localidad donde venden celulares de segunda, como no lo van a saber las autoridades. Así se debería actuar también con las chatarrerías donde comparan las tapas de los medidiores de agua, que acá en Pasto tienen a media ciudad llena de huecos los andenes de la vivienda, todo el mundo sabe donde se compran pero las autoridades no hacen nada.
Otra acción es impulsar campañas de sensibilización que convoquen a la ciudadanía a denunciar permanentemente el robo como parte de una formación en cultura ciudadana y solidaridad. Además se debe orientar a los usuarios como responder en caso de robo, porque la impotencia que los embarga en ese momento va desde el no hacer absolutamente nada, hasta el aferrarse al aparato,llegando a ser matratados por los delicuentes hasta causarles la muerte.
Una orientación sencilla, es recomendar que no contesten las llamadas a campoa abierto, que se ubiquen en algún lugar protegido a recibir las llamadas. Bueno en fin no se les debedar papaya a los hampones, vigilar a los reducidores y realizar campañas amplias.


Comentarios
osgir
29 Julio de 2012
9:29 am
Alo, alo......no se oye.......!